El procesado, junto con el apoyo de dos menores, lo enterró en un huerto

El joven acusado de asesinar de 12 hachazos a Maikel N.F, el 6 de enero de 2017 en Castellón, ha sido condenado, por la sección primera de la Audiencia Provincial de Castellón, a 18 años de prisión y al pago de una multa de 360€ por un delito de asesinato y un delito leve de hurto.
En el juicio, celebrado los días 26, 27 y 28 de noviembre, la Audiencia considera probado que el acusado contó con el apoyo de dos jóvenes de 14 y 17 años, ya juzgados y condenados por el mismo crimen, para asesinar al joven de 24 años que, por entonces, reclamaba ‘‘insistentemente’’ el pago de una deuda.
Así, Maikel acudió a la casa de uno de ellos. La resolución judicial recoge que los jóvenes, que se encontraban en la casa, fingieron durante un tiempo un ambiente distendido en el cual consumieron marihuana, cocaína y alcohol hasta finalmente conseguir que Maikel bajara al garaje de la casa. Allí, Maikel buscaba distraído objetos de valor que pudieran servirle para saldar la deuda cuando el procesado y los otros dos menores le asestaron un total de doce hachazos.
Tras el crimen, registraron a la víctima y se apoderaron de dinero, sustancias estupefacientes, un teléfono móvil, alguna joya y una bicicleta. Luego enterraron el cuerpo en un huerto de naranjos en el Camí d’En Riera, a las afueras de la capital de La Plana, donde una semana después, tras un amplio dispositivo de búsqueda, se localizó el cadáver.
La sentencia, que puede ser recurrida ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, establece que el acusado desplegó un comportamiento agresivo, dando los hachazos, de forma súbita e inesperada para la víctima, que no pudo defenderse de la agresión.


