Álvaro Morte se sumerge en el mundo del terror como científico y cura
El 1 de mayo se estrena en los cines de España “Immaculate”, una película de terror con ciertos toques de humor en la que han compartido pantalla Álvaro Morte y Sydney Sweeney.
En esta producción estadounidense y filmada en Italia, participa el actor español mundialmente conocido como “El Profesor”. Álvaro Morte, tras ser contactado por la actriz Sydney Sweeney, se incorpora al reparto de esta película dirigida por Michael Rohan. Interpreta a un cura, el cual, en su pasado, había sido biólogo.
Por su parte, Sydney Sweeney pasa de la comedia romántica a producir y, a su vez, darle vida a la protagonista de este filme de terror. Tras su éxito en producciones como Euphoria, The White Lotus, y, la más reciente, la comedia romántica Anyone but you, ahora se ha atrevido con el terror.
En cuanto a la película, Immaculate, es sin duda un filme cuyo final deja impactado. Conocemos a Cecilia (Sydney Sweeney), una joven que entra en un convento convencida de que aquella es la razón por la que Dios le dio una segunda oportunidad. Allí conoce a un sacerdote (Álvaro Morte) quien, antes de dedicarse a la religión, se dedicaba a la biología. Poco a poco Cecilia se va dando cuenta de que ese convento no es lo que ella se esperaba, sobre todo tras quedarse embarazada sin razón aparente. ¿Sería eso lo que Dios tenía preparado para ella?
Álvaro Morte: “Es todo un arte conseguir que la gente pase miedo”
Pregunta: ¿Qué fue lo que más te llamó la atención cuando te propusieron esta producción?
Respuesta: Bueno, antes que ninguna otra cosa, el hecho de que Sydney Sweeney estuviera detrás, por supuesto, era un aliciente maravilloso. Admiraba mucho su trabajo como actriz, la había visto en Euphoria y en The Withe Lotus. Ella y yo nos conocimos previamente aquí en Madrid y me llamó para hacer el proyecto. Antes de leer el guion ya era como “me encantaría trabajar con esta chica”, pero es que luego lo leí y me pareció que era un guion del que podíamos sacar una película gracias a la cual la gente se lo pudiera pasar muy bien en la sala de cine, que, si le gusta un poco el terror, se lo pudiera pasar muy bien. Fue un sí absoluto, claro.
P: ¿Cómo ha sido el proceso de meterte en la piel de un personaje con el que es difícil empatizar?
R: Es muy complicado. Yo, desde mi punto de vista, cuando tengo que interpretar algún personaje, aunque no comparta su pensamiento, tengo que entender por qué su cabeza funciona de esa manera para poder interpretarlo. Entonces yo me agarré a que él tiene una pasión, que para mí está a mitad de camino entre lo científico y la fe. Creo que él, que arranca siendo biólogo y luego de repente se transforma en sacerdote, no deja de tener la misma pasión, pero va evolucionando de una cosa a otra. Me agarré a esa pasión, creo que cuando se tiene pasión te dejas la piel, literalmente, por algo en lo que crees, y creo que eso a mí me ayudó a conectar mucho con el personaje. Otra cosa es que comparta lo que haga o deje de hacer.
P: Has comentado en ocasiones que te gusta el terror, ¿te inspiraste en algún actor para interpretar a este personaje?
R: A mí no me gusta ver terror, me gusta mucho como mecanismo cinematográfico, me parece que es todo un arte conseguir que la gente pase miedo. Luego me pasa una cosa, y es que cuando tengo que meterme en algún proyecto procuro no ver cosas que se hayan hecho similares, porque se han hecho muchas cosas tan bien y lo respeto tanto, que no me gustaría dejarme llevar por lo que hayan hecho esos otros actores o actrices. Intento siempre ver que puedo aportar yo por mí mismo.
P: ¿Por qué piensas que las películas de terror suelen incluir elementos religiosos?
R: Bueno yo creo que hay una cosa que es el miedo a lo desconocido, el hecho de que tú creas en algo y no esté comprobado científicamente que eso existe, que es la definición de la fe. Creo que conecta mucho con el miedo a lo desconocido que genera una película de terror. Si todos supiéramos lo que va a pasar no tendríamos miedo, es el no saber que nos espera detrás de esa puerta lo que nos puede generar esa inquietud y creo que cualquier religión tiene también un poco esa cosa y puede conectarse perfectamente.

P: ¿Qué te llevas de tu papel en esta película?
R: Por supuesto haber trabajado con Sydney, haber trabajado con Michael, que es el director, y luego he disfrutado muchísimo trabajando en Italia, he comido mogollón. Trabajando allí me he encontrado con una gente absolutamente maravillosa y yo, vamos, repetía mañana mismo.
P: ¿Cómo ha sido grabar en un país y en una producción en los que no se habla tu lengua materna?
R: A mí me gusta. Me gusta trabajar en otros idiomas porque supone un reto al que te tienes que enfrentar y, por decirlo de alguna forma, cuanto más empinada es la cuesta que tienes que subir, más orgulloso estás cuando llegas a la cima. Trabajar en Italia es casi como trabajar aquí, es que somos muy parecidos. A mí me han arropado y me han querido muchísimo en la producción, todo el equipo, y ha sido muy gratificante hacer la película.
P: ¿Cómo definirías el final de Immaculate con solo una palabra?
R: Desde luego es impactante, se me ocurren muchas, pero yo creo que “impactante” es la mejor definición.


