En 2026, Colombia y Reino Unido han contado con personajes satíricos y disfrazados que se han presentado a importantes elecciones
En 1216, tras la firma de la Carta Magna, el Reino de Inglaterra convocó por primera vez a su Parlamento. No obstante, la larga tradición política del Reino Unido ha contado con múltiples candidatos electorales satíricos y estrafalarios. Los únicos requisitos para ser candidato en unas elecciones británicas son realizar un depósito de 500 libras, ser mayor de 18 años y lograr un aval de diez firmas. Gracias a estas escasas barreras, los ciudadanos británicos han podido votar en las elecciones al personaje de dibujos animados Elmo o a un activista vestido de zorro.
Desde 1982, el Partido de los Monstruos Locos se ha presentado a elecciones parciales y generales en Reino Unido. Su fundador, David Sutch, era un músico de rock que llevaba un sombrero de copa y un traje dorado. Este partido que propone la apertura durante todo el día de los pubs, la creación de un pasaporte para perros y la eliminación de las carreras de galgos logró la alcaldía en los municipios de Ashburton y la isla de Sheppey. Incluso, la formación satírica obtuvo más de 9.700 votos en las elecciones generales de 2019. Pero, la política británica no solo cuenta con el Partido de los Monstruos Locos. Desde 2017, Count Binface (el conde Cara Basura) se ha presentado a varias elecciones en Gran Bretaña.

La gran oportunidad del conde Binface
A pesar de que Count Binface ya logró superar los 24.000 votos en las dos últimas elecciones a la alcaldía de Londres, su gran oportunidad llegó en el verano de 2026. Nigel Farage, líder del partido de extrema derecha Reform UK, anunció el 7 de julio su dimisión como diputado por Clacton. El motivo fue que el Committee on Standards de la Cámara de los Comunes había iniciado una investigación contra Farage por haber recibido una donación de 5,7 millones de euros procedente del empresario de criptomonedas Christopher Harborne. Farage no declaró la donación percibida a inicios de 2026 al registro de intereses de la Cámara, incurriendo en una vulneración del Código Ético del Parlamento Británico.

Aunque Farage dimitió, decidió presentarse a la reelección porque consideraba que “el pueblo debía juzgar sus actuaciones”. Además, Nigel Farage pretendía que su baja temporal como diputado anulara la investigación del Parlamento. Los partidos tradicionales (Labour, Conservative, Greens, Liberal Democrats) renunciaron a participar en la votación. Ante este escenario, el conde Binface decidió ser el principal rival de Farage en la elección parcial de Clacton.
Binface mantuvo su estética habitual con un cubo de basura en la cabeza y un traje de superhéroe. El conde Binface se define a sí mismo como el líder de los Reciclones y un soldado procedente del planeta Sigma IX. El cubo de basura se ha presentado a elecciones parciales ante los primeros ministros Theresa May, Boris Johnson, Rishi Sunak o Andy Burnham. Debajo de este disfraz, se esconde Jon Harvey, un guionista de programas de comedia de la BBC. Entre las principales propuestas de Binface, destacan un referéndum sobre si Plutón debe volver a ser un planeta, una mejora en las máquinas recreativas de recoger peluches, prohibir los aperitivos ruidosos en los cines o utilizar los palacios de la monarquía británica para combatir la falta de vivienda.

Una victoria agridulce para Farage
Finalmente, Nigel Farage revalidó el escaño y logró la victoria en esta elección parcial con el 62,8% de los votos. El conde Binface obtuvo el apoyo del 26,7% de los ciudadanos de Clacton y superó los 9.400 votos. Además, un sondeo de More In Common publicado el 12 de agosto (un día antes de las elecciones) reveló que, si esta votación hubiera sido de ámbito nacional, Binface vencería a Farage con el 37% de los apoyos, un 5% más que el líder de Reform UK.
Tras la votación, Nigel Farage no participó en la habitual lectura de resultados. Es el primer candidato electo que no acude a este acto desde 1981, cuando Bobby Sands (miembro del IRA) fue nombrado diputado mientras permanecía en prisión. El entorno de Farage justificó su ausencia por motivos de seguridad. Sin embargo, la Policía de Essex afirmó en un comunicado que se habilitó “una operación policial proporcionada y robusta para asegurar la seguridad de todos los participantes en el recuento”. Farage sí realizó declaraciones ante GB News y sostuvo que había ganado “al candidato del establishment”.
@lbc Nigel Farage has vanquished his by-election rival Count Binface, who the Reform UK leader believes to be an ‘establishment candidate’. Henry Riley hears from the by-election runner-up. #LBC #uk #ukpolitics #reformuk #countbinface
Asimismo, el conde Binface recordó un día antes de las elecciones las consecuencias de su derrota. “Si Nigel Farage me derriba electoralmente, me volveré más poderoso porque el comité parlamentario investigará su regalo incondicional de 5 millones de libras”, destacó Binface en MS NOW. De hecho, un día después de la victoria de Farage, el Parlamento Británico reactivó la investigación sobre la donación recibida por el líder de ultraderecha. Entre las posibles sanciones a imponer, destaca la suspensión de Nigel Farage como diputado. Si la suspensión supera los 10 días y el 10% de los electores de Clacton firma una petición de recall, Farage tendría que enfrentarse a unas nuevas elecciones.
El elefante blanco de Colombia
Otro de los candidatos de este estilo es Luis Carlos Rúa, un hombre de 34 años que es activista en redes sociales. Rúa saltó a la fama en el año 2019, cuando trabajaba en el ayuntamiento de Pereira. En el consistorio de esta ciudad de 487.000 habitantes, el protagonista de esta historia observó como funcionarios del ayuntamiento ejercían presiones para que saliese elegido alcalde un candidato concreto. Rúa publicó los audios en redes sociales y recibió múltiples amenazas. Por ese motivo, se mudó a Medellín pocas semanas después.
En mayo de 2021, Rúa publicó su primer vídeo en TikTok contando que solo se habían pavimentado 18 de los 52 kilómetros de una carretera que estaba en obras desde 2012. Lo más llamativo del vídeo es que Luis Carlos Rúa aparece disfrazado de un elefante blanco con ojos amarillos. El término “elefante blanco” es una expresión colombiana que hace referencia a obras de construcción que se dejaron inacabadas y han supuesto un gran gasto público.

Desde el año 2021, sus vídeos en redes sociales denuncian el mal estado de las infraestructuras colombianas y las negligencias cometidas en obras públicas. En esos vídeos, aparece el elefante blanco y una voz en off distorsionada. Tanto la voz como el rostro del elefante blanco no podían ser desvelados por miedo a represalias.
Carrera electoral y elección como senador
Con el paso del tiempo, sus vídeos fueron adquiriendo una fuerte popularidad. De hecho, la cuenta de Instagram del activista cuenta con más de 382.000 seguidores. Rúa financiaba la creación de estos vídeos con su propio patrimonio y el dinero obtenido con la venta de peluches de elefantes blancos. Para hacer sobrevivir al proyecto, el activista decidió presentarse a las elecciones presidenciales de Colombia de mayo de 2026.
El elefante blanco se dedicó a repartir folletos en peajes de carreteras y continuó con sus publicaciones en redes sociales. Su principal propuesta es la aprobación de una ley que obligue a los ayuntamientos a destinar dinero público a la reparación de baches. Este interés tan fuerte de Luis Carlos Rúa por las infraestructuras se debe a que su padre falleció en 2024 por una caída en una calle con baches. “No soy de izquierdas, ni de derechas, ni de centro, soy independiente”, recalcó el activista.

El elefante blanco no desveló su identidad hasta tres días antes de la primera vuelta de las elecciones. En esa votación celebrada el 31 de mayo de 2026, Rúa recibió el respaldo de 124.000 votantes y se convirtió en uno de los 102 senadores de la república de Colombia. Tras este éxito, el elefante blanco no pidió el voto por ninguno de los dos candidatos en la segunda vuelta. El 20 de julio de 2026, Luis Carlos Rúa tomo posesión como senador y acudió a la cámara con su icónico disfraz.


