La hostilidad hacia la comunidad migrante somalí y los bombardeos en este país del este de África han aumentado exponencialmente con la llegada de Trump a la Casa Blanca
El 1 de diciembre de 2025, Trump inició el despliegue de 3.000 agentes del ICE en el estado de Minnesota. La Operación Metro Surge afectó principalmente a ciudades como Minneapolis y Saint Paul. La elección del estado de Minnesota para emprender la detención de más de 3.600 migrantes durante tres meses no fue casual. La tierra de los 10.000 lagos cuenta con 84.000 personas de ascendencia somalí, la mayor comunidad procedente de este país en todo Estados Unidos.
Somalia ha sido foco de diversos ataques por parte de Trump desde finales de 2025. El 28 de noviembre de ese año, el presidente estadounidense afirmó que los migrantes somalíes «se están apoderando de Minnesota y han causado muchos problemas». Cuatro días después, los ataques de Trump escalaron hasta definir a la comunidad somalí como «basura» o personas que «no aportan nada». De hecho, Associated Press informó ese mismo día que la caza de inmigrantes iniciada en Minnesota tenía como principal objetivo a las personas de origen somalí. Pero, ¿a qué se deben estas constantes acusaciones que dirige el presidente neoyorquino a los inmigrantes de Somalia?
Prohibición de entrada al país
Somalia ha estado presente en la agenda política de Trump desde su primera legislatura. De hecho, una de sus primeras decisiones como presidente fue impedir la entrada de ciudadanos somalíes a Estados Unidos. El 27 de enero de 2017, la Administración Trump ordenó suspender la entrada a Estados Unidos durante 90 días a los nacionales de Somalia, Irán, Irak, Sudán, Siria, Libia y Yemen. En septiembre de 2017, el Gobierno estadounidense convirtió esa suspensión temporal en una restricción permanente.
Nada más aterrizar Joe Biden en la Casa Blanca, se eliminó esta restricción. En su primer día de mandato, el presidente demócrata aprobó la Proclamación Presidencial 9645 para permitir a los somalíes viajar a Estados Unidos. No obstante, el inicio del segundo mandato de Trump supuso el regreso de las restricciones. Desde el 9 de julio de 2025, los nacionales de doce países (entre los que se encuentra Somalia) tienen prohibida la entrada a Estados Unidos.
Esta prohibición de entrada obtuvo una fuerte atención internacional a raíz del Mundial de fútbol masculino de 2026. Omar Artan iba a ser el primer árbitro procedente de Somalia en arbitrar en una Copa del Mundo. No obstante, el 6 de junio de 2026, las autoridades estadounidenses denegaron la entrada al colegiado. Según el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza, Artan no podía entrar en Estados Unidos por «preocupaciones en la verificación de antecedentes». Tras permanecer recluido y ser interrogado durante once horas, Artan tuvo que regresar el 7 de junio a Estambul. La FIFA no logró cambiar el parecer del gobierno estadounidense y confirmó que Artan no iba a arbitrar en el Mundial dos días después.

El 10 de junio, Artan regresó a Somalia y fue homenajeado en el Estadio de Mogadiscio. El acto contó con la presencia de miles de ciudadanos y del ministro de Defensa del país. «Vayan bien o mal las cosas, quiero pedir a los jóvenes que no pierdan la esperanza en nuestro país», afirmó el árbitro de 34 años en dicho acto.
El fraude en las ayudas sociales
El hostigamiento de Trump hacia la comunidad somalí ha crecido en los últimos años por diversos casos de fraude en la recepción de ayudas sociales. En septiembre de 2022, el Departamento de Justicia anunció una investigación contra ONGs de Minnesota que habían desviado más de 300 millones de dólares destinados a la alimentación de niños afectados por la crisis del COVID. La organización más afectada por esta investigación es Feeding Our Future, una ONG fundada por la estadounidense Aimee Bock.

A lo largo de estos años, se ha desvelado que varias personas de ascendencia somalí estaban implicadas en este caso. De hecho, en junio de 2026, el somalí Abdikerm Adelahi Eidleh fue detenido en Mogadiscio (capital de Somalia) por ser considerado uno de los principales participantes de la trama. Esta macrocausa de corrupción ya ha provocado la condena de 68 personas.
No es el único caso
No obstante, este no es el único caso de fraude de ayudas sociales que afecta a la comunidad somalí de Minnesota. El 26 de diciembre de 2025, el YouTuber Nick Shirley publicó un vídeo en el que se muestra cómo varias guarderías de Saint Paul y Minneapolis reciben ayudas públicas del estado de Minnesota a pesar de permanecer cerradas. Tres días después de la publicación del vídeo, el FBI y la Secretaría de Seguridad Nacional iniciaron investigaciones sobre estos casos.
Entre los 92 acusados por las autoridades estadounidenses, hay 82 personas de origen somalí. Según Joe Thompson, primer fiscal adjunto de Estados Unidos, el caso de corrupción afecta a guarderías, programas de nutrición infantil, ayudas por el COVID y autismo, o servicios de vivienda. El hipotético fraude afectaría a más de 9.000 millones de dólares del presupuesto público del estado de Minnesota. Mientras la investigación judicial continúa, Trump ha congelado la entrega de fondos a las guarderías de Minnesota y las presiones sobre el gobernador del estado, Tim Walz, siguen en aumento.

Los ataques de Trump hacia Ilhan Omar
A raíz de estas investigaciones por corrupción, Donald Trump arremetió contra la congresista Ilhan Omar, de origen somalí. El 18 de enero, el presidente afirmó en Truth Social lo siguiente: «La falsa ‘congresista’ Ilhan Omar es una quejica constante que odia a los Estados Unidos. Debería estar en la cárcel, o incluso recibir un castigo peor, ser enviada de vuelta a Somalia».
Omar es miembro de la Cámara de Representantes desde enero de 2019. Es la primera mujer musulmana y nacida en Somalia que ocupa un escaño en el congreso. Antes de ese hito, Ilhan Omar era diputada en la Cámara de Representantes de Minnesota. Pertenece al ala progresista del Partido Demócrata y ha sido atacada en varias ocasiones por el movimiento MAGA.
Un ejemplo de esto tuvo lugar en 2019. Donald Trump retuiteó un vídeo que mezclaba imágenes de un discurso de Ilhan Omar con escenas de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Tras estos hechos, Omar denunció haber sufrido «un aumento en las amenazas directas contra mi vida».

Recientemente, Ilhan Omar tuvo que volver a enfrentarse a serias amenazas. El 27 de enero de 2026, mientras la congresista demócrata daba una charla en Minneapolis sobre las redadas del ICE, un hombre usó una jeringuilla para rociarle un líquido. El atacante era Anthony James Kazmierczak, un hombre de 55 años que fue detenido por los agentes de seguridad. Kazmierczak fue condenado este mismo mes a 14 meses de prisión por esta agresión. Las pesquisas judiciales desvelaron que el líquido rociado era una mezcla de agua y vinagre de manzana.
La escalada bélica estadounidense en Somalia
Más allá de las tensiones entre la comunidad somalí de Minnesota y el movimiento MAGA, los propios ciudadanos de Somalia también sufren la ira del trumpismo. En enero de 2026, The Guardian reveló que, el 15 de noviembre de 2025, un bombardeo estadounidense había matado a doce de ellos en la ciudad sureña de Jamaame. Entre los fallecidos, había ocho menores de edad. Las quince bombas lanzadas por drones, que cuentan con cámaras capaces de observar el terreno a tiempo real, impactaron contra escuelas y viviendas.
Estados Unidos defiende que los ataques se dirigían contra la organización terrorista Al-Shabab. Sin embargo, los habitantes de Jamaame entrevistados por The Guardian niegan que la organización estuviera presente en la zona durante los bombardeos. Desde que Trump llegó al poder, el comando militar estadounidense AFRICOM no tiene que pedir la autorización de la Casa Blanca para bombardear Somalia. Además, los datos de ACLED (Armed Conflict Location & Event Data) muestran que Estados Unidos realizó 123 ataques aéreos en Somalia durante 2025, seis veces más que el año anterior. En abril de este año, ya se habían contabilizado 49 ataques en el país del este de África.

Las familias de los fallecidos en el ataque reclaman la apertura de una investigación y la otorgación de unas indemnizaciones que todavía no han llegado. Jethro Norman, investigador del Danish Institute for International Studies, explicó en el reportaje de The Guardian que el discurso de Trump hacia las personas de Somalia tiene graves consecuencias. «La escalada de la retórica de Trump da luz verde tácita a los comandantes militares: los somalíes ya están deshumanizados», afirmó Norman.


