Alternativa por Alemania (AfD) arrasa en las elecciones de Alta Sajonia con el 45% de votos pero, sorprendentemente, depende de un partido de extrema izquierda para poder gobernar
Sajonia-Anhalt, antigua región de Alemania Democrática, se convierte en la primera ciudad donde, Ulrich Siegmund gana unos comicios y pone en peligro el cordón sanitario frente a los extremismos de derechas.
1,7 millones de ciudadanos estaban llamados a las urnas y el índice de participación alcanzó el 78%. Un crecimiento exponencial de casi 20 puntos que no se daba desde las elecciones de 1998. Las primeras después de la reunificación alemana en 1991.
El dato al alza en las encuestas, se corroboró en los resultados, dando la victoria a Alternativa por Alemania (43,8%). Unión Democrática Cristiana (CDU) firmó el peor resultado de su historia, con un 17,3% de los votos, mientras que los verdes se quedaron con 8 escaños y la izquierda populista con 5 diputados.
Los próximos pasos
Con este resultado «histórico», la AfD puede gobernar prácticamente en solitario. Sin embargo, a falta de 3 escaños para alcanzar la mayoría absoluta, los partidos pequeños decidirán el futuro de la región. La mayoría de ellos mantienen el veto de pactar con la extrema derecha, menos la izquierdista Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), que consigue entrar en el parlamento, tras alcanzar el umbral mínimo (5%) de voto.
El líder del partido, Ulrich Siegmund ha considerado esta victoria como «un momento histórico para nuestra hermosa región» y no descartaría celebrar nuevas elecciones, si no consigue un pacto sólido con el resto de partidos políticos. Según el dirigente, esto significaría que «nadie más estaría dispuesto a asumir la responsabilidad de gobernar con nosotros», pero sugiere que puede mejorar el resultado actual.
Así mismo, la líder nacional AfD, Alice Weidel se unía a las palabras de su compañero y calificaba el resultado de un «triunfo histórico», con el que espera que el gobierno nacional convoque elecciones generales anticipadas, para que el actual mandatario «sea reemplazado antes de Navidad».
Por su parte, el canciller alemán y líder nacional CDU, Friedrich Merz estaba «conmocionado» por la derrota, pero pedía «hacer justicia al resultado electoral» porque en Alemania, «el poder se otorga, no se toma por la fuerza».

Repercusiones en Europa
La victoria de la AfD se convierte en otro ejemplo del rápido crecimiento de la ultraderecha y el declive progresivo de la izquierda en Europa.
Hungría es el caso más reciente. Péter Magyar venció a Viktor Orbán en las elecciones del pasado abril, con una mayoría absoluta que le permitió conformar un parlamento sin partidos de izquierda, por primera vez en 40 años.

En Italia, Giorgia Meloni lidera el ejecutivo más longevo de la historia del país. Tras ganar las elecciones generales en 2022 con su partido, Fratelli d’Italia (Hermanos de Italia), formó una coalición de centroderecha con Lega (La Liga), Forza Italia y Noi Moderatti (Nosotros los Moderados).
Hasta ahora, ha conseguido poner el crecimiento del país al ritmo de la Unión Europea, mientras implanta fuertes medidas en inmigración con las que disuadir las llegadas irregulares de migrantes.
Inglaterra también guarda similitudes con la situación alemana. El desgaste en las legislaturas del canciller alemán y el primer ministro inglés, han generado un descontento entre los votantes. Esto ha contribuido al crecimiento de las alternativas políticas como Reform UK (partido reformista) liderado por Niegel Farage y la AfD de Siegmund y Weidel.

Ambas son las principales fuerzas de la oposición y van ganando terreno en las elecciones regionales y municipales de sus respectivos países. De esta manera, consiguen presionar a los gobiernos nacionales e incluso provocar la dimisión de primeros ministros como, Keir Starmer, en el Reino Unido.
El caso español
En los gobiernos regionales de ciertas comunidades autónomas como Aragón, el Partido Popular se queda a las puertas de la mayoría absoluta y necesita el apoyo de los partidos de extrema derecha.
Lo mismo pasó en Castilla y León, y Andalucía el pasado mayo. En el primer caso, el PP consiguió 33 escaños en las elecciones y solo si pactaba con VOX — que sumaba 14 diputados — podía llegar a la mayoría absoluta (42 escaños).
El Partido Popular de Moreno Bonilla adelantó las elecciones andaluzas para reafirmar su resultado de 2022. Sin embargo y por primera vez en 7 años, el PP pierde la mayoría absoluta y para formar Gobierno, tuvo pactar con la ultraderecha.

Así, el escenario político es cada vez más común: PP y PSOE pierden escaños en favor de las alternativas de extrema derecha y de extrema izquierda. Esta es la manera en la que, los electores denotan descontento hacia el Gobierno central y cansancio respecto al bipartidismo.
El futuro de Alemania
El escenario en Sajonia-Anhalt cambia por completo los planes electorales para 2027. La izquierda solo quiere recuperar apoyos, pero tendrán que hacer cambios radicales en sus discursos de campaña.
El hecho de que Ulrich Siegmund domine la región al este del país, plantea grandes inconvenientes para el ejecutivo de Merz. Los líderes regionales solo tienen competencias directas en educación y policía. No obstante, la CDU podría encontrar varias trabas para aprobar sus proyectos legislativos en la Bunderast (cámara de representación territorial en Alemania).
En definitiva, la victoria de la AfD alimenta la ola de ultraderecha que hay en Europa y en el mundo. Alemania es la principal potencia en Europa y desde Bruselas consideran que esta victoria supone una amenaza real para la democracia europea.


