Este 17 de mayo, Andalucía se tiñe de azul, pero a dos escaños de la formación de Gobierno y con cinco menos que en comicios anteriores
Tras varias semanas de incertidumbre, Juan Manuel Moreno Bonilla, líder del Partido Popular andaluz, ha conseguido alzarse como la primera fuerza en estas nuevas elecciones con 53 escaños y el 41,53% de votos. A pesar de las encuestas previas, Moreno se queda a 2 escaños de la mayoría.
Aun así, la bajada de PSOE en las elecciones autonómicas de este año continúa con el partido de María Jesús Montero. Siendo la segunda fuerza más votada (22,75%) y 28 escaños, 2 menos que en los comicios anteriores. Y con Vox como la tercera fuerza con 15 escaños y el 13,84%, posicionándose por encima de los partidos de la izquierda. Adelante Andalucía, liderado por José Ignacio García y con un resultado de 8 escaños y el 9,61% de los votos, y los 5 escaños y el 6,32% de votos, de Por Andalucía de Antonio Maíllo.

La izquierda que persiste
De nuevo, el bloque progresista resulta incapaz de reconstruir una alternativa. Como ha ocurrido en elecciones autonómicas anteriores, PSOE continúa por debajo de un Partido Popular insuficiente para la formación de Gobierno. Esto deja una situación más delicada a Montero, cuyo liderazgo había sido presentado como la gran apuesta socialista para mantener el voto andaluz.
No obstante, la campaña no ha logrado revertir el desgaste político del partido. Con el descenso de 2 escaños respecto a comicios anteriores, el destino de Montero como líder de la oposición se mantiene en la incertidumbre. Mientras que la coalición de Por Andalucía se mantiene con 5 escaños. Aunque la sorpresa de estas elecciones es la aparición en varias provincias de Adelante Andalucía, excepto Jaén y Almería, con el aumento de 6 escaños y superando a la coalición de Izquierda Unida, SUMAR o Podemos, entre otros.
Un resultado que evidencia la fragmentación interna de la izquierda andaluza, que pretendía unificarse. No obstante, el aumento de Adelante Andalucía plantea una nueva realidad política, en el que el desgaste con el bloque de la izquierda ha conseguido más representación para este partido.
El bloque han centrado gran parte de su discurso en la defensa de los servicios públicos, como la sanidad y la educación, durante la campaña. Aun así, el intento de un relato común y coherente no ha sido suficiente para conseguir los resultados que querían.
La derecha ganadora
Pese a las dificultades, el Partido Popular ha conseguido un resultado no tan parecido a los comicios anteriores. Con 5 escaños menos, Moreno ha intentado proyectar estabilidad y control institucional durante su campaña. Su discurso para consolidar una imagen de gestión moderada y Andalucía como una comunidad económicamente estable, ha parecido dar resultado en la población andaluza.
Con la bajada de impuestos, la atracción de inversión y el crecimiento económico, Moreno ha conseguido captar al votante conservador tradicional y a otros sectores moderados que podrían haber confiado en el discurso de Vox. En cambio, Vox ha desarrollado una campaña más dependiente de su líder nacional, Santiago Abascal.
Centrando gran parte de su estrategia en ser la mejor alternativa frente a PP y PSOE. A partir del concepto de prioridad nacional, el partido ha defendido diferentes políticas en relación a la inmigración. Un discurso que busca reforzar el partido como una fuerza clave dentro del bloque más conservador.



