El museo ‘Sweet Space’ es la perfecta convergencia entre arte y diversión para todos los públicos
Ubicado en pleno centro de Madrid, Sweet Space se presenta como una alternativa a los museos convencionales. Busca acercar a los más pequeños el arte contemporáneo mediante espacios para hacerse fotos, dándole chuches en cada una de las salas o con salas dónde jugar. Así, consigue que sea un plan perfecto para hacer en familia
¿Qué encontrarás en el recorrido?
Desde que entras a Sweet Space, podrás visitar diversas salas muy distintas entre ellas que cumplirán con la expectativa de aquellas familias que quieran ver arte sin que sus hijos más pequeños se aburran. Al ingresar a la sala, tendrás un código QR que te informará sobre quién es el creador o la creadora de lo que ves y te darán una chuche que podrás recolectar en una bolsa que ellos te dan.

Hay una gran variedad de temáticas dentro de la oferta de obras contemporáneas en Sweet Space que vemos que pasan desde el juego de espejos hasta el graffiti. Algunas buscan hacer reflexionar sobre temas como la elevada presencia del mundo digital en nuestra vida. Otras simplemente proponen un mundo fantástico inspirado en películas conocidas como Avatar o Alicia en el País de las Maravillas. Me sorprendió ver una sala diseñada por Agatha Ruiz de la Prada en la que podemos diseñar nuestro propio «cielo perfecto» moviendo diferentes paneles con forma de nube.
También me gustaría destacar el trabajo de los guías de Sweet Space. En cada una de las salas había una persona diferente y te contaban por encima qué querían decir las diferentes obras de arte. Pero, si querías saber más y le hacías preguntas, te respondían sin problema, mostrando un gran entusiasmo y entrega por su trabajo. Al igual que si querías te podían fotografiar en cualquier photocall que la visita proponía, lo cual viene muy bien para personas que visiten el museo solas como yo o para tener tu foto de familia o de pareja perfecta sin necesidad de recurrir al selfie
Originalidad e innovación
La originalidad brilla en cada una de las experiencias que Sweet Space nos propone. A lo largo de todo el recorrido, nos encontramos con propuestas muy interesantes. Por ejemplo, hay una sala en la que puedes probar helado artesanal de vainilla y echarte una foto dentro de una nevera rodeado de helados. Pero lo que más me sorprendió fue la forma tan original en la que se accedía a la última sala, que era una enorme piscina de bolas. Y es que, para llegar a ella, tenías que tirarte por un tobogán. Esto es un claro acierto para impresionar a los más pequeños de la casa.

Al finalizar, tuve la oportunidad de ser el segundo grupo de personas en probar lo nuevo de Sweet Space: Una experiencia con gafas de realidad virtual. En ella, nos sumergimos en una aventura en la que la preservación del planeta es lo más importante. Así, se inculcan en los más pequeños valores tan relevantes en la actualidad como el cuidado del medioambiente y el reciclaje de manera divertida e innovadora. Podréis disfrutar de esta recomendable experiencia a partir del 8 de junio en sus instalaciones al lado del museo (C/de Serrano, 61, Planta 2 del ABC Serrano).
¿Merece la pena Sweet Space?
Sin duda Sweet Space es una experiencia muy recomendable para familias que busquen planes originales en Madrid, ya que no es usual ver este tipo de museos que muestren arte y entretengan a aquel que no lo consume a partes iguales. Gracias a esto, hacen que personas que normalmente no se ven interesadas en entrar a un museo, le den una oportunidad. A parte, sus obras no se quedan en algo simplemente visual, sino que tienen trasfondo educativo reforzando valores importantes de compartir en la infancia de manera amena.

