25N: Cada segundo cuenta

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Cada día alrededor del mundo mueren aproximadamente 137 mujeres asesinadas a manos de sus parejas o miembros de su entorno familiar, según un informe de las Naciones Unidas.

En España, durante los últimos 17 años, desde que se comenzó a contabilizar las muertes por violencia de género oficialmente, en total son 1.073 las mujeres que han sido asesinadas por dicha causa, 40 de ellas en lo que va de año, según la Delegación para la Violencia de Género. Euronews apuntó 999 nombres de estas mujeres, y el hecho de que no contenga todos ellos se debe a que no incluyen los de aquellas que murieron por agresiones sexuales por parte de desconocidos.

El pasado año 2019 finalizó con una cifra de 55 mujeres a las que sus parejas o exparejas les arrebataron la vida, la cifra más alta desde hace cinco años. En ocasiones también, los menores sufren dichas escenas, sumando 37 asesinatos desde que se empezaron a registrar en 2013.

No solamente debemos considerar violencia aquello que aparentemente vemos, si no todo lo que hay detrás, así como la violencia psicológica, que la mayoría de las veces pasa desapercibida.

Y aunque quedan dentro de estos número muchas de estas atrocidades, como el caso de Mónica Linde, Marta del Castillo (aunque no pertenezca a la Ley Integral) y muchas otras mujeres con nombres que no salieron en las noticias, a lo largo de la historia le preceden muchos otros casos.

Mónica Linde, era una mujer de 28 años que trabajaba de auxiliar de tierra para la compañía EasyJet en el Aeropuerto del Prat-Barcelona desde agosto del año pasado. Mónica, junto a su hija Ciara, de apenas tres años de edad, fueron asfixiadas por su pareja durante la noche de Reyes, convirtiéndose en la primera mujer asesinada por violencia de género en el año 2020. Según las investigaciones de la policía y en base a testimonios del entorno de la víctima, el joven de 27 años no había aceptado que Mónica tramitara los papeles del divorcio el pasado diciembre.

Mónica recientemente comenzado su nuevo trabajo

Tampoco debemos olvidar el caso de la joven Diana Quer. Durante la madrugada del día 22 de agosto de 2016, la joven madrileña de 18 años, desapareció en Puebla del Caramiñal (A Coruña). Su paradero permaneció como desconocido durante 497 días hasta que encontraron su cuerpo sin vida. Diana no fue asesinada por su pareja o expareja, ni si quiera su asesino pertenecía a su entorno familiar, pero fue un caso de violencia de género. La pesquisa concluyó con la declaración de culpabilidad de José Enrique Abuín, más conocido como «el chicle», quien no solo la secuestro y asesinó, si no que también la violó.

Una de las muchas fotos que se utilizaron durante la desaparición de Diana

Y aunque estos casos son medianamente recientes, uno de los más importantes fue el de Ana Orantes, una mujer que consiguió evitar muchos asesinatos; menos el suyo. Ana Orantes fue la mujer número 59 en morir el año 1997 a manos de su exmarido José Parejo, quien la quemó viva. Durante décadas vivió la desmedida violencia por parte de su, para entonces, marido, quien le agarraba del pelo, le daba patadas en el estómago e incluso puñetazos, para muchas veces terminar rogando perdón. Ana, tras muchos años de sufrimiento decidió contar su caso en la televisión, más concretamente en el programa De tarde en tarde emitido en Canal Sur, para contar su caso, uno parecido al de muchas mujeres que sufrían en silencio y no se atrevían a confesarlo. No más de tres días después, tras volver de la compra, José la roció con carburante por la espalda y le prendió fuego. Su nieta halló su cadáver envuelto en llamas al volver de la escuela.

Ana Orantes durante la entrevista en el programa De tarde en tarde

Como estos, cientos y miles de casos más alrededor del mundo. Aunque es África el continente que registra el mayor riesgo para las mujeres de ser asesinadas por sus parejas, exparejas o alguien de su entorno con una tasa de 3,1 muertes por 100.000 habitantes, según la ONU, Asia por otro lado, posee la mayor cifra de muertes por esta causa con un total de 20.000 muertes en 2017.

La violencia de género se suele dar sobre todo en entornos cercanos a la víctima, asique si conoces o crees de alguien que la sufre, o tú por ejemplo, no dudes en llamar al 016. Este es el número de atención a las víctimas de violencia y aunque no deja rastro en la factura, debes borrarlo del registro de llamadas. Y no olvides que cada segundo cuenta.

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