Italia se prepara para unas elecciones marcadas por los extremismos y la abstención
Los italianos son llamados a las urnas el próximo 25 de septiembre en unas elecciones que, según las encuestas, prometen cambios radicales en la política italiana. Una política muy fragmentada y la probable abstención del voto auguran la victoria de la derecha más conservadora.
Las próximas elecciones generales en Italia estaban previstas inicialmente para la próxima primavera. La dimisión del primer ministro Mario Draghi el 21 de julio, y el colapso de su coalición de Gobierno, ha dado lugar a unas elecciones anticipadas. Draghi llegó al poder después de que otra coalición (encabezada por Giuseppe Conte) se derrumbara en enero de 2021.
Funcionamiento del sistema electoral italiano
Aunque el marco general del sistema político italiano se ha mantenido en gran medida desde que se convirtió en una república en 1947, las leyes electorales cambian con frecuencia. El sistema electoral actual favorece las coaliciones frente a los partidos individuales y fija el umbral de la mayoría en el 40%. Tras un referéndum en 2020, el número de diputados y senadores ha sido reducido, a 400 en el primer caso y 200 en el segundo.
Debido a los numerosos cambios que se han producido a lo largo de las décadas, el sistema político italiano tiene fama de ser especialmente inestable. Los distintos gobiernos han colapsado repetidamente, dando lugar a 67 gabinetes en los 76 años transcurridos después de la creación de la república.
Principales Partidos: ¿A quién vota Italia?
Existen tres grandes coaliciones/partidos en el escenario político italiano. La principal coalición de derecha y extrema derecha concurren unidas y con las encuestas a favor. Compuesta por La Liga de Matteo Salvini, Forza Italia de Berlusconi y los Hermanos de Italia (I fratelli d´Italia) de Giorgia Meloni. Por otro lado, el Movimiento 5 Estrellas (M5S), la formación más votada en las elecciones de 2018, participa en solitario tras sufrir importantes escisiones. El centro-izquierda está fracturado: se predentan el Partido Democrático de Enrico Letta, una coalición de dos partidos de ex dirigentes del PD (el conocido Tercer Polo) y varios partidos menores.

Según los sondeos, la coalción de derecha y extrema derecha podría obtener el 45,6%? mientras que el PD más los partidos menores no llegarían al 30%. Otra de las tendencias que muestran las encuestas es que la abstención será muy alta, pudiendo llegar al 40%. En las elecciones de 2018, la abstención fue del 28%, y esta tendencia parece aumentar. La abstención será mayor entre los jóvenes: un 20% está seguro de que no va a ejercer su derecho a voto, pero la insatisfacción con la oferta electoral ronda el 50%.
La coalición de derecha
El programa de gobierno, titulado «Por Italia», recoge de manera expresa el compromiso con la Unión Europea y la OTAN. Un requisito para el beneplácito de Bruselas en un momento en el que Italia cuenta con los fondos de recuperación post-pandemia. También el apoyo a Ucrania frente a Rusia, puesto en duda por las simpatías pro-Putin de Berlusconi y Salvini.
La coalición se compromete a defender los intereses nacionales en asuntos como el control de fronteras o la transición ecológica. Propone la elección directa del presidente y ampliar el autogobierno de las regiones avanzando hacia un modelo federal. En inmigración, se pone el énfasis en la «defensa de las fronteras nacionales y europeas», impidiendo desembarcos y creando centro de internamiento. En política económica, se propone reducir los impuestos y extender una tarifa plana a los autónomos que facturen hasta 100.000 al año. Además de un ambicioso plan de infraestrucuturas financiado por fondos europeos , la promoción de la producción nacional (Made in Italy) y un plan de apoyo a la natalidad.

El Movimiento 5 Estrellas y su división
El M5S asegura haber cumplido la mayoría de sus compromisos en 2018, y se atribuye el logro de haber logrado un crecimiento económico en 2021. Prometen establecer un salario mínimo de nueve euros brutos a la hora y limitar la contratación temporal, ayudas a los jóvenes para la vivienda, paridad salarial para las mujeres, un «superbono» energético, poner la Sanidad bajo la gestión directa del Estado y el matrimonio igualitario.
Dos formaciones separadas del M5S podrían robarle votos a la formación. Una es Compromiso Cívico, del ministro de Exteriores Luigi di Maio, que se presenta junto al Centro Democrático de Bruno Tabacci. La otra es Italexit de Gianluigi Paragone, cuyo único programa es que Italia abandone la UE y al que las encuestas atribuyen un resultado en torno al 3%.
El Partido Democrático de Enrico Letta
El Partido Democrático (PD) se presenta a estas elecciones sin haber podido conformar una coalición. Letta ha pedido concentrar el voto progresista en su partido para evitar que la dispersión aumente aún más la ventaja de la derecha. El PD promete continuar con las políticas de Mario Draghi y cumplir con los compromisos del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia.
Apuesta por la cohesión social, la lucha contra la desigualdad y la transición ecológica, subrayando la lealtad con la UE. El PD advierte del peligro que supone una coalición de derechas vinculada a Trump, Orban o Putin.
El Tercer Polo: la coalición de Calenda y Renzi
Carlo Carenda y Matteo Renzi han creado sus respectivas formaciones: Acción e Italia Viva. La coalición entre ambas, el llamado Tercel Polo restará votos al PD, facilitando el gobierno de derecha.En inmigración, aboga por facilitar la entrada regular y programada y una posible reforma constitucional para superar el bicameralismo paritario y facilitar la labor legislativa.
El Tercer Polo presenta un programa «reformista» con influencias de las políticas de Draghi. Propone ayudas fiscales a jóvenes y pequeñas empresas; introducir un salario mínimo, inversión en infraestructuras; prestar atención al desarrollo del sur de Italia, medidas para la paridad salarial hombre-mujer, y promover la seguridad energética con un mix de energías renovables y nuclear.



