El primer libro de la cantante, un viaje a su interior y una búsqueda del amor propio
La vida es esto, amor, una mezcla de la intimidad de Bely Basarte llena de poemas, canciones, fotos y amor, de la mano de Lunwerg. Una mezcla entre su disco Amor letal y partes de su pasado que todavía no habían salido a la luz. Un libro para conocerla mejor y que nos acompañe.
La vida es esto, amor
Bely Basarte se estrena en el mundo editorial con su nuevo libro La vida es esto, amor. Poemas, textos de su diario, algunas canciones de su disco Amor Letal, fotos, collages… Una invitación para descubrir más sobre Bely.
Un libro lleno de superación, de encontrar el amor propio, sobre cómo hay luz al final del túnel. A través de todos estas representaciones artísticas, descubrimos el interior de la cantante y nos hace sentir esperanzados y acompañados.
Pregunta: ¿Cómo y cuándo surgió la idea de crear La vida es esto, amor?
Respuesta: Yo vengo escribiendo en diario desde hace muchos muchos años porque soy muy enamorada de todo el pasado, soy muy nostálgica. En 2019 leí un libro de Christina Rosenvinge, que se llama Debut, y este libro tenía un formato muy parecido. Contaba su vida y eso lo enlazaba con las canciones de los diferentes discos que ha ido sacando.
Cuando me contactaron desde la editorial para hacer un libro, me pareció que era el momento de hacer algo similar. Como justo estaba grabando Amor letal, pensé que era el momento perfecto. Tenía muy recientes los sentimientos de este disco y creo que era un buen momento para juntarlo todo. Ha pasado bastante tiempo de las etapas más oscuras, las veo con otra perspectiva. Ha pasado suficiente tiempo para verlas como lecciones, como cosas que tenía que aprender.
Un collage de su vida
P: En el libro aparecen poemas, canciones, fotos, partes de tu diario, ilustraciones, collage… ¿Cómo fue construir todo eso?
R: Fue un proceso superbonito. También el tener que enfrentarte a un folio en blanco y sin ser una canción, que al final es distinto cuando escribes prosa. Ha sido muy guay porque además ha tenido etapas y momentos en los que estaba más centrada en las ilustraciones o momentos en los que estaba más centrada en los poemas.
Momentos de imprimir todo y colocar las entradas del diario a mano en papel o incluso en la parte de hacer el collage, de repente ponerme a crear y manchar y romper hojas y volver a hacer otras. Ha sido muy especial, ha sido sanador.
P: ¿Cómo ha sido el crear los capítulos? ¿Qué orden ibas a seguir? ¿Cómo decidiste qué capítulo se relacionaría con cada canción?
R: Tenía claro que lo que quería era que empezase con el capítulo de Amor letal, porque al final es el que da nombre al álbum, que también empieza así. Me parecía que era necesario.
Luego tenía muy claro que quería que la última fuese Incondicional porque al final es la del final feliz. Es para mí la que resume todas las lecciones que creo que he atravesado a lo largo de todos los capítulos.
Lo que pasase en medio tenía que estar, pero el orden no me era tan importante. Sí que quería que hubiese esos momentos de luz y luego sombra y luego luz y luego sombra, pero me lo pedía un poco el cuerpo. Terminaba de leer un capítulo y decía «qué necesito ahora». Así colocaba el siguiente.
El amor y el amor propio
P: ¿Qué papel juega el amor propio en este libro?
R: Es muy importante. Como en la vida. Creo que lo que viene a contar el libro es lo que cuesta encontrarlo. O al menos lo que me ha costado a mí.
A mí me gusta decir que este libro es para quien ha aprendido a quererse un poco tarde.
A quien ha estado dispuesta a sufrir y a sacrificar ciertas cosas por contentarse con migajas. Con algo que realmente no era amor, por confundir lo que era el amor tanto hacia los demás como hacia una misma.
P: Vemos una evolución de ti en todo el libro y de cómo te relacionas tú con el amor. ¿Cómo querías enfocar esta parte en La vida es esto, amor?
R: Lo que quería era que, quien haya estado en una situación parecida, aunque no tiene que ser literal, nos podemos identificar todas con una misma canción teniendo historias muy distintas, pero quería que a alguien que de alguna manera le resonase todo esto encontrarse una compañía.
Cuando he pasado momentos muy malos, me venía bien escuchar que otra persona estaba pasando por cosas que yo creía que solo me ocurrían a mí y que por lo tanto me hacían sentir mucho más sola, mucho más rara, mucho más diferente.
Saber que alguien más está viviendo algo parecido, creo que acompaña un montón. Si ya encima te inspira a salir de ello, ver que alguien que estaba así lo ha conseguido, mejor. Pero si no al menos que el camino sea un poco menos duro.
P: Tiene mucho peso en el libro el papel de tu familia, tus amigos. ¿Cómo los querías introducir en el libro? ¿Era un homenaje a ellos, un «gracias»?
R: Sí. De hecho, hay muchos nombres que tenía claro que tenían que salir porque son parte de mi día a día, son mi red de apoyo. Yo siempre he dicho que
la forma de dinamitar los puentes muchas veces es lanzarlos hacia tus amigas.
Cortar esos puentes que te estaban haciendo tanto daño y empezar a construirlos hacia tus amigas, tu familia, hacia gente que realmente te quiere como debe ser.
Las canciones
P: ¿Qué relación hay entre el disco y el libro?
R: Toda. Toda porque, aunque creo que cada una es una obra autoconclusiva, creo que se complementan perfecto. Mucha gente me ha dicho que si escuchas la música a la vez que lees el libro, todo tiene sentido.
También me pareció muy bonito acabar cada capítulo con la letra de esa canción. Amigos que lo han leído me decían “de repente lees la letra de la canción como un poema”. Es distinto a escucharla porque, cuando escuchas una canción, estás a la melodía, a los arreglos, a la producción, y cuando te paras a leer la letra descubres otra versión de la canción.
P: ¿Cómo decides que un poema no va a ser canción y que una canción no se va a quedar en un poema?
R: Creo que casi todas las canciones y todos los poemas han sido concebidos pensando en va a ser una canción o va a ser un poema. Pero sí que hay bastantes canciones que han nacido para ser canción, pero inspirándome en un poema.
Tengo en las notas del móvil a lo mejor escrito un pequeño poemita y se ha convertido en una canción, la he desarrollado. Pero también me ha pasado el estar empezando a escribir una canción, tener una estrofa, y no ser capaz de avanzar. Porque a veces pasa esto, que se te enquista y no hay forma de seguir con la canción. Tienes esa estrofa durante años en tu repertorio de canciones pendientes.
Este libro me ha dado la oportunidad de darles una segunda vida a estas canciones que no lo llegaron a ser nunca.
A lo mejor no tenían que serlo, a lo mejor es que tenían que ser un poema. Y gracias al libro han encontrado un lugar en el que descansar y habitar.
Un ejercicio sanador
P: ¿Qué ha significado para ti hacer el libro? ¿Ha sido como cerrar un ciclo o como algo sanador?
R: Esto me preguntaba mi editor. Me decía “¿crees que esto es el final de algo o es el principio de otra cosa?”.
Todos los finales son comienzos de otra cosa. Pero lo siento como una transición. Porque ha sido una etapa tan larga de mi vida, habla desde 2013 hasta 2025, hay entradas de demasiados años. Lo siento como una transición.
Obviamente es también un comienzo. Creo que la Bely escritora, la Bely que de repente ha escrito un libro, está compartiendo una parte más de ella. Ha nacido de repente hace un mes, pero creo que es un paso más, no sé hacia donde, pero un paso más.
P: ¿Te has dado cuenta de cosas de ti misma que con el libro lo has visto con otra perspectiva y has sido consciente de ello?
R: Siento que he reabierto algunas heridas, he revuelto ahí en cosas que había querido dejar a un lado, olvidar. Creo que he hecho un poco las paces con ellas. Con esa Bely que muchas veces sentí que era tonta, que estaba dándose contra una pared. Ahora, en vez de verlo con culpa, lo estoy viendo con ternura y entendiendo que eso lo hice lo mejor que sabía en ese momento.
Siempre pienso que si abres una herida y todavía te escuece es que no estaba curada.
Yo pensaba que muchas de esas heridas ya estaban bien y cerradas, pero creo que ahora un poquito más.
Un cachito de Bely
P: En El amor es esto, amor, estás exponiendo tu diario y lo que has escrito y sentido tú. ¿Te daba miedo exponerte tanto, mostrar otra cara que la gente igual no conoce y abrirte tanto?
R: Era consciente de que me estaba exponiendo, pero también lo he escrito yo y he tenido cuidado con mis límites. He sabido hasta donde quería compartir, hasta donde quería centrar el foco.
Quería sobre todo ponerlo en mi vivencia, en mi experiencia, más que en señalar a nadie. El miedo no puede ser el filtro que decida si haces o no algo. Tienes que sentirlo, pero no dejar que sea el miedo el que tome la decisión, sino tú.
P: ¿Cómo fue elegir el diseño del libro, la foto de la cubierta y el título?
R: El título llegó antes que la portada y que todo. El título además es algo que, desde hace años, repito mucho cuando estoy en situaciones en las que estoy disfrutando de algo muy chiquitito, de simplemente estar con alguien, de estar riéndome tanto que no puedo más, de estar tumbada en el campo con el olor a pino. Que la vida es eso.
Creo que estamos engañadas porque siempre estamos a que tenemos que cumplir objetivos y llegar a metas y si no tienes ambición mal. Pero es que la vida no hace falta que sea eso, que son las cositas chiquitas. Pienso mucho en el día en que me muera qué voy a ver ante mis ojos. Claro que habrá logros, éxitos y metas, pero es el camino hasta llegar a ello la vida.
La portada fue mucho ir probando. Tenía varias fotos. Las fotos me las hizo Álex Granero, que también es productor del disco, y le dije “vamos a coger el coche y buscamos un sitio con flores”. Era verano y no había flores en ningún lado. Yo había visto una explanada superbonita para hacer ahí las fotos unos meses antes, en primavera, y cuando llegamos era un secarral horrible.
Encontramos una rotonda que sí tenía flores porque las regaban y nos pusimos a hacer ahí las fotos. Teníamos varias opciones, pero al final esta yo creo que era la que tenía que ser.
Como curiosidad, lo que estoy sujetando en la mano es una florecita con una ramita que luego, en la parte de los collage, está. Sin saber que esa iba a ser la portada, me la llevé a casa y dije “voy a secarla entre un libro pesado y la escaneo para el collage”.
P: También me parece precioso el diseño, que sea en tapa dura.
R: Eso me encanta. Hay que reconocerle el mérito a la editorial, la edición que han hecho. Quería esa textura, pero al final también ellos han aportado muchísimo. Estoy muy feliz.
Amor Letal Tour
P: ¿Nos quieres hablar de algún proyecto futuro que tengas? También si estás pensando en hacer en un futuro otro libro o centrarte más en la música.
R: Lo que me apetece es hacer canciones nuevas, pero realmente lo que tengo a la vuelta de la esquina son los conciertos. Empezamos a final de este mes. Vamos a hacer Sevilla y Granada, luego tenemos Valladolid, también por País Vasco, Alicante y Barcelona. Vamos a estar de aquí a verano haciendo varios conciertos.
Lo que me toca a mi sobre todo en las próximas semanas es ensayar porque el show ya lo tenemos, ya está, pero ensayar para compartir todo esto. Al final el libro lo tenéis en vuestra casa, la música la escucháis en vuestra casa, pero ahora yo quiero también disfrutarlo con vosotros y con vosotras. Eso es lo que me apetece mucho ahora.
Una compañía
P: ¿Qué esperas que se lleven los lectores cuando lean La vida es esto, amor?
R: Una compañía, si lo necesitan. Pero si no un rato agradable. Creo que además el libro se lee con bastante facilidad, que hay mucha foto, están los poemas. Yo, por ejemplo, para leer poesía sí que soy de leer un poema y tengo que cerrar el libro y asimilarlo. No me gusta leerme muchos poemas de seguido.
Pero en caso de que, quien lo lea así, creo que es un libro que se lee bastante fácil, que te motiva, que te inspira y que te acompaña. También puede ser guía o prueba de que, al final, todo acaba bien.


