La secretaria general del PSOE-A y candidata a la presidencia de la Junta, María Jesús Montero, ha presentado su ‘Plan Montero’ para el sistema sanitario
Montero ha asegurado que el próximo 17M la ciudadanía tiene «la oportunidad de recuperar el orgullo por su sistema sanitario», que es «el mayor patrimonio» de los andaluces. Para ello, ha anunciado su primera decisión si llega a la presidencia de la Junta: aprobar un plan de rescate para salvar el sistema sanitario de Andalucía. Un anuncio que llega en una precampaña electoral marcada por tensiones internas dentro de la formación andaluza.
Nuevo Plan Sanitario Andaluz
La dirigente socialista ha explicado que la Consejería de Sanidad pasaría ser una Vicepresidencia en su gabinete y se ha comprometido a que, en un plazo máximo de seis meses eliminará «la demora de atención primaria».
Además, asegura que garantizaría, por ley, que los ciudadanos sean atendidos por los profesionales de atención primaria en un plazo máximo de 48 horas. Los servicios públicos «no son un lujo» sino «la garantía de que la libertad no sea un privilegio del mercado».
Además, ha acusado al Partido Popular de haber privatizado la sanidad. El objetivo, según ella, es que los ciudadanos se conviertan en «clientes con presupuestos» y construir un sistema sanitario público «para pobres». De ser así, ha lamentado, Andalucía volvería «a los malos servicios sanitarios que se proporcionaban desde la beneficencia»
Por eso, su plan de rescate contará con 3.000 millones de euros más anuales y la incorporación de 18.000 profesionales sanitarios distribuidos en toda la comunidad para arreglar las listas de espera, asegura.
Montero ha reiterado que desde el PSOE-A no van a permitir que la salud se convierta en un privilegio. De hecho, se ha mostrado convencida de que si el electorado andaluz de izquierda se moviliza el próximo 17M, la sanidad pública andaluza se va a poder recuperar. De lo contrario, asegura, será «irreversible».
Asimismo, la candidata a la presidencia andaluza se ha comprometido también a impulsar «una construcción colectiva» con sindicatos, mareas blancas, colegios profesionales, técnicos y especialistas, representantes de los pacientes y plataformas ciudadanas que «han sido hasta la fecha el muro de contención de los recortes».
Una precampaña marcada por tensiones internas
La precampaña del PSOE-A para el 17M ha arrancado marcada por un conflicto interno entre la dirección regional encabezada por María Jesús Montero y el aparato provincial de Cádiz. Un pulso político que ha puesto de relieve la fragilidad orgánica del socialismo andaluz en el inicio de la carrera electoral.
Mientras en siete provincias el proceso de las listas electorales se cerró con relativa normalidad, Cádiz se convirtió en el principal foco de conflicto. La dirección regional intentó modificar la candidatura aprobada por unanimidad por la ejecutiva provincial, situando al dirigente afín Fernando López Gil como número uno en sustitución de Juan Cornejo.

La reacción del PSOE gaditano, liderado por Juan Carlos Ruiz Boix, fue inmediata. Defendió su propuesta original y se negó a aceptar la intervención de la dirección andaluza. Tras horas de negociación en Cádiz, donde tuvo lugar este viernes el Comité Director, la dirección regional del PSOE-A terminó cediendo.
El acuerdo final devolvió a Juan Cornejo como cabeza de lista. Le siguen Rocío Arrabal y Fernando López Gil en tercer lugar, restaurando prácticamente la candidatura aprobada inicialmente por el PSOE de Cádiz.
María Jesús Montero intentó rebajar tensiones y presentar el episodio como parte de un proceso normal en la elaboración de listas. Sin embargo, el conflicto ha dejado una imagen de debilidad en el arranque de la precampaña socialista.
El PSOE-A afronta las elecciones del 17M tras años fuera del Gobierno autonómico con disidencias internas. Aún así, para la socialista lo principal es movilizar al electorado de izquierda y sacar al PP de Moreno Bonilla de San Telmo.


