Vox comienza en Málaga la precampaña andaluza con un acto en el que presenta a las ocho cabezas de lista para las elecciones andaluzas del 17 de mayo
El líder del partido ha protagonizado un mitin en el barrio Parque Mediterráneo, en el distrito de Carretera de Cádiz, una zona densamente poblada que supera los 100.000 habitantes. La elección de Málaga responde tanto a criterios demográficos como a su histórico rendimiento electoral, especialmente en las generales de noviembre de 2019, cuando Vox alcanzó 168.000 votos (21,45%). El acto marca el inicio de la estrategia territorial del partido de cara a los comicios del 17 de mayo.
Además, la provincia se ha consolidado como un foco clave en la competencia por el electorado afín a la derecha. Málaga fue, de hecho, la provincia donde más apoyo obtuvo Se Acabó la Fiesta (SALF) en las europeas de 2024, lo que refuerza su relevancia estratégica. El auge de esta formación introduce un factor de fragmentación que preocupa a Vox, al disputarle voto de protesta. En este contexto, los de Abascal obtuvieron el 11,37% de los sufragios, frente al 7,44% logrado por la candidatura de Alvise, evidenciando una pugna incipiente por el mismo nicho electoral.

El acto lo inauguró el candidato por Málaga, Antonio Sevilla, cabeza de lista por la provincia, que sostiene que la formación aspira a liderar el cambio desde una comunidad y una provincia que considera castigadas por el bipartidismo. Durante la intervención, no han faltado las críticas al Gobierno, al que acusa de prácticas “mafiosas” por situar a “amiguetes” en altos cargos. Vox extiende también sus reproches al PP, al que tacha de cómplice. Planteamiento que será el eje vertebrador de todos los discursos de la campaña.
Los cabezas de lista
El candidato por Almería, Rodrigo Alonso, ha cargado contra Juanma Moreno Bonilla, al que acusa de mantener políticas continuistas con el socialismo y de “plagiar el manual de la corrupción”. También denuncia un caso de corrupción en la Diputación de Almería. En Córdoba, Paula Banadelli, presentada como candidata, ha criticado las políticas diseñadas desde San Telmo. Sostiene que no se puede gestionar el campo “desde los despachos”, y cuestiona a los burócratas y las normativas sobre productos agrícolas procedentes de Marruecos. En Granada, Bea Sánchez ha centrado su intervención en la política migratoria, que atribuye tanto al PSOE como a la aceptación del PP. Afirma que los inmigrantes delinquen y desplazan a los españoles de sus hogares.

Por Huelva se presenta Rafael Segovia, que ha criticado que los trenes circulen a 60 km/h. También ha arremetido contra los dos grandes partidos, a los que responsabiliza de la falta de sanidad pública. Por Jaén se presenta Benito Murillo. Ha denunciado que muchos mayores fallecen esperando la dependencia. Ha defendido la protección del campo y de los agricultores, y ha criticado la instalación de placas solares. Por Sevilla se presenta Javier Cortés. Ha cargado contra los sindicatos, a los que ha calificado de “comegambas”, y contra la corrupción del PP y del PSOE. Asegura que Vox busca controlar cada partida presupuestaria que salga de San Telmo.
Manuel Gavira carga contra PSOE y PP
El candidato por Cádiz y aspirante a la Junta, Manolo Gavira, asegura que es un orgullo encabezar la lista. Promete recorrer todos los rincones de Andalucía con el “sentido común” de Vox y sostiene que la “ola” que, según él, recorre España llegará también a Andalucía, pese a lo que califica de encuestas manipuladas y medios en contra.
En su intervención, ha calificado de “mafia” al PSOE y de “estafa” al PP. Afirma que María Jesús Montero será “el último desprecio” de Pedro Sánchez a Andalucía, y critica su etapa en el Gobierno durante la gestión de los ERE, además de acusar al Ejecutivo de pagar el “chantaje” de Puigdemont y los partidos independentistas.
Por otro lado, arremete contra Juanma Moreno Bonilla, al que reprocha el uso del término estabilidad, que a su juicio equivale a comodidad para mantener “chiringuitos” y estructuras vinculadas a antiguos cargos socialistas.

También critica las políticas climáticas, especialmente la instalación de placas solares, que asegura están provocando la pérdida de olivos. Acusa además a estas empresas de estar, según él, vinculadas a enchufes del Partido Popular, mientras denuncia una supuesta permisividad con la inmigración ilegal que, afirma, dificulta el acceso a la vivienda y genera inseguridad.
Finalmente, ha aludido a la idea, sin aportar pruebas, de que las ayudas públicas se destinan prioritariamente a inmigrantes. Sostiene que esto perjudicaría a los españoles, en especial a las personas mayores, que, según dice, fallecen esperando prestaciones que no llegan. Gavira culmina su intervención con un mensaje de confrontación política que resume en varias dicotomías: “más menas o más los de casa”, “más placas solares o menos olivos”, y la síntesis final de su discurso, “corrupción o sentido común”.
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El vicepresidente y secretario general de Vox ha vinculado el aumento de las violaciones a la inmigración y ha reiterado el mensaje de “primero los españoles”. También ha defendido la derogación de lo que ha calificado como “leyes de mierda”, junto con un endurecimiento de las políticas penales, con el encarcelamiento de los violadores y la deportación de quienes, según ha dicho, vengan de fuera. Además, ha pedido una mayoría absoluta para “esta tierra”, con el objetivo de situar a su juicio a “la gente” por delante de las instituciones.

El cierre de Abascal
El líder de Vox ha asegurado que suele hablar bien de los lugares que visita, pero especialmente de Andalucía, donde sitúa el inicio del proyecto de Vox en 2018. Sostiene que su formación logró “el cambio de siglas” para desalojar al PSOE, al que califica de “corrupto”, aunque afirma que ese cambio habría sido “robado” por el PP al aplicar, según dice, políticas similares en materia de financiación de sindicatos, administración paralela y gasto público.
También ha criticado lo que denomina la “patria islamista de Blas Infante” y ha defendido la necesidad de recuperar una Andalucía vinculada a Fernando III “el Santo”, como referencia histórica. En este contexto, ha cargado contra el presidente andaluz, Juanma Moreno, al que ha rebautizado como “Juanma Moruno”, y ha calificado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como “okupa de la Moncloa”.

El dirigente ha apelado a no dejar las cosas “a medias” y ha pedido el voto para revertir las políticas socialistas, insistiendo en su rechazo a la inmigración irregular, a la que se ha referido como “los menas”, y cuestionando su consideración como menores. Asimismo, ha reiterado argumentos alineados con la llamada teoría del reemplazo, al sostener que el Gobierno estaría promoviendo la sustitución de la población española por personas procedentes del exterior, y ha cerrado su intervención con el clásico “sin miedo a nada ni a nadie” de Blas Piñar, además de unos vivas a España.


