La patronal empresarial ya ha expresado su rechazo a la convocatoria y Pedro Sánchez ha evitado pronunciarse al respecto
El 11 de noviembre millones de trabajadores están llamados a hacer huelga. UGT y Comisiones Obreras (CCOO), los sindicatos mayoritarios en España, han convocado un paro nacional de 24 horas. La propuesta, impulsada en un principio por el Sindicato de Inquilinas y la Conferencia General del Trabajo (CGT), adquiere ahora una nueva dimensión con el apoyo de estas organizaciones.
El Sindicato de Inquilinas había hecho ya un llamamiento a la huelga general en las pasadas semanas dentro del contexto de las movilizaciones contra el desahucio de Maricarmen, sin embargo, no fue hasta la derogación de los dos decretos de vivienda en el Congreso la semana pasada que se consolidó la idea. UGT y CCOO, que todavía no se habían pronunciado en firme, terminaron por mostrar su apoyo el pasado lunes.
UGT y CCOO han expresado que son necesarios «salarios dignos para acceder a una vivienda digna» a través de un comunicado publicado de forma conjunta. Esta será la primera huelga general que convocan en 14 años, un día antes del comienzo de la campaña electoral para los comicios del 29N y la primera de la historia con la vivienda en el centro de la reivindicación.
Los empresarios cuestionan la legitimidad de la huelga
La CEOE y la CEPYME, principales organizaciones de la patronal empresarial, no han tardado en responder al anuncio: «Consideramos inadmisible que se pretenda trasladar a las empresas […] el coste de una medida de presión que señala al Gobierno y a su gestión», han señalado a través de un comunicado. Avisan de que estudian todavía con «cautela» esta convocatoria, que consideran fuera del ámbito laboral.
Por su parte, UGT y CCOO argumentan que «los salarios tienen que garantizar el acceso a un bien básico como es la vivienda», han expresado ambas organizaciones, que recuerdan que la huelga no solo apela a los empresarios, sino también a todas las administraciones con competencias en materia de vivienda. No obstante, el sindicato de funcionarios CSIF ha rechazado su adhesión a la huelga, ya que la considera «política».
El Gobierno evita posicionarse
Pedro Sánchez, sin embargo, ha evitado hacer cualquier referencia a la convocatoria durante la rueda de prensa de este martes tras el Consejo de Ministros. Ha expresado que ante «una cuestión que afecta a muchos trabajadores como es el acceso a la vivienda, desde el Gobierno lo único que podemos hacer es respetar ese derecho constitucional».
La huelga podría ser un arma de doble filo para el Gobierno. Si bien los principales señalados por la derogación de los dos decretos de vivienda son PP, Vox y Junts, muchos dentro del Sindicato de Inquilinas culpan también a la Administración de Sánchez de no haber hecho lo suficiente en los últimos 8 años por poner soluciones al problema actual de la vivienda.
¿Los estudiantes pueden hacer huelga?
El Sindicato de Estudiantes también ha anunciado que secundará la huelga de vivienda, por lo que alumnos de Secundaria y la Universidad están también llamados a sumarse a este paro de 24 horas. «La idea de la huelga general ha cautivado la conciencia de cientos de miles de jóvenes porque nos interpela directamente a nosotros, a los que se nos ha arrebatado la posibilidad de independencia», han señalado desde el sindicato a través de un comunicado.
Esta convocatoria será la segunda huelga estudiantil de otoño, que se suma a la ya convocada dentro del sector educativo del 14 de octubre. En esta ocasión, la reivindicación está acotada a la Comunidad de Madrid. El sindicato pide el fin de los recortes y apunta directamente a Isabel Díaz Ayuso como responsable de la degradación de la educación pública.


