La Delegación de gobierno ha dado orden para la retirada de las tiendas tras una semana de llamamientos a la disolución
Tras lograr impulsar una votación sobre los decretos de vivienda en el congreso y forzar una convocatoria de elecciones generales, la acampada en Sol ha llegado a su fin. La pasada madrugada, un operativo compuesto por Policía Nacional y Local junto con bomberos y otros técnicos llevó a cabo el desalojo de los últimos activistas que quedaban en el kilómetro 0.
Así lo ha dado a conocer la Delegación de Gobierno a través de un comunicado que ha hecho público en su cuenta de X (anteriormente Twitter): «La Delegación del Gobierno en Madrid informa de que el desalojo de la acampada de la Puerta del Sol se ha desarrollado sin disturbios ni episodios de violencia».

En ese mismo texto, el organismo asegura que han mantenido una comunicación permanente primero con el Sindicato de Inquilinas y, posteriormente, con portavoces independientes de la acampada. La Delegación de Gobierno consideró entonces que la acampada «quedaba comprendida en el ámbito de protección del derecho fundamental de reunión«.
Una semana de llamadas a la disolución
Sin embargo, el pasado 26 de octubre, cuando se cumplía un mes del inicio de la protesta, Francisco Martín, delegado de gobierno, remitió un comunicado a los acampados donde valoraba que ya se había respetado durante «un periodo de tiempo razonable» el derecho de reunión. A este comunicado le siguió otro el 29 de octubre, mucho más tajante, en el que la delegación exigía el «desmantelamiento de la acampada a la mayor brevedad».
En la víspera de Halloween, un día después del aviso de Delegación, El País publicó que varias de las comisiones de la acampada se disponían a disolverse para concentrar sus fuerzas en la huelga general por la vivienda del próximo 11 de noviembre. Sin embargo, cientos de acampados han continuado pernoctando en la Puerta del Sol hasta la pasada madrugada.
Dos detenidos y cientos de desalojados
Según informa Europa Press, dos personas han sido detenidas por resistencia a la autoridad y 334 han sido desalojadas de la plaza durante la operación de desalojo. Por su parte, la organización de la acampada denuncia un uso de la violencia e incluso la utilización de gases lacrimógenos durante la actuación policial. La Delegación lo ha negado.
El pasado lunes -un día antes del desalojo- el movimiento de la acampada hizo público un manifiesto. El texto, fruto de semanas de trabajo, según explican miembros de la organización, consistía en una aglutinación de la mayoría de las demandas de la acampada, pero no aclaraba nada sobre el futuro inmediato del asentamiento.
Desde sus redes sociales, han condenado el desalojo y han lanzado una convocatoria de manifestación para la tarde de este martes. Llaman a los simpatizantes del movimiento a recorrer las calles desde Sol a Cibeles a las 19 horas «contra el desalojo de nuestra acampada».


