La exconsejera catalana ha sido detenida por un agente de los Mossos d’Esquadra en la plaza de la catedral de Barcelona, tras su regreso por sorpresa y sin entregarse ante el Supremo
Clara Ponsatí, economista y política catalana, fue Consejera de Educación de la Generalitat de Cataluña en el gobierno de Carles Puigdemont. Tras la organización de un referéndum ilegal celebrado el 1 de octubre de 2017 para la proclamación de Independencia en Cataluña, que duró 8 segundos, Ponsatí fue destituida por el Gobierno de España en aplicación del artículo 155 de la Constitución Española.
El 30 de octubre de 2017, junto a Carles Puigdemont y tres consejeros más del Gobierno de Cataluña (Lluís Puig, Antoni Comín y Meritxell Serret) se fugó a Bruselas, convirtiéndose en una más de los exiliados y líderes del proceso independentista catalán.

Desde febrero de 2020, es eurodiputada por ‘Junts i Lliures per Europa’. Tras cinco años viviendo como exiliada entre Escocia y Bélgica, la investigada por el 1-O ha regresado a España a través de la frontera con Francia hasta llegar a Barcelona, donde ha sido detenida.
La detención y sus consecuencias
A su llegada a la capital catalana, Clara Ponsatí ha ofrecido una rueda de prensa en el ‘Col·legi de Periodistes’. “No he venido a hacer ningún pacto con el Estado, sino a seguir plantando cara, como hice cuando me fui”, ha afirmado Ponsatí durante su comparecencia.
La exconsejera de Educación y eurodiputada de Junts tenía en vigor una orden de detención rubricada por el juez instructor del Tribunal Supremo de la causa del procés, Pablo Llarena. Es por este motivo que ha sido detenida y será procesada “por un delito de desobediencia, que no comporta prisión”.
La reciente reforma del Código Penal pactada entre el Gobierno y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en la que se derogó la sedición, dejó sin efecto la busca y captura e ingreso en la cárcel así como las anteriores órdenes de detención que pesaban contra Ponsatí, es el motivo por el cual la eurodiputada está procesada pero sin penas de cárcel.
Els mossos d'esquadra em detenen il·legalment a Barcelona pic.twitter.com/nCPQWCVGqB
— Clara Ponsatí (@ClaraPonsati) March 28, 2023
“No reconocemos la competencia del juez Llarena, sería una inconsistencia hacerlo”, ha afirmado Ponsatí. Ha advertido, además, que la orden de detención es “ilegal” porque tiene “inmunidad como europarlamentaria”. Con un tono desafiante, ha reparado en que “si la ejecuta, deberá atenderse a las consecuencias”, dirigiéndose al juez Llarena.
Clara Ponsatí ha salido de las instalaciones de la Ciutat de la Justicia entre aplausos de los manifestantes. El juez Llarena la ha dejado en libertad provisional y la ha citado a declarar el 24 de abril por desobediencia.
Múltiples muestras de apoyo
Al grito de “¡detención ilegal!” y “¡dejadla tranquila!” varios jóvenes han defendido este martes a la dirigente independentista en el momento de su detención en la plaza de la catedral de Barcelona, envuelta en una nube de periodistas y cámaras.
Además, alrededor de una hora y media después de ser detenida por un agente de los Mossos d’Esquadra, más de 250 personas han cortado la Gran Vía de Barcelona, a la altura de la Ciutat de la Justicia, en apoyo a Clara Ponsatí.

No ha faltado apoyo político a la exconsejera y eurodiputada catalana. Jordi Turull, el secretario general de Junts, ha expresado “todo su apoyo” a Ponsatí tras su detención. Afirmando que “no ha cometido ningún delito porque el referéndum del 1-O fue legítimo”, Turull ha asegurado que “nadie debe ser perseguido por haber puesto las urnas”.


