Tras casi un mes de juicio, se ha dictado sentencia para los implicados en el crimen del joven coruñés de 24 años
El jurado popular ha declarado culpables de asesinato con alevosía a Diego Montaña y Alejandro Freire. Además, en el caso de Diego Montaña, se determinó que su conducta estuvo motivada por la orientación sexual que le atribuyó a la víctima.
Kaio Amaral seguirá cumpliendo condena en prisión tras ser declarado culpable de asesinato con alevosía. A lo que se le suma, un delito de robo con violencia.
Por su parte, Alejandro Míguez, hasta ahora en libertad con medidas cautelares, ingresará en prisión tras ser considerado cómplice en el asesinato de Samuel Luiz.
Katy Silva será la única que no cumplirá condena en prisión. El jurado determinó que no hay pruebas suficientes para imputarle un delito de asesinato ni considerarla cómplice.
Tras conocer el veredicto, las defensas de los acusados han solicitado rebajas en las penas. David Freire solicita una pena de 15 años para Alejandro Freire, Manuel Ferreiro de siete años y seis meses para Alejandro Míguez, Ramón Sierra de 15 años para Kaio Amaral y Luis Manuel Salgado de 20 años para Diego Montaña.
Procedimiento del juicio
El jurado popular, compuesto por nueve personas, fue el encargado de emitir el veredicto final. Este lunes, una vez finalizado el juicio, el jurado recibió el documento con más de un centenar de preguntas para declarar si los cinco acusados eran culpables o inocentes. Elena Pastor, la magistrada que dirigió el caso, destacó en su explicación la importancia de un “debate libre y activo” que les permitiese participar y no limitarse a señalar su acuerdo con un argumento, sino que les obligara a explicarse.
Desde el lunes, el jurado permaneció encerrado, bajo custodia policial, para responder a preguntas tanto de carácter global como específicas sobre cada uno de los acusados. “Los acusados han tenido un juicio justo, den ustedes un veredicto justo para que yo pueda aplicar una sentencia justa” recalcó la jueza.
La Fiscalía y acusaciones mantuvieron en todo momento sus peticiones de penas de entre 22 y 27 años de presión por asesinato con ensañamiento y alevosía, además del robo de móvil en el caso de Kaio Amaral. Para Katy Silva y Alejandro Míguez, se aceptaba una rebaja de pena de hasta 13 y 14 años y medio, respectivamente, si eran declarados cómplices. Para que los acusados saliesen culpables eran necesarios siete votos a favor y cinco en contra para que fueran declarados inocentes.
Las pruebas clave
Para fundamentar su veredicto, el jurado se apoyó en el vídeo de la agresión, en la intervención de los dos senegaleses que intentaron defender a Samuel y en la investigación policial.
A pesar de que el vídeo muestra toda la secuencia, los acusados cambiaron de versión en diversas ocasiones durante todo el procedimiento, negando lo que evidenciaba y cuestionando a los testigos que estuvieron presentes en el lugar de los hechos, Lina, la amiga de Samuel y los dos senegaleses, Ibrahima Diack y Magatte N’Diaye.
Lina mantuvo que Catherine Silva la apartó al grito de “tú lárgate de aquí, que no pintas nada” para impedir que defendiese a Samuel, pero la acusada alegó que lo hizo con la intención de detener a su ahora exnovio, Diego Montaña.
Los alegatos finales
La última jornada estuvo marcada por palabras de arrepentimiento, acompañadas de lágrimas. Los acusados aprovecharon sus últimas declaraciones para pedir perdón y defenderse de los actos que se les imputaban.
Diego Montaña, quién inició la brutal paliza pensando que la víctima le grababa cuando estaba realizando una videollamada, aseguró entre lágrimas: “Si hoy pudiera darle mi vida a Samuel para que él estuviera aquí, yo se la daba sin pensarlo”.
Alejandro Freire fue claro y conciso, se limitó a pedir perdón y a mostrar su arrepentimiento. En cambio, Katy Silva, Kaio Amaral y Alejandro Míguez se declararon inocentes. Katy Silva, nerviosa y agitada, recalcó que no hizo nada malo y que solo intentaba parar a su novio. Kaio Amaral, manifestó que no había matado a Samuel y que no le había pegado en ningún momento. Finalmente, Alejandro Míguez, en una postura firme y serena, se declaró inocente: “Solo les pido que hagan justicia, que sean justos conmigo. Soy totalmente inocente de esto”.
Las defensas también aprovecharon la ocasión para presentar sus argumentos, al igual que la fiscal. Olga Serrano finalizó su intervención dirigiéndose al jurado popular: ‘A Samuel solo le quedan ustedes; hónrelo como el inocente que es’.
El caso de Samuel Luiz ha tenido una gran repercusión en todo el país, marcando un antes y un después en la sociedad española. La asociación LGTBI+ ALAS A Coruña, que ejerció la acusación popular, expresó su satisfacción al verse probada en sede judicial la motivación homófoba detrás del asesinato. Este veredicto se considera un paso clave en la defensa de los derechos de la comunidad LGTBI+.


