Los escenarios de Eurovisión más recordados de la última década

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Solo tres días después de la apoteósica final de Eurovisión 2021 que tantas sorpresas nos ha dado, os traemos los cinco escenarios más llamativos de estos últimos años

Todavía recuperándonos de la resaca eurovisiva que nos dejó la espectacular gala final de Eurovisión 2021 el pasado sábado, realizamos un interesante análisis de los mejores escenarios de la última década del festival. Por supuesto, hablaremos del de la última edición, en el que Italia se coronó ganadora gracias al grupo Måneskin con 524 puntos, y donde nuestro representante Blas Cantó se tuvo que conformar con 6 puntos y un antepenúltimo puesto.

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Düsseldorf 2011: un festival en grandes dimensiones

El gigantesco escenario de Eurovisión 2011 durante uno de sus ensayos | Fuente: Wikipedia

Alemania es el único país que ha participado en todas las ediciones del Festival de Eurovisión y, sin embargo, solo ha ganado en dos ocasiones: en 1982 con Ein bißchen Frieden de Nicole y en 2010 con Lena y su Satellite. En esta última ocasión, el país quiso demostrar su fortaleza como gran potencia al montar un festival a lo grande a pesar del presupuesto ajustado.

De este modo, se eligió como sede el ESPRIT Arena de Düsseldorf, campo de fútbol donde juega el Fortuna Düsseldorf. Su enorme extensión consiguió que esta fuera la segunda sede con mayor número de espectadores en directo (unos 35.000), solo superada por los 38.000 espectadores que albergó el Parken Stadium en Copenhague 2001.

Cabe destacar que el eslogan de la LVI edición del festival fue Feel your heart beat!, acompañado de un logo en forma de corazón. En cuanto al escenario, el diseño fue llevado a cabo por el escenógrafo alemán Florian Wieder. Está formado por una gran plataforma unida a otra pastilla más pequeña a través de una larguísima pasarela, la cual costaba atravesar completamente a los participantes que caminaban por ella durante su actuación.

Por otra parte, la green room se encontraba oculta detrás de la gran pantalla LED, la cual se partía en dos durante las votaciones y permitía ver a los artistas en sus respectivos asientos. Arriba vemos una imagen del escenario que, en conjunto, algunos lo han llegado a comparar con un estetoscopio.

Por último, dejamos una de las actuaciones de aquel festival que mejor aprovechó todos los recursos que este ofrecía. Se trata del grupo A Friend in London, que representó a Dinamarca con la canción New Tomorrow. Terminaron en 5º lugar con 134 puntos.

Copenhague 2014: convertir un astillero en ruinas en el escenario perfecto

El B&W Hallerne reconvertido en el espectacular escenario de Eurovisión 2014 | Fuente: Steam Community

Tras la esperada victoria de Dinamarca con Only Teardrops de Emmelie de Forest en la edición anterior, el país nórdico se puso manos a la obra en busca de un recinto donde albergar el festival. Se barajaron diversas opciones, entre las que se encontraba una antigua prisión, y finalmente se optó por el viejo astillero naval B&W Hallerne de Copenhague.

Este se acondicionó para dar hueco a unas 10.000 personas y se construyó uno de los escenarios más imponentes de la historia del festival. Dinamarca tiró la casa por la ventana gastándose más de 40 millones de euros, lo que trajo problemas en el ayuntamiento de la capital danesa, puesto que en un principio se había presupuestado la mitad de dinero. Finalmente, altos cargos del área de turismo dimitirían por este hecho. Sin embargo, dejando atrás estos problemas, hay que reconocer el salto tecnológico que se dio en esta edición y que en otras posteriores está siendo difícil superar.

El eslogan de ese año fue #JoinUs junto a un diamante azul con reflejos del mismo color como logotipo. El escenógrafo Claus Zier se encargó del diseño del escenario, inspirado en un gran barco. Este constó de un gran cuadrado con suelo LED y rodeado de agua por delante y de unos cubos con mallas LED por detrás. Además, tenía dos pasarelas que llegaban a otras dos pastillas cuadradas. Por si fuera poco, el fondo del recinto contó con una de las pantallas LED más grandes del mundo hasta ese momento: 1.200m² de superficie.

Por primera vez en la historia del festival, vimos puestas en escena espectaculares gracias a las posibilidades que ofrecía el escenario y a la cuidada realización de la televisión danesa. Por último, hay que añadir que la green room se encontraba frente al escenario, dejando un espacio para el conocido foso en el que el público lo da todo con sus actuaciones preferidas.

A continuación, añadimos la actuación de Ucrania de aquel año que, dada su perfección, podría compararse sin problema con cualquier videoclip musical. Mariya Yaremchuk interpretó Tick-Tock y terminó en 6ª posición con 113 puntos.

Estocolmo 2016: cómo los suecos aprovecharon una segunda oportunidad

El escenario de Eurovisión 2016 en pleno rendimiento | Fuente: eurovisionlive.com

Solo habían pasado tres años desde la victoria sueca de Loreen con Euphoria, cuando Måns Zelmerlöw se llevó de nuevo el trofeo con la archiconocida Heroes. De esta forma, Suecia conseguía ya seis victorias y se convertía en el segundo país con más ediciones ganadas, solo por detrás de Irlanda (siete).

El país nórdico ya había sido sede del festival en 2013, edición que entre los fans de Eurovisión no gustó demasiado a nivel de espectáculo, puesto que la SVT (la cadena pública sueca) quiso realizar un festival de Eurovisión más austero coincidiendo con la época más dura de la crisis que asoló a Europa aquellos años.

Sin embargo, con esta nueva victoria, Suecia quiso resarcirse de sus errores y, con un presupuesto no muy abultado (13 millones de euros), consiguieron llevar a cabo uno de los mejores escenarios y realizaciones de la historia del festival. El espacio que albergó las galas fue el Globen Arena, estadio que ha cambiado hace pocos días su nombre por el de Avicii Arena, y que ya fue sede de Eurovisión 2000.

El diseño del escenario corrió a cargo de los escenógrafos suecos Frida Arvidsson y Viktor Brattström. Este tenía una forma rectangular con una pequeña pasarela en forma de «L», mientras que el fondo contaba con una serie de pantallas divididas por rampas transitables que, junto con la iluminación, jugaban con una profundidad infinita. Por encima, unas estructuras metálicas móviles aportaban a la puesta en escena diferentes tipos de amplitud, según lo requiriera la actuación.

Al igual que en los últimos años, la green room se encontraba ubicada frente al escenario, en el mismo recinto donde se encontraban los espectadores. Por otra parte, el eslogan Come Together volvió a llamar a la unión de los países. Lo acompañaba un logo con forma esférica que podría recordar a un diente de león.

Para terminar el repaso de la LXI edición eurovisiva, añadimos la que a día de hoy sigue siendo una de las mejores actuaciones de la historia del festival (junto con otras del mismo año que dieron tanto que hablar por su espectacularidad). Iveta Mukuchyan representó a Armenia con la canción LoveWave, terminando en 7ª posición con 249 puntos.

 

Lisboa 2018: poner el foco en las candidaturas

El Altice Arena durante una de las galas | Fuente: ZioGiorgio.it

Tras la histórica victoria de Salvador Sobral en Kiev el año anterior, Portugal se enfrentaba por primera vez al reto de preparar el festival de Eurovisión. Siguiendo la línea de la candidatura intimista de Amar Pelos Dois, los encargados del diseño decidieron prescindir de proyecciones y pantallas LED que habían protagonizado las actuaciones de años anteriores y, contando solo con la iluminación, centrarse en la canción y la actuación realizada por el artista.

De esta forma, el festival, celebrado en el Altice Arena de Lisboa con capacidad para unas 20.000 personas, pudo tener un presupuesto más bajo de lo habitual pero con un nivel a la altura de otras ediciones gracias al uso de hologramas digitales, pirotecnia, y una iluminación y realización exquisitas.

Las líneas de diseño del logotipo, el eslogan y el escenario estuvieron totalmente complementadas: los temas que las unían eran el mar, la navegación y los barcos. La forma del escenario fue circular e incluía dos pasarelas con la misma forma que lo rodeaban, representando las expediciones marítimas realizadas por los portugueses siglos atrás. El diseño, al igual que en los años 2011, 2015 o 2017, corrió a cargo de Wieder. El logotipo destacó por tener diferentes elementos marinos, como una caracola, y el eslogan fue All Aboard!.

Una de las actuaciones más recordadas de Eurovisión 2018 fue la de AWS, representantes de Hungría, quienes interpretaron Viszlát Nyár, canción con la que finalmente terminaron en el puesto 21 de la tabla con 93 puntos.

Rotterdam 2021: el primer Eurovisión en pandemia

Escenario de esta última edición de Eurovisión | Fuente: Twitter de @Eurovision

Rotterdam estaba lista para comenzar con los preparativos de Eurovisión 2020, cuando el coronavirus llegó a nuestras vidas y el festival, por primera vez en su historia, tuvo que ser cancelado. Hay que destacar que tanto el diseño del escenario como el eslogan y el logotipo (este último mínimamente cambiado) se reciclaron.

Los amantes de Eurovisión hemos tenido que esperar un año más de lo habitual para disfrutar del mayor espectáculo televisivo y musical del mundo, pero por fin llegó.

Con un logotipo (la mezcla de las diferentes banderas) y un eslogan (Open Up) que buscaban la apertura de todos los países, Eurovisión 2021 fue llegando entre PCR’s diarios a los participantes, sus delegaciones y trabajadores, y algún que otro susto como el confinamiento de los participantes islandeses o de Duncan Laurence, el anterior ganador que dio la victoria a los Países Bajos con su exitosa Arcade, tras dar positivo en coronavirus.

El escenario de este año, diseñado de nuevo por Florian Wieder, ha destacado por su amplitud: una pastilla central en forma de trapecio con suelo LED, una pasarela con otra plataforma al final de ella, y una enorme pantalla al fondo. Este año tan atípico, ha destacado por la ausencia de público en el foso, espacio que ha sido ocupado en su totalidad por la green room. Las 3.500 personas que han acudido en directo al Ahoy de Rotterdam (20% de su aforo habitual) se encontraban en las gradas sin mascarilla, puesto que siempre se les realizaba una prueba de antígenos antes de entrar al estadio.

Y, como no podía ser de otro modo, cerramos este artículo con la canción ganadora de Eurovisión 2021: Zitti e Buoni, del grupo Måneskin. Ya solo queda dar la enhorabuena a los ganadores por su más que merecido triunfo, nos vemos en Italia.

 

 

 

 

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