El artista se subió al escenario ante un abarrotado Wizink Center para presentar su último disco El Madrileño en su nueva gira “Sin cantar ni afinar Tour”
La noche de ayer quedará para siempre en el recuerdo de Antón Álvarez, más conocido como C. Tangana o El Madrileño. El artista lo calificó como “el concierto más importante de mi puta vida” y no es para menos ya que ayer conquistó la capital española. Una noche gloriosa tanto para él como para su equipo y que 15.000 personas tuvieron el privilegio de ver en directo su nueva gira “Sin cantar ni afinar Tour” para presentar su último disco El Madrileño.
Un concierto con una producción exquisita y con un gran trabajo por detrás. La puesta en escena de un club contaba con varias mesas donde los músicos estaban sentados y los camareros servían durante toda la noche. Un espectáculo que disfrutó su público que no sabía si se encontraba realmente dentro de un club o viendo al mismísimo C. Tangana. El papel de las cámaras fue excepcional. La producción del concierto era casi de película. Un visual cinematográfico que hacía de un sabroso espectáculo para el espectador.

El esperado show abría con Still Rapping, una canción de hace cuatro años y muy significativa de su segundo disco Ávida Dollars, que sorprendía a sus fans ya que en esta ocasión le acompañaba una sinfónica al ritmo de un paso de Semana Santa. Las notas más reconocibles de la noche sonaban al compás de los numerosos músicos que se encontraban sobre el escenario. De nuevo, otro paso de Semana Santa, pero esta vez el público acompañaba con gritos a los instrumentos de cuerda, percusión y viento metal que estaban sonando. “Desfilaba en Milán” fue el inicio de una de las canciones más reconocidas del artista madrileño, Demasiadas Mujeres. Los coros de la famosísima canción de Joselito, Campanera, pusieron punto y final a la primera parte del concierto.
Durante toda la noche fueron pasando artistas e invitados por el escenario. La elegante Rita Payés le acompañó para cantar Te venero. En CAMBIA! estuvo acompañado de Adriel Favela y Carín León. Omar Montes también quiso ser partícipe de la noche cantando la reciente colaboración que tiene con el artista, La Culpa. La llegada de Nathy Peluso al escenario fue sorpresa para todos. Un público eufórico la recibía para cantar con el artista Ateo. Además, C. Tangana estuvo rodeado de artistas, músicos y amigos que le acompañarían durante toda la noche como La Húngara, el Niño de Elche, El Bola, Los Carmona…

Un recorrido por sus canciones de este último año, pero que también fueron acompañadas por otras más antiguas, e incluso, canciones de otras artistas versionadas por todo su equipo. Yelo, Llorando en la Limo y Tranquilísimo pusieron a la noche el toque urbano que siempre ha acompañado a C.Tangana. Sus raíces que provienen de la escena underground madrileña siguen siendo parte de él y de todos aquellos fans que le siguen desde sus inicios. Estos temas de un género completamente distinto al que ayer presentaba dieron un contraste en todos los aspectos. La puesta en escena donde él era el protagonista, su actitud frente a la cámara y el detalle de las gafas de sol fueron clave para ver a un C. Tangana como anfitrión de la noche.
Comenzaba la sobremesa junto con numerosos integrantes: La Húngara, Los Carmona, Kiko Veneno, el Niño de Elche… Como si estuvieran improvisando en una tarde de verano, Antón junto con el resto empezaron a tocar temas que el público coreaba con ellos. Me Maten, Los Tontos o Ingobernable dieron ese toque flamenco y de frescura donde los artistas derrochaban soltura. También sorprendieron a todos los espectadores cantando distintas versiones de la historia de la música española como Volando Voy, del gran Camarón de la Isla, Corazón Partío de Alejandro Sanz, Noches de Bohemia de Navajita Plateá, Mala, malita, mala de La Húngara, Alegría de Vivir de Ray Heredia. C. Tangana finalizó esta mesa recreando una versión de Aunque tú no lo sepas de Enrique Urquijo.

Se acercaba el final, pero todavía quedaban canciones que aún no habían sonado. El público seguía con muchas ganas de cantar y bailar al ritmo de las letras de El Madrileño. Llegó un momento emotivo. Los acordes de Antes de Morirme enloquecieron a los fans que cantaron al unísono la letra junto con el artista. Una canción que le llevó al éxito junto con una desconocida Rosalía del 2016. Anoche fue Lucía Carmona, la hija de Antonio Carmona quien puso la voz femenina en la canción.
Volvió el flamenco de la mano de El Bola, que tocó unas bulerías con letra propia. Apareció en pantallas Pepe Blanco, explicando en su famoso discurso por qué la canción española “es del pueblo”. Otro momento muy esperado por todos fue la canción Tú me dejaste de querer. La Húngara acompañaba al artista para disfrutar de la canción como si fuera la última. Sin embargo, las notas de la famosísima canción de Elvis Crespo, Suavemente, volvieron a sorprender a los asistentes. Acompañado de todos los músicos, C. Tangana cantaba este merengue recorriéndose todo el escenario.

El broche final lo puso la canción Un Veneno, uno de los temas más importantes del artista y que da nombre a esta gira: “Puchito, ¿cuál es la maña? Sin cantar ni afinar para que me escuche toda España”. El artista, acompañado de todos sus músicos, cerró su gran noche subido a hombros y abriendo una botella de champán con la que brindaría con el resto del equipo para ponerle punto y final a una velada memorable para él.


