Desde títulos tan exitosos como The Crown hasta joyas menos conocidas como Lucifer
Llega la temporada del frío, la manta y la mejor compañía. Esa es la mejor combinación para ver las mejores series de Netflix. Unas muy sonadas, otras no tan conocidas, las que tienen «miles» de años y las que acaban de salir del horno. Aquí, cuatro grandes favoritas:
The Crown
The Crown es una crónica de lo que sucede en la familia real británica que empieza con el ascenso al trono de Isabel II y está previsto que llegue hasta nuestros días, pasando así por momentos históricos en el Reino Unido como la boda entre el príncipe Carlos y Diana Spencer o incluso la muerte de la propia reina.
Es de esas series que sirven para entender el porqué de muchas cosas. De dónde venimos y a dónde vamos. Hecha con un gusto exquisito puesto que la comparación entre los personajes y los actores de la quinta temporada es impresionante. Una serie realmente magnífica puesto que conquistó los premios Emmy: The Crown se llevó el codiciado Emmy a Mejor Serie de Drama, haciendo historia para la plataforma de streaming.
Como curiosidad su director Peter Morgan la desarrolló a partir de su película de drama The Queen (2006) y especialmente de su obra de teatro The Audience (2013).

Lucifer
La serie fue producida por Warner Bros para luego pasar a disposición de Netflix. Es de esas series que debería ver todo el mundo, donde la realidad es que «Ni el bueno es tan bueno ni el malo es tan malo», a través de un gran número de enseñanzas nos hace ver como todos tenemos un destino pero quizás también la oportunidad de cambiarlo.
La trama es la siguiente: Lucifer Morningstar, conocido como el Diablo. Es una persona carismática, despierta las pasiones de los demás, y esconde sus emociones tras una armadura. Sin embargo, cuando conoce a Chloe Decker, una inspectora de los Ángeles, se derribaran todas las fronteras. Ambos trabajaran unidos resolviendo distintos casos de homicidios, convirtiéndose así en una especie de colaborador de la inspectora.
Con esta nueva serie estarás mas cerca de lo que crees del mal y harás todo lo posible por pertenecer a su equipo. Créeme.

Anatomía de un escándalo
Con unas interpretaciones apasionantes busca el valor que necesitan las mujeres para desafiar la opresión de género. James y Sophia Whitehouse viven en un mundo feliz y exclusivo. Él es ministro del Parlamento, una de las grandes promesas del gobierno y amigo personal desde su época de estudiantes del primer ministro británico, Tom Southern. Una familia ideal, una vida de cuento. Hasta que una infidelidad con su secretaria hace que toda su vida se desmorone y de lugar a un sinfín de mentiras y calvarios.
Hace reflejo a la cruda realidad política, de los entresijos que hay y de como afectan a la vox populi. De los diferentes poderes y de como nos atraen. Del consentimiento y de la culpa. Esta serie habla de muchas cosas pero sobre todo lo que busca es la VERDAD.
Esta serie también tiene una excelente curiosidad y es que en 2018 Sarah Vaughan publicó una novela que, desde el thriller, exploraba la masculinidad tóxica o el consentimiento sexual convertiéndose en un auténtico bestseller. Ahora ese libro, tiene una serie.

1899
La nueva sensación de Netflix se llama 1899 y se ha colocado entre lo más visto de la plataforma de streaming nada más estrenarse. Sin embargo, no es para nada la «típica» serie a la que estamos acostumbrados de ver incluso con móvil en mano. En esta, dedicas tu tiempo a ella y prestas atención, o no podrás seguir la trama. Una vez escuché de un crítico muy reconocido que si sucede eso sería una serie compleja pero muy buena. Y eso sucede con ella.
Su trama es la siguiente: un grupo de inmigrantes viaja en un barco de vapor de Londres a Nueva York para comenzar una nueva vida. No obstante, las cosas no salen exactamente como estaban previstas, pues encuentran el barco hermano del Prometheus a la deriva en el mar, tras haber estado desaparecido durante cuatro meses.
Esta también tiene una gran curiosidad y es que Bo Odar, su creador, ha revelado que su propuesta inicial era grabar 1899 en distintas localizaciones. Algo que la pandemia hizo imposible y les llevó a replantearse su idea original para, más tarde, hacerlo con ayuda de una tecnología llamada Led Volume. Una evolución del croma tradicional.


