Una cita con ‘Los muertos (The Dead)’ en la Cineteca

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Donal McCann y Anjelica Huston en los papeles de Gabriel y Gretta en Dublineses (Los muertos) | Fuente: Contrapunto
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La Cineteca vuelve un año más con nuevos ciclos y con la intención de tender puentes entre el cine y la filosofía

El pasado viernes se estrenó en la Cineteca de Legazpi la adaptación al cine por parte de John Huston de Dublineses, la novela del escritor irlandés James Joyce. En concreto, el metraje se basa en el último de los relatos que se encuentran dentro de la obra, Los muertos.

Anjelica Huston como Gretta | Fuente: Dublineses (Los muertos)

Nuevo programa de ciclos en la Cineteca

La Cineteca ha arrancado este nuevo año con una amplia programación titulada La fábula cinematográfica: cine y filosofía. Con esto han puesto en valor la capacidad del cine para hacer pensar, reflexionar y cuestionarse hasta la simple realidad. La filosofía y el cine, el cine y la filosofía, ambos en conjunción durante este ciclo:

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“El cine, fenómeno artístico por excelencia del último siglo y medio, no podía permanecer al margen de los devaneos de la filosofía contemporánea. Pero, ¿qué nace de ese encuentro? A lo largo del mes de enero, Cineteca Madrid se convierte en un espacio para la reflexión, ofreciendo una extensa programación de películas” (La fábula cinematográfica: cine y filosofía, La Cineteca).

Entre esta selección encontramos la vuelta a la gran pantalla de películas como La diligencia (John Ford), La dolce vita (Federico Fellini), Vivir su vida (Jean-Luc Godard), El ángel exterminador (Luis Buñuel) y Dublineses (Los muertos) (John Ford), entre otras. Todas estas películas escogidas por los filósofos españoles Santiago Alba Rico, Remedios Zafra y Gabriel Albiac, que participarán en ponencias con jóvenes filósofos en la Cineteca.

Entrada de la Cineteca, en el Matadero de Madrid | Fuente: Sergio M. Sánchez-Celemín

Antes de la proyección de Dublineses (Los muertos), se celebró una charla entre el filósofo, escritor y ensayista Santiago Alba Rico y la también filósofa y escritora Margot Rot. En ella, se tocaron temas como el de la velocidad de nuestros tiempos, que parece haber acabado con el cuidado de la forma y sustancia en el arte. “La velocidad de la digitalización ha matado la fertilidad del aburrimiento”, afirmó el filósofo. También se puso en valor la profundidad de “los clásicos” en el cine.

Además la Cineteca cuenta este año con un nuevo director. El cineasta, teórico y divulgador, Luis Enrique Parés, es su nuevo dirigente.

Luis Enrique Parés es el nuevo director de la Cineteca | Fuente: Javier Barbancho

Los muertos de John Huston

Desde aquí, ponemos el foco en Huston y su obra póstuma, Dublineses (Los muertos), de 1987. Si hay alguien capaz de transmitir las emociones, la pasión, nostalgia y amor que quedan impregnados tras leer el relato de Joyce, ese es John Huston. Su maravillosa adaptación a la gran pantalla consigue poner rostro, voz y escena a los personajes del cuento.

El metraje nos traslada al año 1904 en Dublín, durante la noche del día de la Epifanía. En este escenario, una cálida recepción anual está a punto de celebrarse con las señoras Morkan como anfitrionas. Durante esta celebración; con recepción, baile, cena y jolgorio incluidos, los personajes Gabriel Conroy -interpretado por un espectacular Donal McCann- y Gretta (Anjelica Huston) aparecen como protagonistas de la escena.

Como no podía ser de otra manera, en esta película, aparentemente costumbrista, que relata una cena de celebración convencional, los tintes cómicos junto con los temas políticos y los detalles ocultos surgen, todo dentro de un ambiente de moderación que permite apreciar ciertos matices de la realidad escondidos.

Se podría otorgar a esta película -y de igual manera o con más razón todavía a la novela de Joyce- el adjetivo de sencillez, en particular en cuanto a la forma y manera de tratar un relato tan profundo. Es mérito de John Huston, que en tan solo 81 minutos que dura el filme, consiga conmover de tal manera con una historia sencilla que provoca en el espectador una sensación de petrificación e impotencia al saltar los créditos.

A día de hoy cualquier película es un espectáculo, su estreno viene precedido por una amplia campaña de promoción junto con un increíble y apoteósico tráiler. El cine se ha convertido en un evento y, como tal, cuesta encontrar reflejadas palabras como inspiración, inquietud, emoción, trascendencia o filosofía en el séptimo arte. Ha quedado relegado y, a veces, tan solo en los clásicos se puede encontrar este refugio. Dublineses consigue revivir en la persona sentimientos y recuerdos que podría haber creído olvidados. Es una obra como pocas; sencilla pero certera, un clásico.

Su alma caía lenta en la duermevela al oír caer la nieve sobre el universo y caer leve la nieve, como el descenso de su último ocaso, sobre todos los vivos y sobre los muertos

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