El grupo catalán presentaba la noche del viernes su último disco, HOMAS, en Madrid
El trío musical catalán, Stay Homas, llegaba a la capital española para ofrecer un único concierto en la sala Lula the Club de Madrid. Una velada, esperada con gran entusiasmo, cumplió con creces las expectativas de la audiencia, entregando una noche inolvidable llena de ritmo, emoción y mucha felicidad.
El grupo catalán surgió durante la pandemia de COVID-19. Aunque puede parecer insignificante, en realidad es lo que impregna completamente su estilo musical. En un período de confinamiento, el objetivo de Stay Homas fue transmitir alegría y la sensación de celebración, y precisamente eso es lo que también se experimentó en la noche del 3 de noviembre de 2023.
Los miembros de Stay Homas, Guillem Boltó, Klaus Stroink y Rai Benet, salieron al escenario ante una gran ovación por parte de sus fans. La sala estaba repleta de seguidores entusiastas que esperaban ansiosamente este concierto, debido a que en un primer momento, se iba a celebrar el 16 de junio de este año. Sin embargo, la espera valió la pena tanto para los protagonistas como para sus seguidores y pudieron cantar y bailar durante toda la noche.
La conexión entre el grupo y su público fue innegable. Stay Homas agradeció a su audiencia por el apoyo constante, e incluso, bajaron del escenario para cantar en un corro junto a ellos.
Su último álbum, HOMAS
El grupo presentó su último álbum, HOMAS. La Platja, La Noria, Petons o Morir Viviendo fueron algunas de las canciones que forman parte de este disco y que sus seguidores pudieron disfrutarlas en directo. No obstante, también cantaron canciones my conocidas de sus inicios como Let it Out o Days Of Our Lives. Una mezcla de géneros que fusiona elementos de pop, reggae, folk y música latina, creando un sonido fresco y alegre para todos los públicos.
Stay Homas concluyó su actuación con muchísima energía tocando Volveré a Empezar. La banda se despidió con humildad y gratitud y sus seguidores agradecieron la noche con numerosos gritos y aplausos.
Madrid vibró al ritmo del grupo catalán, un recordatorio de que la música tiene el poder de unir a las personas y llevar alegría a cada uno de ellos. Una velada para celebrar la vida y la pasión por la música que resonará en los corazones de los asistentes mucho tiempo después de que las luces se apagaron.


