Conocidos por su música y su estilo de vida y fiestas desenfrenados, todos murieron a los 27 años, la edad maldita del rock
La historia de la música destaca por una “maldición” denominada Club de los 27. Sugiere que existe una conexión misteriosa entre la muerte de algunos artistas, ya que todos fallecieron a los 27 años. Algunos creen que esta conexión no puede ser coincidencia y que se trata de una maldición del ambiente artístico, todos ellos se vieron envueltos en el abuso de drogas y alcohol, medios violentos como homicidio y suicidio o accidentes de tránsito.
Historia del club
El guitarrista de blues Robert Johnson, primer componente del grupo, murió el 16 de agosto de 1938. Antes de su muerte, se decía que tras desaparecer año y medio, volvió siendo uno de los mejores guitarristas porque había hecho un pacto con el diablo en un cruce de carreteras en Misisipi. Una muerte envuelta en el misterio, se dice que causada por envenenamiento con estricnina y whisky.

Pero no fue hasta los años 70 cuando se originó el nacimiento del club. Entre 1969 y 1971 la industria de la música tuvo que vivir las repentinas muertes de cuatro de sus miembros más destacados: Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison. Aquella coincidencia dio lugar a algunos comentarios, pero no fue hasta que Kurt Cobain se quitó la vida en 1994 que la idea del club tomó realmente importancia.
En 2011, la muerte de Amy Winehouse corroboró que algo místico se escondía detrás de esta historia. Tres años antes, su asistente personal comentó a la prensa británica que Winehouse tenía el presentimiento de que iba a morir joven, temía morir a los 27 años.
Los miembros mas destacados
Brian Jones
El fundador y primer líder de los Rolling Stones murió el 3 de julio de 1969, no había pasado ni un mes desde que le comunicaron que no seguiría en la banda. Se declaró muerte accidental por ahogamiento, mientras buceaba en su piscina, debido a la influencia de alcohol y drogas y a un ataque de asma. Después, resultó que el alcohol había sido escaso y las drogas eran de prescripción médica. Y aunque no había signos de violencia en su cuerpo, diferentes teorías apuntaron a un homicidio.

Jimi Hendrix
El 18 de septiembre de 1970, el mundo de la música se despidió del mejor guitarrista de la historia. Tras muchos excesos durante un concierto de Eric Burdon, se fue a una habitación de hotel en Londres, tomándose pastillas para dormir. Se determinó que murió por sobredosis de barbitúricos y ahogado con su propio vómito. Pero hubo tres teorías sobre su muerte que siguen rondando: sobredosis, accidente o asesinato a manos de su mánager Michael Jeffrey.

Janis Joplin
Fue una de las grandes estrellas del rock femenino. El 4 de octubre de 1970, cuando su representante acudió a la habitación del hotel de Los Ángeles en la que se alojaba, se la encontró tirada boca abajo. Según la autopsia, fue por una sobredosis de heroína. Sin embargo, su muerte despertó muchas conspiraciones, especialmente por parte de su amiga, Peggy Caserta. Desde el principio creyó que no fue voluntaria por tres razones: ella había consumido la misma cantidad de droga, la extraña posición en la que la encontraron y que las supuestas jeringuillas nunca se encontraron.

Jim Morrison
El vocalista de The Doors murió el 3 de julio de 1971. Su novia Pamela Courson lo encontró sin vida en la bañera de su apartamento en París. La versión oficial de la causa de la muerte fue un paro cardiaco producido por una sobredosis de heroína accidental. Pero no hubo autopsia que lo corroborara. Por si fuera poco, su novia también fallecería, tres años después, a los 27, por el consumo masivo de drogas.

Kurt Cobain
«Es mejor quemarse que desaparecer». Esto es lo que decía la nota de suicidio del líder de Nirvana cuando lo encontraron en el invernadero de su casa en Seattle el 5 de abril de 1994. En alguna ocasión había comentado que quería ser miembro del Club de los 27, y aunque encontraron restos de drogas en su cuerpo, la causa de la muerte fue un disparo en la cabeza. Mientras que algunos piensan que su nota no fue de suicidio, si no de ruptura con Nirvana, otros consideran que fue falsificada.

Amy Winehouse
Es, por el momento, la última artista en sumarse a esta lista. El 23 de julio de 2011, su guardaespaldas la encontró muerta en la cama, en su casa de Camdem Town en Londres. La autopsia determinó que en su cuerpo había 416 miligramos de alcohol por cada decilitro de sangre, y se encontraron tres botellas de vodka. Pese a su largo historial de excesos, adicciones, relaciones tóxicas y rehabilitaciones fallidas, nunca se consideró su muerte como suicidio, si no como accidental.

«Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver”, uno de los lemas más frecuentes del rock and roll que mejor resume la vida de estos artistas.


