Nueve explosivos temas cargados de ritmo y energía pusieron en pie a toda la sala
El Café La Palma, sala de conciertos situada en el pleno corazón de Malasaña, recibió este viernes a La Suerte de Tique, un joven grupo de Alcalá que explora y se atreve con géneros como el pop-rock o el indie. Una fusión que nace de su inspiración en la música de los 2000, con grupos como Amaral o El Canto del Loco.
La icónica sala, que abría sus puertas a las 21:00 horas, vibró con los temas del primer álbum del grupo: Defectos. Un total de nueve canciones que combinan ritmo, pasión, desenfreno y, ante todo, energía; dan vida a un primer álbum con el que esperan consolidarse dentro de la escena musical madrileña. Pues, cargados de positivismo, talento y juventud, están dispuestos a dar un golpe sobre la mesa para demostrar que cuando el esfuerzo y la pasión se unen, los resultados son excelentes.
Tuchi (vocalista) y Fran (vocalista y guitarra), junto con Miguel (batería), Ángel (bajo) y Álex (teclado), se subieron al escenario con la única intención de ofrecer un sublime y animado espectáculo donde no faltaron los saltos del público, los aplausos ni los tímidos bailoteos de quienes poco a poco se iban animando al ritmo de los temas Te quería decir o Defectos de la casualidad, entre otros.
La Suerte de Tique: su historia
La Suerte de Tique nace de la pasión por la música. Amigos desde el colegio, Tuchi y Fran comenzaron cantando canciones de otros artistas hasta que, al fin, un día apostaron por su música y fueron dando forma a sus primeros temas. Sin embargo, no fue hasta el 2019 cuando dieron el salto a los escenarios, comenzando a llenar salas por todo Madrid con temas propios como Corro, Vuelo o Pa’ Cuando?.
Con la llegada del 2020, recordado siempre como una triste etapa de nuestra historia, empezaron a desarrollar su proyecto en mayor profundidad para que, en el momento en el que todo parecía volver a la normalidad, comenzar a darse a conocer en la industria. “Fue una época en la que aprovechamos para sentar unas bases, desarrollar nuestra música, saber a dónde queríamos ir, qué es lo que queríamos transmitir… Porque somos muy diferentes, pero también muy parecidos. Somos como el día y la noche, el yin y el yang”.
Pero no siempre fueron cinco, sino que poco a poco el grupo ha ido tomando forma hasta ser lo que es ahora. “Nos fuimos encontrando gente en el camino que nos ha hecho magia. Primero se unió Miguel como batería, luego Ángel con el bajo y Álex, que ha sido la última incorporación, pero que ha terminado de poner la guinda a todo el pastel”, nos explicaba Tuchi después del concierto.
La Suerte de Tique –un grupo con mucha proyección y futuro–, al igual que muchos otros artistas, debe enfrentarse a las duras normas que marca la situación actual, donde algoritmos que juegan al azar lo deciden todo y donde la viralidad se ha convertido en un hito cuyo proceso resulta difícil de comprender. Y no solo eso, pues, tal y como nos afirmaba Fran, “el problema de la música emergente es que hay mucha competencia”.
Y eso no es todo, con el auge de las redes sociales, una herramienta que parecía estar al servicio de los nuevos artistas, se ha convertido en villano para muchos. “Ahora tienes que ir a una agencia de medios, porque si te dedicas a las redes para que sea una herramienta útil, se acaba convirtiendo en tu trabajo. La cosa es que ahora, aunque inviertas, dependes de los algoritmos de las redes. Algo que no está bajo nuestro control y de ninguna agencia”.
La pregunta que debemos hacernos ahora es:¿Pa’ Cuando el próximo concierto?


