Poesía sonora, raíces latinoamericanas y una voz que revolotea entre sombras
Actualmente, Juana Aguirre se encuentra presentando su nuevo trabajo, Anónimo, en una gira que la ha llevado por diversos escenarios de Latinoamérica, Argentina, Chile, Colombia y México. Ahora cruza el Atlántico para llegar a Europa. En el marco de esta travesía, ofrecerá un concierto en Madrid el próximo 16 de mayo en el Café Berlín, un espacio íntimo y emblemático que será testigo del cruce entre lo ritual y lo contemporáneo que caracteriza su propuesta.
Folclore latinoamericano danzando
Juana Aguirre es una artista que transita con elegancia entre la canción de autor, el folclore latinoamericano, la experimentación sonora y la poesía más íntima. Su música no solo es una propuesta estética, sino una experiencia sensorial en la que el cuerpo, la memoria y el territorio se entrelazan. Nacida en Argentina, Juana ha desarrollado una carrera marcada por la profundidad emocional de sus letras, la riqueza de sus arreglos y una sensibilidad que resuena más allá de las fronteras.
Profundidades y minimalismos: ClaroOscuro
Desde su primer álbum ClaroOscuro, Aguirre mostró una inclinación por explorar los matices del alma. Este disco, editado en 2018, es una radiografía de la dualidad humana: lo claro y lo oscuro, lo sensible y lo salvaje. A través de composiciones que oscilan entre el minimalismo instrumental y momentos de gran intensidad lírica, Juana invita al oyente a reconocerse en sus propias contradicciones.
Canciones como Ven a Visitarme o Configuraciones Onduladas son una prueba del poder evocador de su voz, acompañada de guitarras cálidas, texturas electrónicas sutiles y una narrativa que navega entre lo personal y lo político.
El danzar de las almas oscuras: Las luces que ya estaban ocultas
En Las luces que ya estaban ocultas (2021), Juana profundiza su búsqueda poética con un enfoque más introspectivo y experimental. El álbum, construido como una suerte de diario sonoro, recoge fragmentos de pensamiento, recuerdos y visiones que emergen como constelaciones.
La artista recurre a sonidos procesados, susurros, loops vocales y elementos del paisaje sonoro para hablar del duelo, el deseo, la transformación y la presencia femenina en el mundo. Es un trabajo que dialoga con referentes como Lido Pimienta, Juana Molina, Björk o Violeta Parra, siempre desde una mirada propia y arraigada en lo afectivo.
Su más reciente creación-destrucción: Anónimo
Su más reciente entrega, Anónimo (2024), da un giro valiente. Se trata de un álbum conceptual en el que Juana reflexiona sobre la invisibilidad, el anonimato como refugio y resistencia, y la necesidad de dejar de existir para ser de otra forma.
Con una producción más depurada y contemporánea, Anónimo conecta con el spoken word, la música ambient, la electrónica downtempo y la canción tradicional. Es un álbum profundo, cargado de símbolos, y sin duda uno de los más arriesgados de su trayectoria.
Juana no solo canta: invoca. Y en cada presentación, deja la sensación de haber compartido algo más que música, una experiencia vital, honesta y profundamente necesaria.

