Una fiesta global con raíces propias
Barcelona, Madrid, Valencia o Zaragoza celebran cada 23 de abril una cita donde los libros salen a la calle y la literatura se convierte en protagonista absoluta.
Fue en 1995 cuando la Conferencia General de la UNESCO declaró el 23 de abril como el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. En este 2025, se cumplen ya 30 años de aquella declaración, que reconoce el valor del libro en un mundo cada vez más digital, donde la lectura ha sabido reinventarse sin perder su esencia.
Lo que muchos desconocen es que esta fecha conmemorativa tiene origen en España. El escritor Vicente Clavel Andrés, valenciano de nacimiento y afincado en Barcelona, propuso en 1923 la creación de un día dedicado al libro, con el objetivo de fomentar la lectura y rendir homenaje a grandes figuras de la literatura. La propuesta fue aceptada oficialmente en 1926 por el rey Alfonso XIII, y ese año se celebró por primera vez el Día del Libro en España.
Inicialmente, se escogió el 7 de octubre, entonces considerado como la fecha de nacimiento de Miguel de Cervantes. Sin embargo, en 1930 se trasladó al 23 de abril, día en que se conmemora la muerte del autor del Quijote y, curiosamente, también la de William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, todos en 1616. Aunque Cervantes falleció el 22 de abril, fue enterrado el día 23, lo que selló la simbólica coincidencia literaria.
Cada 23 de abril, millones de personas en todo el mundo celebran el Día del Libro. Una fecha dedicada a la lectura, los autores y el poder transformador de las palabras. España lo vive con especial intensidad, y en muchas ciudades, la literatura ocupa el espacio público.
Una celebración que toma las calles de Barcelona
Si hay un lugar donde esta jornada cobra un significado especial, es Barcelona. En Cataluña, el Día del Libro coincide con la festividad de Sant Jordi, patrón de la comunidad, en una celebración que fusiona literatura y romanticismo. Las calles, especialmente Las Ramblas y el Paseo de Gràcia, se llenan de puestos de libros y rosas para regalar.
Este año se esperan más de 300 puestos y una asistencia multitudinaria. Numerosos autores firmarán ejemplares a lo largo del día, entre ellos el periodista Pedro Piqueras, la escritora Sandra Moñino y el novelista Stiff Sullivan.
Además, espacios emblemáticos como el Palau Güell abrirán sus puertas de forma gratuita entre las 10:00 y las 20:00 horas. También lo harán instituciones como el Ayuntamiento de Barcelona y el Palau de la Generalitat con jornadas de puertas abiertas. Las personas llamadas Jordi o Jorge podrán visitar la Sagrada Familia sin colas ni coste.
Tradición literaria y cultura en espacio público
Aunque la Feria del Libro de Madrid se celebra en junio, la capital no deja pasar esta jornada. Uno de los actos más emblemáticos es la lectura continuada de El Quijote, organizada por el Círculo de Bellas Artes. En ella participan lectores anónimos y personalidades del ámbito cultural y político. Este año, el acto será inaugurado por el escritor Álvaro Pombo, Premio Cervantes 2024, quien recibirá el galardón ese mismo día en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, en presencia de los Reyes Felipe VI y Letizia.
Valencia y Zaragoza también celebrarán este día organizando ferias del libro por sus calles y plazas. En la ciudad del Turia, los históricos Jardines de Viveros albergarán librerías, editoriales y asociaciones con presentaciones, cuentacuentos, mesas redondas y firmas. Del mismo modo ocurrirá en Zaragoza, en el Paseo de la Independencia.
De norte a sur, España vive el Día del Libro como una jornada de encuentro entre lectores y autores, entre generaciones y géneros. Una fiesta que demuestra que, pese a los tiempos digitales, el papel sigue teniendo la importancia que Cervantes o Shakespeare le otorgaron hace siglos.


