5.1 C
Madrid
sábado, 21 febrero, 2026
5.1 C
Madrid
sábado, 21 febrero, 2026

Caloncho, una noche de colores en el Teatro Eslava

Sorpresas y cercanía profunda de la mano de Caloncho

El pasado 12 de septiembre el Teatro Eslava recibió con un abrazo gigante a Caloncho, quien haría de la noche un paisaje de juegos. Las luces bajísimas, la espera expectante, el murmullo del público acumulando ganas. Cuando Caloncho salió al escenario, se sintió como si el aire mismo se transformara, parecía ser el momento más esperado de la noche de quienes estaban allí, sus sonrisas lo decían todo.

Abrió con Hora dorada, canción cálida que encendió el vínculo con quienes ya lo esperaban, seguida de Julia y Wacha Checa un llamado a liberarse, a sacarse de encima lo que duele. El ánimo subió con Chupetazos, un tema que resuena últimamente en sus conciertos, con el público coreando y moviéndose.

Caloncho con toda la energía de su público | Fotografía: Paola Gómez Gualteros

Después saludó con sencillez, reconociendo lo importante que es estar ahí, juntos. Llegó el bloque de canciones más íntimo Vitamina D, Derroche, Superdeli y Fresh, una mezcla de ternura, seguido por Amigo mujer, declaraciones al oído, a la cercanía.

En un punto intermedio apareció una Bolita de pan pero incluso esos momentos de descubrimiento suman, todos pendidos de cada nota, adivinando letras, dejándose llevar.

Con Morenita, la fiesta se empezó a colar entre susurros y risas; luego un Amor violento, una cumbia/salsa mezclada con Amor Prohibido de la gran Selena, que generó coro colectivo.

Un viaje entre formas de colores y paisajes

Continuó con Un sexto sentido; luego Luciérnaga, donde él pidió que cantaran todos juntos. Fue un momento cargado, esa comunión en la melodía donde se siente que el concierto trasciende la canción. Después vino la ranchera Sensei y Brillo mío un bloque de nostalgia ranchera y confesión.

Caloncho coreando Luciérnaga | Fotografía: Paola Gómez Gualteros

Hacia el final, canciones como Palmar y otras conocidas que retumban en los conciertos recientes le dieron aire de cierre. El público ya estaba entregado, coreando, saltando, compartiendo. Caloncho bajó del escenario para acercarse, cantar entre la gente, agradecer, mirar a los ojos al ritmo de Optimista.

El cierre fue fiestero, una canción del nuevo álbum, parte de Tofu y otra como la de siempre, Instantes, Noches Negras y Naranjita, sí carnal, que desbordó energía. Despedida con sonrisa gigante, con gratitud profunda por quienes estuvieron, por quienes cantaron, por quienes hicieron de la noche algo sentido y alegre.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

Quantic en Madrid, tradición, baile y exploración sonora

Quantic y su sonido revelador aterriza en tierras madrileñas El 20 de febrero, la Sala Villanos se llenará de ritmos expansivos y texturas electrónicas con Quantic y su DJ set como parte del ciclo editorial del espacio, un ciclo que...

Esteman y Daniela abrazaron a Madrid desaforadamente

Una noche de Amorío, Esteman y Daniela Spalla encendieron Sala Mon con todo el corazón El pasado 6 de diciembre, Sala Mon se convirtió en un pequeño teatro donde Daniela Spalla y Esteman llevaron su gira Amorío a su punto...

Esteman y Daniela Spalla, su nuevo album Amorío llega a Madrid

Un show que rebosará de emoción y declaraciones al amor llega a Madrid a través de las voces de Esteman y Daniela Spalla El próximo 6 de diciembre, Sala Mon será punto de encuentro para el pop latino. Esteman regresará...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo