15 C
Madrid
viernes, 8 mayo, 2026
15 C
Madrid
viernes, 8 mayo, 2026

Santiago Díaz: “La sociedad es una fuente inagotable de historias duras y muchas veces la realidad supera la ficción”

El amo, la nueva novela de Santiago Díaz que nos vuelve a traer a Jotadé en un nuevo caso

El escritor Santiago Díaz vuelve con un nuevo caso del policía Jotadé. Con una trama que te deja en tensión de principio a fin, encontramos a un asesino en serie con el que experimentarás tantas emociones como nuestro protagonista. Una nueva novela que te dejará con más ganas de Jotadé.

Un nuevo caso

Santiago Díaz vuelve con una nueva novela de uno de sus personajes más queridos. Jotadé sale de nuevo a escena en El amo resolviendo un nuevo caso. Un asesino en serie está en la calle, pero él va a intentar atraparlo.

'El amo' | Fuente: Penguin Random House (Alfaguara)
‘El amo’ | Fuente: Penguin Random House (Alfaguara)

A lo largo de sus páginas, no solo vemos el nuevo caso policial. Nos adentramos en la vida de los personajes y vemos los problemas que los atraviesan y sus preocupaciones. Una nueva investigación que te tendrá en tensión en cada una de sus páginas. De la mano de Alfaguara.

Jotadé

Pregunta: ¿Cuándo surgió la idea de seguir, después de Jotadé, con El amo?

Respuesta: Desde el principio tenía claro que quería hacer una trilogía. Porque a mí las trilogías me gustan mucho en el sentido que puedes explorar muchas facetas de un mismo personaje que ya conoces. Me funciona muy bien con casos diferentes.

En mi primera, yo escribí El buen padre, que era el inicio de la trilogía, sin saber si la editorial o si los lectores iban a querer que siguiese. Tenía esa incertidumbre. Pero con Jotadé, de primeras, sabía que la editorial quería. Así que plantee tres momentos cruciales de su vida para poder protagonizar estas tres entregas iniciales. Lo único que cambian son los casos policiales y las circunstancias de los personajes que hay alrededor.

P: Conocimos a Jotadé en el libro anterior y, ahora, ¿cómo quisiste enfocar su vida o qué quisiste contar de él en esta nueva entrega, en El amo?

R: En la novela anterior, Jotadé es alguien marginado. Es alguien que, por su condición de policía gitano, nadie se fía de él. En la comisaría porque dicen “cuidado, que es gitano”, pero que tampoco en su comunidad porque dicen “cuidado, que es policía”. Eso le da mucha humanidad, mucha más profundidad a lo que parece con el simple enunciado.

Era alguien que sufre por eso mismo, por esa incomprensión que tiene mueva por donde se mueva. Pero también sufrirá por amor. Por Lola, de quien está profundamente enamorado al inicio. Lola no está con él en la anterior entrega porque ella misma lo dice, “aunque le pueda querer, no voy a estar con una persona con la que sé que me van a llamar cualquier día y me van a decir el descerebrado de tu marido se ha metido en un tiroteo y lo han matado, así que prefiero estar lejos”. Y estaba sufriendo Jotadé por esa soledad.

Aquí ha evolucionado y ha podido estar ya con Lola, lo que pasa es que ahora tiene unos nuevos problemas. Que quiere aumentar la familia y la cosa no sale tan bien como querría. Me gusta mostrar esa humanidad del personaje. Pero, cuando hay un personaje en el que has trabajado mucho, te sorprende por eso mismo y te lleva a lugares que no te esperabas. Y a mí me ha sucedido con Jotadé aquí.

Una tensión constante

P: En este libro sabemos, como lectores, quién es el asesino casi desde el principio. ¿Cómo has hecho para que esa tensión nos enganche hasta el final y que tengamos esa sensación de que lo van a pillar todo el rato?

R: Esa era mi intención. Porque hacer una novela de enigma a día de hoy, de poner unos asesinatos y no saber quién es el asesino, pero tener que estar en el mundillo porque si no es una trampa ponerlo al final. Tenemos tanto bagaje en lectura y en series y pelis, que es muy difícil sostenerlo solo con un enigma, solo con preguntarse quién es el asesino.

Tienes que recurrir a muchas más cosas: también es una historia de amor, una historia de bajos fondos, novela negra, una historia policial, con las cosas que suceden en la comisaría, las cosas personales, amistad… Tienes todas esas cosas.

Como tienes todos esos mimbres de los que agarrarte, puedes decir voy a contar algo que desde el momento uno se sepa quien es el asesino y lo único que te voy a intentar transmitir es esa tensión de la que tú has hablado también, del yo sé algo que los propios investigadores no saben. De “Jotadé date cuenta, que se escapa” o “por ahí vas bien”. También te pones en el lugar del asesino, de “me van a pillar”.

Creo que es divertido también ese juego de poder intervenir en las tramas sin involucrarte.

El amo

P: Nos encontramos en El amo con un asesino en serie que rapta a las chicas, que las tiene durante tres o cuatro años, hace que tengan hijos con él y luego las asesina. ¿Cómo creaste a este personaje?

R: Este personaje sí que viene de Jotadé, del libro anterior. Ahí no tiene casi protagonismo. Solamente es un policía, el jefe de Jotadé, que guarda un secreto. Es alguien que me he encontrado en la vida. No que se dedique a asesinar, pero gente que tiene una cara diferente a como es en realidad, alguien que aparentemente por fuera es alguien supersimpático, superamable, superatento, pero que en el fondo guarda un secreto muy oscuro.

Yo quería retratar un tipo de persona así, que de puertas afuera todo el mundo le aprecia, pero por dentro es un monstruo, es la maldad personificada. Quería hacer algo así con este protagonista. Es un psicópata desalmado, pero también quiero contar cómo ha llegado, no a ser un psicópata desalmado, porque con eso se nace, pero sí al momento en el que estamos en la novela.

Más de una trama

P: Durante toda la novela tenemos la trama principal de la investigación, pero también vemos otras subtramas de Jotadé queriendo ser padre con Lola o Lucía en el centro de menores, Iván con los niños, Melero que se quiere casar con Margarita…

R: Yo vengo del mundo de la tele. En la tele manejamos muchas tramas. Yo intento ser honesto en el sentido que no voy a escribir algo con lo que no me sienta cómodo, y yo donde más cómodo me siento es en este tipo de historias multitrama.

Aquí no solo está la historia del asesino y de su evolución hasta llegar donde está. Está la historia personal de Jotadé con sus problemas matrimoniales que tiene con Lola. Está la historia de amor de Melero con la prima de Jotadé, que es rara porque es un payo con una gitana, que muchas veces es complicado mezclarse, pero sucede en la vida real y yo quería retratarlo.

Está la historia de Lucía, que es alguien que está cumpliendo condena por un error del pasado y está trabajando en un centro de menores y que, dentro de la tristeza y de la dureza de su situación, encuentra su verdadera vocación, que es que le gusta ayudar a chicos que están en problemas. Lo que pasa es que muchas veces los problemas son tela marinera y van superando incluso a los problemas que tenía ella como policía. Me gusta manejar todas esas tramas porque me parece que lo hace todo mucho más dinámico y me siento a gusto.

P: Además, también me gusta que al final se entrelazan entre ellas.

R: Claro. Yo procuro eso. Yo trabajo en las tramas de manera individual, como se hace en las series. Con un planteamiento, un nudo, un desenlace, unos giros. Y siempre procuro después, a la hora de mezclarlas, que no sean tramas independientes, sino que tengan cierta conexión.

A lo mejor hay algunas que están totalmente alejadas, pero sí que se involucran unas con otras, que aportan unas a otras. Las tramas personales que aporten a la policial y al contrario. Me parece que así funciona todo mucho más como conjunto y se hace mucho más dinámico y divertido.

Un punto de vista diferente

P: ¿Cómo ha sido el proceso creativo de hacer este libro? ¿Se parece a tus otros libros?

R: Se parece en el sentido en que trabajo de la misma manera, de muchas tramas mezcladas, pero al final me doy cuenta de que cada novela está contada desde un punto de vista diferente, desde el enigma de quién es el asesino, el por qué, el cómo. Cada novela tiene un punto de vista diferente.

El buen padre, qué es el primero de la trilogía, era un inocente que está en la cárcel y que investigo desde ese momento el motivo por el que está ahí; el segundo es la aparición de un asesino como Antonio Anglés y lo que ha hecho durante 30 años perseguido por Indira; el tercero una historia mucho más personal.

En cada uno he encontrado el punto de vista que me pedía el cuerpo. La estructura es la que me gusta trabajar, pero las historias de momento creo que no me he repetido y que son independientes y originales cada una de ellas.

P: ¿Cómo creas cada uno de los personajes? Porque cada uno tiene su psicología, su personalidad muy diferente.

R: A mí me gusta hacer con los personajes principales, no con todos porque me volvería loco, pero sobre todo con los que tienen la importancia en las tramas, una biografía previa. Eso supone hacerlos desde su juventud o desde su infancia, hasta el momento que empieza mi historia. ¿Qué consigo con eso? Conocerlos. ¿Qué consigo con eso? No quedarme en la superficie de raro o bueno en esencia o malo en esencia, sino que tiene matices.

Un malo puede ser buen padre, puede ser buen marido. Un bueno puede tener zonas grises, zonas oscuras como le ocurre Jotadé. Eso los hace humanos. Eso lo consigo trabajando en su biografía porque, aparte, después me ayuda a, si los conozco como si fueran mi mejor amigo, sé cómo van a reaccionar en determinadas circunstancias.

Si no los conociera tendría que pararme decir ¿qué haría Jotadé si vienen atracarle? Yo sé que Jotadé se revelaría porque lo sé, porque lo conozco, porque he visto dónde ha crecido, cómo ha crecido, quiénes han sido sus amigos. Todo eso. Sé que se revelaría. En cambio, Melero estoy seguro que lo atracan y lo da todo y no hace ninguna tontería. Bertín es un cobarde en esencia, lo conozco muy bien. Sé que diría “por favor, no me haga nada, mata a este antes que a mí”.

Eso me sirve el haber trabajado en ellos, para saber cómo reaccionan y para darle verosimilitud a cada una de sus acciones.

Una sociedad que supera la ficción

P: ¿Te has inspirado algo en la sociedad o has querido reflejar la vida real?

R: La sociedad es una fuente inagotable de historias feas, duras, y que muchas veces, es una frase muy manida, la realidad supera la ficción, pero es verdad. A veces que veo historias y digo si esto lo contase en una novela no se lo creería nadie, me dirían “a este se le ha ido la olla contando esto”.

En este caso concreto, el de un tipo que secuestra o que tiene encerrada a gente en su bodega es un caso tristemente famoso de hace unos años del monstruo de Amstetten, de hace unos diez o quince años. Un tipo de Austria que tenía a una chica secuestrada, la había encerrado durante veinte años y había tenido hijos con ella y la tenía en su vivienda. Es una historia tan terrible, tan dura, que dices no puede ser que sea verdad. Pues fíjate si lo era.

Y no es que la tenga durante un mes, es que la ha tenido veinte años. ¿Cómo nadie se ha dado cuenta? Era un tipo que llevaba una vida aparentemente normal, que iba gente a cenar a su casa y tenía un secreto tan terrible en su sótano. He querido reflejar ese tipo de cosas.

La trilogía sigue

P: No sé si nos puedes contar algo de lo que viene. Porque El amo se queda un final abierto. No sé si nos puedes contar algo de la siguiente.

R: No puedo contar mucho. Estoy en plena escritura. Lo único que te puedo contar es que lo estoy disfrutando mucho y eso me da buena sensación. Porque hay momentos en los que te cuesta mucho, que no arrancas, que vas para atrás y dices algo no funciona. Pero lo estoy disfrutando tanto, me lo estoy pasando bien.

Hay un nuevo caso evidentemente. Es un caso que va a afectar personalmente a Jotadé. Es muy duro, pero para eso estamos, para contar las durezas de la vida de mis personajes.

P: ¿Te gustaría que se hiciera una serie de esta trilogía? Porque cuando leía era todo muy visual, muy para hacer una serie.

R: Me encantaría. Hay intereses. Lo que pasa es que este mundo es muy complicado. Hay gente que tiene que tomar decisiones. No solo una persona, sino muchas, en muchos departamentos. Mucha gente la que tiene que decidir que sale adelante y hay que conseguir el dinero. Es complicado, pero yo creo que va encaminado y tengo los dedos cruzados. Creo que está va a salir adelante tarde o temprano.

Una montaña rusa de emociones

P: Cuando los lectores lean El amo, ¿qué experiencia quieres que se lleven?

R: Yo procuro una cosa con mis novelas y es que a lo largo de la novela pases por estados muy diferentes. Que te rías en algunos momentos con la chaladura de Jotadé, que sufras, que te ponga nervioso y que te frustres porque no lo han pillado porque has visto lo que está haciendo, que rabies, que te alegres.

Creo que yo lo que busco es que, a lo largo de la lectura pases por diferentes estados. Y que, al terminar, al cerrar el libro, pienses que te lo has pasado muy bien. Porque has sufrido, porque te has reído, porque has llorado, porque te has emocionado, porque has comprendido, porque no has comprendido reacciones humanas de los personajes.

A mí me gusta que pasemos por diferentes estados y quede esa sensación.

También de sueño, que sé de gente que dice “iba a leer quince minutos antes de dormir y me he tirado horas y tengo las ojeras”. Y eso me encanta porque eso es que te ha encantado y te ha hecho sentir todas esas cosas.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

‘¿Cuándo se come aquí?’: el recorrido de Alessandro Barbero por los horarios de las comidas en la historia

Altamarea publica un pequeño ensayo sobre la evolución del léxico de las comidas ¿Cuándo se come aquí? Breve historia cultural del horario de las comidas, un pequeño ensayo donde se observa la evolución de las comidas en relación a la...

Regina Rodríguez: «’Palomitas de madrugada’ es el gran viaje de mi vida»

La segunda novela de Regina Rodríguez, de la mano de Suma Un viaje a la vocación, a encontrar la motivación de la vida, a encontrar el mejor camino para pasar este tiempo de búsqueda. Suma vuelve con la segunda novela...

Queralt Lahoz presenta su ‘Favorosa Tour’ en la Sala But

Una noche de amistad, sentimiento y mucho baile en la capital La cantante catalana cantó en la Sala But canciones nuevas y de sus inicios. Una noche completa en la que no estuvo sola y con la que el público...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo