La icónica y versátil actriz nos deja a los 91 años con una incansable carrera de más de seis décadas en teatro, cine y televisión
Hoy, sábado 14 de marzo de 2026, el mundo del cine, televisión y teatro se tiñe de negro en honor a la marcha de Gemma Cuervo. «Con enorme tristeza comunicamos el fallecimiento de nuestra madre, la actriz Gemma Cuervo, tan querida y admirada por todos» remite la familia en el comunicado informando sobre su fallecimiento. La actriz catalana nos ha dejado a los 91 años, tras una polifacética carrera de casi 60 años que se nunca dejó de ejercer.
Cuervo se inició en la actuación en el Teatro Español Universitario de Barcelona en el 1956. Durante esa década, estuvo subida a los escenarios para representar clásicos de Lorca, Zorrilla o Shakespeare, entre otros. Así, la catalana participó en representaciones teatrales como Don Juan Tenorio, El avaro, Julio César, Otelo, El alcalde de Zalamea, Bodas de sangre, La importancia de llamarse Ernesto o La Celestina.
En 1954 debutó en el cine de la mano de Pedro Lazaga en La vida es maravillosa. Durante los 60 compaginó las tablas con múltiples filmes –hasta en cinco llegó a actuar en el año 1965–. Se la recuerda por películas como El mundo sigue, dirigida por Fernando Fernán-Gómez, que le sirvió para que parte del público la volviera a recordar tras los problemas que tuvo con la censura franquista. Su última aparición en el mundo del séptimo arte fue en 2023 encarnando a una monja en la película de Carmen Perona, La reina del convento.
Una recordada carrera televisiva
Quizás, su faceta como actriz de televisión es la más recordada por un público que se niega a olvidarla. La exitosa Aquí no hay quien viva le sirvió a Gemma Cuervo para brindar a los espectadores con la entrañable Vicenta, personaje que sigue siendo revindicado en redes sociales después de más de 20 años. Indicador de a que generación perteneces es si conociste a Gemma Cuervo por Vicenta en Aquí no hay quien viva o por Maritere en La que se avecina. Sea como fuere, dos personajes con una identidad similar con los que se ganó el beneplácito de un público que, ya sea con memes, merchandising o referenciando momentos, se niega a olvidarlos. Tampoco les olvida Alberto Caballero, quien fuera su director en ambas series, dedicándole unas palabras en redes.
Además de las ficciones de los hermanos Caballeros, también ha tenido presencia en otras series como Estudio 1 donde apareció en 19 capítulos o Novela en 16. Tras aparecer en estas dos series –las más recordadas de los 60, pero no las únicas en esa década– siguió en la pequeña pantalla en los siguientes años como con su presencia en Cuéntame, Médico de familia o Periodistas.
Público y galardones como aval de su carrera
Matriarca del clan de actores Guillén Cuervo, Cayetana y Fernando, que formó con el también actor, Fernando Guillén. Esta unión actoral en lo hereditario también se materializó en lo empresarial, ya que ambos crearon su propia compañía de teatro en 1969.
Una carrera «moldeable y efectiva», como define la Academia del Cine, que ha sido reconocida con más de 15 galardones. Entre los más recientes destacan, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes que se le concedió en 2024 por parte del Gobierno, el Premio a la Trayectoria de la Unión de Actores y Actrices y el Premio Max de Honor. Pero a su palmarés, también hay que sumarle el premio a Mejor Actriz en el Premio Nacional de Teatro, un Ondas a Mejor Actriz en Televisión o la Medalla de Oro de Valladolid.
Durante su larga trayectoria fue reencontrándose con nuevas generaciones que constantemente tenía la suerte de redescubrirla. En una de sus últimas apariciones púbicas en La Revuelta, se declaró a su fiel público al que le confesó que «no puedo dejar». Un sábado teñido de negro en el que se estará recordando constantemente en redes sociales su figura por un público que siempre empatizó y fraternizó con sus personajes, pero, también, con su persona.


