Unas 3.000 personas disfrutaron de clásicos, canciones que llevaba tiempo sin interpretar, adelantos de su próximo álbum y momentos emotivos en la primera de siete noches en Las Ventas
Malú arrancó ayer su residencia de siete noches en la emblemática plaza de toros Las Ventas de Madrid frente a 3.000 personas, con el cartel de «entradas agotadas» colgado. «Quería hacer siete días únicos, que no tuvieran nada que ver con las giras que habíamos hecho antes, o con todo lo que vamos a hacer después», contó la cantante.
Un viaje por casi tres décadas de música
El concierto fue un viaje a través de las casi tres décadas de carrera de Malú. Esto lo dejaron claro las canciones que abrieron el espectáculo y que no las había cantado en directo por años, como Lucharé, Agua de mayo, Enamorada, Vértigo, Días de sol o Quien, entre otras. A estas les siguieron otras más cercanas como Caos, Cenizas, Lejos de ti o Ingobernable. Tampoco quiso dejar fuera la oportunidad de estrenar sobre los escenarios Primer Amor. Apenas unas horas desde el lanzamiento de la canción fueron suficientes para que el público la cantara al unísono junto a la artista.

Malú es consciente de la dificultad que tienen los artistas de su talla en hacer un setlist que haga justicia a una carrera musical tan longeva. Son, aproximadamente, 60 las canciones que sabe que su público más desea escuchar. Y aunque por el tiempo limitado de los conciertos no es posible cantar todas, logró resumir su catálogo en 46 temas en algo más de dos horas de show. Sin embargo, advirtió que cada noche en Las Ventas tendrá momentos especiales y diferentes entre sí, aunque afirmó que «en todo momento lo hemos hecho pensando en poder tocar el mayor número de canciones posibles».
Dentro de esas 46 canciones no faltaron los hits de la discografía de Malú, como Me quedó grande tu amor, Voy a quemarlo todo, El apagón, Ahora tú, Blanco y negro, A prueba de ti, Toda, No voy a cambiar o Quiero.


