De sus orígenes en la universidad a los retos y giras que han marcado su crecimiento
La banda colombiana TIMØ se ha consolidado como una de las propuestas emergentes del pop latino. Desde sus inicios en la universidad hasta su salto a escenarios internacionales, el grupo nos habló sobre su evolución y la importancia de haber construido todo desde la amistad.
Inicios de la banda
P: ¿Cómo empezó TIMØ?
R: TIMØ se crea en la universidad hace seis años. Todo empieza con una tarea, uno de nosotros tenía que entregar una canción hecha por él, y cuando la escuchamos nos gustó mucho. A partir de ahí decidimos meterle más trabajo en el estudio y dijimos “oiga, pues trabajemos esto en serio”. Empezamos a mandarla a amigos por WhatsApp, sin ningún tipo de estrategia ni plan. Era hace seis años en Colombia, en un momento en el que TikTok ni siquiera existía, y aún así la canción se empezó a mover de manera muy orgánica.
Eso fue lo que nos dio el impulso para sacarla en Spotify ya como banda. Ahí es donde realmente sentimos que empezó todo, desde algo muy natural, muy de universidad, sin expectativas grandes pero con una canción que conectó.
P: ¿Cómo vivisteis el fenómeno de vuestro primer sencillo oficial “Bebamos”?
R: Nosotros simplemente la mandábamos a amigos por WhatsApp, como diciendo “¿qué opinan de esta canción?”. No teníamos ninguna estrategia ni capacidad real de difundirla más allá de eso.
Lo que empezó a pasar fue que íbamos a fiestas y, de repente, la gente paraba la música y ponía la canción en MP3. Ahí se empezó a notar que había algo especial, como una especie de fiebre alrededor de ella.
Además, mucha gente no sabía que era nuestra. Solo decían que era de unos chicos de la universidad. Eso hacía que todo fuera aún más extraño para nosotros, porque la canción ya estaba funcionando antes de que existiéramos oficialmente como banda.
Incluso hoy sentimos que esa versión original, aunque estaba peor grabada, tiene algo especial que conecta con la gente.
P: ¿Cuándo os disteis cuenta de que estaba pasando algo grande?
R: Cuando empezamos a escuchar la canción en fiestas sin haberla puesto nosotros. Ese fue el momento en el que dijimos “ok, aquí está pasando algo”.
Ahí entendimos que había trascendido nuestro círculo cercano y que estaba conectando con más gente de forma completamente orgánica.
Hermandad
P: ¿Qué tiene de especial ser una banda de amigos?
R: Para nosotros lo más importante es la compañía, porque esta es una carrera muy solitaria. Todo el tiempo estás conociendo gente nueva, pero nunca llegas a profundizar del todo en esas relaciones. Puedes estar viviendo un momento muy fuerte, como cantar frente a miles de personas, sentir toda esa euforia y esa adrenalina, y cinco minutos después estar completamente solo en un cuarto de hotel. Ese contraste es muy real.
Por eso, compartir este tipo de vida con otras personas es clave, sobre todo para la salud mental. Nos ayuda a sostenernos entre nosotros, a repartir la presión, los nervios y también la responsabilidad que implica este proyecto.
Al mismo tiempo, no todo es perfecto. Somos tres personas muy distintas, con maneras diferentes de ver la música y de tomar decisiones. A veces es difícil ponernos de acuerdo, pero también sentimos que ahí está lo valioso, como cuando logramos coincidir, es porque cada uno aportó su visión y encontramos un punto que realmente representa al grupo.

P: ¿Cómo nació el nombre TIMØ?
R: Decimos en broma que viene de “timar”, de robarle el corazón a la gente con nuestra música, pero también tiene que ver con la palabra “timadores”. Ese nombre ya existía, y además no queríamos identificarnos con algo así directamente, entonces lo fuimos transformando hasta llegar a TIMØ.
Antes de eso tuvimos otro nombre, “Proyecto M”, que era como una especie de intento de sonar cool, tipo “Proyecto X”, pero después de un tiempo nos dimos cuenta de que no nos representaba realmente.
Además, TIMØ era el nombre de nuestro grupo de WhatsApp, el grupo en el que hablábamos todos los días como amigos. Entonces más allá del significado literal, el nombre está muy conectado con nuestra historia y con el origen del proyecto.
Su proceso creativo
P: ¿Cómo era vuestro proceso creativo al principio y cómo ha cambiado?
R: Desde el inicio ha sido un proceso muy colaborativo. Siempre hemos trabajado desde la intuición, tratando de sentir la vibra del momento y sin sobrepensar demasiado las ideas.
Al principio lo hacíamos con muy pocos recursos: un computador, un micrófono barato y colchones que usábamos para improvisar un estudio. Quitábamos los colchones de la cama, los poníamos alrededor y ahí grabábamos las voces. Era muy casero, pero también muy genuino.
Con el tiempo hemos tenido acceso a más herramientas y a estudios profesionales, incluso en otros países. Eso nos ha permitido experimentar más, probar sonidos distintos y trabajar con más posibilidades.
Pero también ha traído una presión diferente, ya que cuando tienes mejores equipos, sientes que tienes que hacer algo mejor, como si el resultado tuviera que estar a la altura de esos recursos. Aun así, creemos que todo ese proceso nos ha ayudado a evolucionar y a construir un sonido más sólido.

Nominación a los Latin Grammy 2023
P: ¿Cómo fue recibir la nominación al Latin Grammy en la categoría de Mejor Artista Nuevo?
R: Nos pasó en un año en el que estábamos viviendo muchas cosas al mismo tiempo, empezamos a viajar, a salir del país, a tocar en distintos lugares, por lo que todo cambió muy rápido.
Por eso, en ese momento no lo sentimos como el gran hito que realmente era. Fue como “qué chimba” y seguimos ensayando porque al día siguiente teníamos concierto.
No dimensionamos lo que estaba pasando hasta después, cuando vimos todo el movimiento mediático, las entrevistas y los mensajes.
Con el tiempo entendimos la importancia real de esa nominación, porque en ese momento no éramos conscientes de lo difícil que es llegar ahí. Ahora lo vemos como algo que nos marcó mucho y que también nos dio legitimidad como banda.
P: ¿Qué os ha sorprendido de tocar fuera de casa?
R: Nos sorprende mucho lo diferente que es el público dependiendo del país. Cada lugar tiene su manera de vivir la música y de reaccionar a lo que pasa en el escenario.
Por ejemplo, en España sentimos que la gente es muy respetuosa escuchando, pero quizá menos eufórica que en otros países. En cambio, hay lugares donde el público puede ser más ruidoso o hablar más, pero también es mucho más expresivo.
Eso nos ha obligado a aprender a adaptar el show según el lugar, a entender qué funciona en cada sitio y cómo conectar mejor con la gente. Es una habilidad que se va desarrollando con el tiempo.
Experiencia en el Lollapalooza 2026
P: ¿Cómo fue la experiencia en Lollapalooza Argentina?
R: Estar en Lollapalooza Argentina fue muy especial. Es un festival que sentimos como legendario, y fue un honor poder estar ahí y compartir cartel con artistas que admiramos mucho.
Además, coincidió con un momento en el que estábamos renovando el show, ya que cambiamos cosas, llegó gente nueva al equipo y prácticamente lo estábamos probando por primera vez en ese escenario.
Eso nos generaba nervios, porque no sabíamos cómo iba a reaccionar el público, pero al final salió bien. Y también nos sirvió como aprendizaje para los conciertos que vinieron después.
P: ¿Qué se aprende compartiendo cartel con artistas internacionales?
R: Aprendemos mucho viendo el nivel de detalle que hay en los shows. Todo está pensado: las luces, los gestos, la forma en la que hablan, cómo construyen cada momento del concierto, todo busca generar una emoción en el público.
Eso nos hace ver los conciertos de otra manera, con más atención a los detalles.
También nos damos cuenta de que, más allá de todo lo que se ve en redes, todos son personas normales. Están ahí, pasando, tomando un café, y eso te acerca más a esa realidad.
Situación actual de la banda
P: ¿En qué momento está ahora TIMØ?
R: Sentimos que estamos en una etapa de crecimiento, en la que tenemos más herramientas, más experiencia y entendemos mejor todo lo que implica esta carrera. Pero al mismo tiempo seguimos aprendiendo, explorando y buscando hacer mejor música. Intentamos no perder la esencia con la que empezamos, que era hacer canciones desde la intuición y desde la conexión entre nosotros. Al final, eso es lo que nos ha traído hasta aquí y lo que queremos mantener en el futuro.


