La casa de subastas Sotheby’s anuncia la venta de uno de los vestidos más conocidos del siglo XX
Más de tres décadas después, la prenda que simbolizó la independencia y el empoderamiento de Lady Diana vuelve a salir a subasta y busca su nuevo destino.
29 de junio de 1994. Lady Diana, una de las mujeres más famosas y fotografiadas del mundo, acaba de ver en la televisión británica que su marido, el príncipe Carlos, ha reconocido que le fue infiel. Mientras todo el mundo habla de su matrimonio, Diana podría haberse quedado en casa y esconderse. Decidida a lo contrario, abre su armario y empieza a buscar qué ponerse para una cena benéfica. Entre sus vestidos encuentra uno negro, sin estrenar, corto, ceñido, con los hombros y el escote al descubierto. Un vestido que, para muchos, no encaja con la imagen tradicional de la realeza británica. Pero Diana se lo pone. Cuando baja del coche, ya en los jardines de Kensington, los flashes se multiplican y los periódicos internacionales tienen su portada: “Lady Di el vestido de la venganza”.
Aunque Diana nunca confirmó que llevara aquel vestido para vengarse de Carlos, su elección quedó en uno de los momentos más icónicos de su vida. Y ahora, más de 30 años después, el famoso vestido vuelve a ser el protagonista. Esta vez, bajo el foco de una nueva puja: la prenda saldrá a subasta el próximo 9 de diciembre.
Sotheby’s ha anunciado la subasta del conocido “vestido de la venganza” durante su Luxury Week en Londres. La prenda espera venderse por un valor aproximado entre 150.000 y 300.000 dólares, lo que equivaldría a 130.000-285.000 euros. Según ha detallado la casa de subastas, parte de los ingresos se destinarán a la organización benéfica NHS Lothian en nombre del Hospital Real de Edimburgo.
“Su importancia no radica solo en su diseño, sino en su extraordinario acto de comunicación”, dice Sotheby’s en una nota de prensa. Más allá de ser solo un vestido, se ha convertido en una de las piezas de moda más reconocibles del siglo XX. “Es una de las pocas prendas que ha trascendido la moda para convertirse en parte del imaginario cultural colectivo”, continúa el comunicado.
Una noche de venganza
Lady Diana llevó el “vestido de la venganza” durante una cena organizada por Vanity Fair en Serpentine Gallery, en los jardines de Kensington. El matrimonio se había separado en 1992 y Diana conocía el contenido de la entrevista antes de emitirse gracias a una filtración. Sin embargo, era consciente de que todas las miradas estarían puestas en ella como una “respuesta” pública a la confesión de Carlos.
Su estilista, Anna Harvey, contó que le dijo que “quería verse espectacular”. Por ello, eligió el vestido negro de seda de la diseñadora griega Christina Stambolian. La creadora conoció a Diana acompañada de su hermano, Earl Spencer, y le encargaron confeccionar una prenda “muy especial”. Lejos de las convenciones y protocolos de la Casa Real británica, la diseñadora creó un vestido único para reflejar su feminidad y autenticidad.

Sin embargo, no fue la primera opción de Diana aquella noche. Después de descartar un elegante Valentino, optó por el vestido de Stambolian junto a una gargantilla de perlas y zafiros hechas con un broche que le regaló la Reina Madre como regalo de bodas. Lo complementó con unos pendientes de perlas de Collingwood, una pulsera de diamantes y zafiros, un bolso de Salvatore Ferragamo y zapatos de tacón de Manolo Blahnik, así como una manicura roja.
Un vestido con historia
El “vestido de la venganza” está confeccionado en seda negra y tiene un corpiño plisado, escote descubierto y falda negra en diagonal. Es una versión reinterpretada del little black dress popularizado por Coco Chanel en 1926. Con estas prendas se buscaba la liberación, la provocación y el empoderamiento femenino, que inspiraron a Diana para lucirlo con orgullo.
No obstante, esta no es la primera vez que una casa de subastas lanza el vestido a la venta. En 1997 el matrimonio escocés compuesto por Grahame y Briege Mackenzie lo adquirió a través de Christie’s por 45.000 euros. Dos meses después, Diana falleció en un accidente de tráfico. «Mi difunto esposo y yo sabíamos que este vestido era algo especial. La princesa Diana se adentraba en la peor noche de su vida, y al verla, nadie lo habría imaginado”, dijo Briege Mackenzie para Sotheby’s.
Tras su adquisición, la prenda se utilizó en eventos benéficos de toda Escocia, a los que incluso asistió la propia diseñadora. Su última aparición pública fue en el Museo de Paisley, y desde entonces, ha permanecido oculto casi tres décadas.
La presentación del vestido iniciará una gira mundial de exposiciones, primero primero en la sede Sotheby’s de Londres del 18 al 24 de septiembre con motivo de la Semana de la Moda de la ciudad. Después viajará a Hong Kong, Ginebra y Nueva York para la subasta final en el Edificio Breuer. Esta será una de las grandes subastas de moda del año, junto a la del guardarropa del “Diablo viste de Prada 2”, también anunciada este mes.
El armario de Lady Di ha sido objeto de subasta anteriormente. Entre ellos, un vestido de baile de terciopelo púrpura de Victor Edelstein (1997) subastado por 604.800 dólares (556.000 euros), uno de noche de Murray Arbeid (1985) que utilizó para celebrar el 21º cumpleaños del príncipe Eduardo y el jersey de ovejas ‘Cálido y maravilloso’ (1981) por 1.143.000 dólares.

Un icono de moda
El estilo de Lady Diana influyó en la moda de Gran Bretaña y de todo el mundo. Ha sido reconocida como una de las mujeres más fotografiadas de la historia, y no es sorpresa que al ser una figura tan mediática su estilo también lo fuera.
Su forma de vestir evolucionó con los años. Se casó con el príncipe Carlos en julio de 1981 y por entonces llevaba looks más tradicionales, como faldas por debajo de la rodilla o cuellos llamativos. En los años 80, las siluetas exageradas y el juego de volúmenes estaban a la orden del día, pero Diana desafió las normas sociales para incorporar elementos que acabarían convirtiéndose en parte de su identidad.
Con el tiempo, su estilo se volvió más atrevido. Empezó a combinar piezas elegantes con prendas informales como vaqueros, jerséis y zapatillas deportivas. Sus míticos conjuntos de pantalones cortos y sudaderas oversize han sido recreados por famosas como Hailey Bieber o Ariana Grande.
En los eventos oficiales, Diana destacaba por sus vestidos de noche, muchos de ellos de siluetas elegantes y colores intensos. Los accesorios también fueron parte de su fondo de armario, especialmente gafas de sol y joyas reales.

La huella de Lady Diana en la moda no se construyó únicamente por las prendas que llevaba, sino por cómo las utilizaba para construir una imagen propia. Vendió hasta 79 de sus vestidos más icónicos para recaudar fondos para causas benéficas, como el cáncer y el VIH.
Muchas de sus elecciones estéticas siguen considerándose referentes de estilo y continúan apareciendo reinterpretadas en la moda actual. Entre ellas, el concepto de “vestido de la venganza” se ha popularizado entre famosas como Shakira o Nicole Kidman, que lucieron llamativos vestidos después de anunciar públicamente sus rupturas.
El “vestido de la venganza” refleja cómo la moda puede ser utilizada como espacio de empoderamiento e identidad. En palabras de Sotheby’s: “Con el paso de las décadas, ha llegado a simbolizar algo más universal: el poder de definir la propia imagen, proyectar seguridad y reafirmar la propia identidad frente a la adversidad”.


