Nos avisa de lo que nos ofrece
El espectador creía olvidado el cine más épico, pero 24 años después todos podemos estar de acuerdo con que el cine más espectacular ha vuelto con Gladiator II a la gran pantalla.
No cabe duda de que esta película es una de las gran esperadas del 2024. ¿Cumple con las expectativas? Como twitteó Clayton Davis de Variety: «Welcome back to the f*cking movies». Bienvenidos de nuevo al maldito cine.
Una secuela de Gladiator escrita por David Scarpa y dirigida por Ridley Scott. Por si esto no fuera poco, el elenco. Protagonizada por Paul Mescal, Denzel Washington, Pedro Pascal, Joseph Quinn, Fred Hechinger, May Calamawy, Connie Nielsen y Derek Jacobi.

Nos avisa de lo que nos ofrece. Solo puede salir bien. Y efectivamente, ocurre. Pero no solo ocurre por los nombres de los que todos estamos hablando, es necesario alabar cada una de las partes. 24 años más tarde vuelve el cine más espectacular a la gran pantalla. ¿Quién ha hecho que esto sea posible?
Música, por Harry Gregson-Williams, que desde el minuto uno de la película demuestra la importancia de lo sonoro dentro de la ‘epicidad’. No es sencillo saber cuándo poner silencios y qué tipo de música hará que el espectador, en ese momento concreto, se eche a llorar. En esta película, ocurre. No hay sonido, estruendo, golpe o grito que no tenga sentido. No hay nada fuera de lugar dentro del gran caos de una guerra.
Fotografía, John Mathieson; montaje, Claire Simpson. Estos dos unidos, son imparables. La pureza de los grandes actores que participan en esta producción es visible gracias a un movimiento de cámara perfecto que consigue que no te pierdas nada. O al menos, se siente como si así ocurriese.

¿Fanático de la primera?
Uno de los grandes cambios que se pueden apreciar es el intimismo que se consigue. Se centra mucho más en el lenguaje corporal. Es decir, en las individualidades dentro del gran grupo. Eso consigue darle una fuerza indestructible a lo que significa, a ojos de cada uno de los roles que participan en esta historia, luchar por algo en grupo, por una idea común.

Es épica. Toda ella. Un montaje delicado, hasta el último detalle pensado. Un despliegue de animales curioso, demostrando que este es el cine histórico y visual que merecemos. Y una dureza visual que aun a ratos necesariamente agonizante, no te permite apartar los ojos de la pantalla. Sí, el cine más espectacular ha vuelto de la mano de Ridley Scott.
Ya lo dijo Paul Mescal en su entrevista con la revista Fotogramas: «Este film me permite asumir un rol que no había tenido la oportunidad de interpretar hasta ahora. Un papel para el que creía, de verdad, que era el actor idóneo. Hace tiempo que quería hacer un film grande, solo esperaba a que llegara el adecuado. Y sé que es este«.
Recordemos que como actor, él siempre se ha involucrado en roles mucho más intimistas y con historias que vienen contadas desde otro lugar, como el rol en Carmen. Y con él, y un guion fantástico, han demostrado que todo rol puede serlo si se encuentra el punto de vista adecuado.

El desarrollo de los personajes es mágico, y sin duda Paul Mescal estaba en lo cierto. Este era el rol adecuado para probar personajes que aún no le han ofrecido. Y romper con la dinámica general de pensar que no se puede encontrar un intimismo puro y una evolución delicada en roles como este.
Y por si fuera poco, te ríes. Sí. ¿Quién pensaría que eso podía ocurrir mientras la guerra esta en pantalla? El guion está tan bien escrito que es imposible contener la risa frente a frases tan irónicamente perfectas.
Se puede afirmar que el cine más espectacular ha vuelto con Gladiator II a la gran pantalla.


