Vuelve El otro lado de la cama, ahora en teatro, demostrando que las relaciones siguen, igual que 20 años, siendo caóticamente divertidas
Sin duda, hay historias que envejecen, pero de la mano de Borja Rabanal, parece que El otro lado de la cama no es una de ellas. Esta obra es actual, sin duda, comedia que marcó a toda una generación a comienzos de los 2000, vuelve a marcar a nuevas generaciones.
Desde el pasado 26 de marzo, y con estreno oficial el 9 de abril, la obra se presenta en la Sala 2 del Teatro Alcalá, en Madrid. De miércoles a viernes a las 20.30, sábados a las 17.30 y 20.30 y domingos a las 18.00. Con Borja Rabanal, encargado de la versión y codirección junto a Joan Olivé, apuesta por un homenaje fiel al material original sin perder la frescura.
Musical de comedia y amor libre
Espléndidos es quedarse corto. Desternillantes, luminosos. Cada uno de los actores brilla con su luz y alumbra al resto del elenco. Musical, comedia y amor libre. Esta combinación, pudiendo ser arriesgada, consigue encajar para que todo el público disfrute de la función y que quiera más.

Ya lo dijo el autor de la película «A punto de terminar una secuencia, uno de los personajes, sin pedirme permiso y sin previo aviso, se puso a cantar. En ese momento pensé: mierda, esto se me acaba de convertir en un musical, no me lo va a producir ni Dios».
Y de repente, llegas al Nuevo Teatro Alcalá, y a coro están todos los espectadores cantando, haciéndoles coro a los personajes. Porque es difícil resistirse cuando tu compañero de butaca canta, entonces ¡todos a cantar!
El otro lado de la vida, siendo libres
No moraliza, no juzga. Solo plantea, con humor, cómo los humanos nos volvemos más humanos todavía cuando hablamos de amor. Patosos, mentirosos, ¿inocentes? sin duda, humanos.
Sobre el escenario, tres parejas se entrecruzan en un juego de deseos, mentiras y alguna contradicción que resulta, aún pudiendo parecer lejano, inquietantemente familiar. De ahí porqué la obra funciona.

El reparto, encabezado por Ariana Bruguera, Ana Villar, Nuria Herrero, María Petri, Mónica Macfer, Adrià Olay, Agustín Otón y Ricky Mata, asume el reto de dar vida a personajes imperfectos que viven, aman y se equivocan.
Todos ellos con una fuerza impecable. Unido a una escenografía de David Pizarro y Rober de Arte, que los acompaña a la perfección, un movimiento escénico y musical con las versiones, arreglos y dirección musical de Ernest Fuster que envuelve toda la sala para que los espectadores se sientan parte de la propia atmósfera, y el vestuario de Anna Coma y la iluminación y sonido de Néstor González que hacen que todo encaje. Todo junto es magia. Sin duda es uno de los espectáculos necesarios ahora mismo en Madrid.


