«No hay nada más valioso que la palabra, de la cual tengo total inquietud y solo me entiendo con ella»
La música es un arte que deja de ser únicamente sonido cuando la vivimos, un lenguaje universal de comunicación entendido por todos que conecta los continentes y supera distancias, culturas y fronteras. La música es terapia, nos impulsa a la creación de nuevas ideas e incluso a conciliar el sueño. Nos ayuda, dependiendo del género musical y tipo de melodía, a gestionar el estrés o en cambio, nos hace sentir muy vivos. Un arte que nos acompaña y que ha dejado rastros de su presencia desde los primeros pasos del ser humano sobre la Tierra. Y es que no sabemos prescindir de ella. Como dijo Shakespeare: “Donde mueren las palabras, nace la música”.
Un fiel representante de este arte es David Martínez Álvarez, más conocido como Rayden: cantante y músico español con una larga y muy heterogénea trayectoria.

Rayden ha participado en repetidas ocasiones en el concurso internacional de freestyle Red Bull Batalla de los Gallos, coronándose campeón mundial en 2006 y siendo finalista en 2007 y semifinalista en 2009. Paralelamente a sus otros proyectos, entre los que se encuentran dos libros de poesía y múltiples colaboraciones, Rayden emprendió una carrera solista con temas muy laureados, en la que se le ha destacado además, por su gran habilidad para fusionar géneros musicales, su originalidad y el toque lírico de sus letras, con una carrera siempre definida por su género de origen: el rap.
Ahora, se encuentra inmerso en otra aventura: el Benidorm Fest 2022. Este año, RTVE ha decidido modificar el proceso para elegir al artista que representará a España en Eurovisión. En vez de optar por una selección interna (como en las últimas temporadas) o por un concurso de televisión al uso, montará un festival del que saldrá el cantante que competirá en la final que se celebrará en Turín (Italia) el próximo mes de mayo. El nuevo Benidorm Fest 2022.
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Pregunta: Tras toda esta gran descripción, ¿cómo te definirías a ti mismo? ¿Quién es Rayden?
Respuesta: Describirse a uno mismo es un tanto difícil. Rayden es la personalidad artística de David Martínez Álvarez, una persona con una total inquietud por la palabra y que se hace entender con ella. Ni más ni menos.
P: Tus canciones guardan una concepción totalmente diferente al resto. Consigues transmitir emociones, sensaciones, incluso tus propios sentimientos, pues llegas a traspasar las pantallas y haces que nos sintamos identificados contigo. Nos haces hasta llorar. ¿Cómo lo consigues?
R: Yo también he llorado conmigo (entre risas). Cuando me preguntan cómo lo hago no sé qué decir. Supongo que cuando se me ocurre una temática, intento investigar sobre ella para poder sacar el máximo partido de ese concepto y que no se pierda energía por el camino. Procuro siempre que esa verdad en cada paso que se dé y, sobre todo, cuando más tarde llegue al oyente, no haya perdido potencial. Esa es la explicación que le puedo encontrar.
P: ¿Todo lo cuentas se basa en tus propias experiencias?
R: No. Por suerte no. Si es cierto que en variadas ocasiones reflexiono acerca de lo que me ha acontecido en un preciso instante. Sin embargo, muchas veces no son más que historias basadas en relatos y vivencias de algún amigo o amiga, o incluso me inspiro en algo que he visto en una película, un cuadro, una obra de teatro o en un mismo tweet. Hay de hecho alguna que otra basada en alguna canción escrita en otro idioma, cuya temática consideré que yo la habría llevado a cabo de otra manera y al final lo hice. No sé, hay mil formas de llegar.
P: Además de cautivarnos, entiendo y más por lo que hablábamos, que es uno de los medios que utilizas para evadirte de la realidad y poder desahogarte. Entonces ¿podrías decir que además de ser tu trabajo, al final puede llegar a convertirse hasta en tu propia terapia vital?
R: No lo creo. No considero que ninguna canción pueda llegar a equivaler a una terapia, pues esto ya son palabras mayores y creo que es algo que necesitamos todos. Al final, la música es un camino que te ayuda a sobrellevar y sacar conclusiones: de lo bueno, presumir de ello; de lo malo, superarlo. Y de lo que queda en tela de juicio, reflexionar. Me parece que es una forma muy bonita de dar rienda suelta a todo lo que llevo dentro. Pero no lo calificaría como terapia. A lo mejor y más con todo lo derivado de la pandemia, que ya va a hacer dos años, las temáticas de muchos artistas y grupos, sí es cierto que pueden empezar a ser aún más profundas debido a que todos hemos tenido que convivir con nosotros mismos y con nuestros demonios personales. Entonces, y al igual que cuando la sociedad ha vivido alguna crisis económica o social, ha habido un torrente de temáticas en torno a este tópico. De igual manera ocurre cuando ésta presenta un carácter personal e individual. Esto conlleva a la aparición de temas que están en boca de todos como el de la inteligencia emocional o el trabajarse al nivel psicológico.
«Llegados a este punto, qué más da lo que opinen de mí»
P: Cuando sacas canciones, ¿lo haces ‘porque toca’? O en cambio, ¿podrías estar tiempo indefinido sin sacar ningún tema o álbum? Lo digo por si alguna vez te has dicho a ti mismo o te has visto en la necesidad o quien sabe, obligación de escribir y por los motivos que fuere, no conseguías inspirarte.
R: Al revés y toco madera para que siga siendo así. Me tienen ‘agarrado’ desde siempre en la discográfica ya que si por mí fuera estaría continuamente sacando temas. En ese sentido sí que me siento muy prolífico y ahora estoy aprendiendo a dejar respirar. Afortunadamente yo nunca he tenido la sensación de no apetecerme escribir. Totalmente al contrario. Es más, estoy todo el rato deseoso e incluso a veces siento que se llega a convertir en una necesidad.
P: ¿Cuándo escribes? ¿Te ves alguna vez en la obligación de decir: ‘tengo que escribir’? O, ¿no es algo rutinario, si no cuando te apetece? ¿Cómo describirías ese proceso?
R: En realidad, no hay proceso. Yo tengo una metodología y sí que lo hago de una manera rutinaria. Hay veces en las que voy por épocas y tengo etapas ‘vomitonas’ de inspiración o bien, en otras ocasiones, me pongo a jugar a escribir con amigos y me encuentro con ‘la canción’. Así es como en verdad surgen la mayoría de los estribillos, con la improvisación. Entonces claro, si lo que tiene que enganchar más ya lo tengo y encima tiene un sentido e incluso puede llegar a ser pegadizo, el resto va solo. Cuando tienes la guinda, la receta del pastel viene detrás. Por ejemplo, para el siguiente disco puedo revelar que presento una canción con un productor colombiano, Juan Pablo Vega. En el momento en el que nos juntamos no sabía en qué centrarnos. Sin embargo, tras dos horas de ‘jugar’ como lo denomino yo, tenía en mis manos uno de mis mejores temas hasta la fecha.
P: Comentas que buena parte de tus melodías nacen de la improvisación, pero ¿no te ha pasado nunca que empezaste a tararear un ritmo que te gustase y, lamentablemente después, te diste cuenta de que era muy similar a una canción publicada?
R: En una ocasión me pasó una burrada que siempre recordaré. Yo hice una canción llamada Caza de pañuelos. Empecé a crearla en diciembre de 2017, si no recuerdo mal. Y a mí me gusta mucho el dúo estadounidense Twenty One Pilots, me encanta. Entonces claro, Caza de pañuelos fue una variación de su tema Heathens, pero porque quise hacer una versión de ella. Y ese dibujo, esa floritura que hacía la melodía me parecía como muy pegadiza y empecé a construir a partir de ahí e hice la canción y la llegué a publicar, hasta aquí todo genial. ¿Qué ocurre? Para mi sorpresa, me empiezan a decir que se parecía muchísimo a Anarchist de Yungblud. No la había escuchado en la vida y es que eran iguales, pero calcadas. Me atrevería a decir que Yungblud habría adaptado a su forma también la floritura de Heathens. En ese momento quise que me tragara la tierra, sobre todo porque mi canción era un tema destinado a un evento benéfico para una asociación de mujeres contra la violencia machista y lo que menos quería es que me señalasen de plagiar absolutamente nada. Pero nada, he aprendido a que como en el fondo tú mismo sabes de donde ha nacido todo y de donde no, a estas acusaciones no les tienes que dar ni un mínimo de importancia.
P: ¿Y qué hace un artista cuando le ocurre esto? ¿La discográfica te obliga a eliminarlo para evitar complicaciones?
R: No, que va. Principalmente porque se puede observar que realmente no ha habido plagio y que no pasa nada. De todas formas, Yungblud no creo que se ponga a escuchar mi canción. Si lo hace puede ver perfectamente como tienen sus mil diferencias. Espero que se lo tome con humor.
P: Al final posees una herramienta y una fuerza muy grande, pues tienes mucha repercusión y haces que mucha gente pueda llegar a sentirse identificada con tu mensaje. Incluso, pueden considerar que en el hipotético caso de que relates cómo solucionaste ese problema que ellos mismos creen tener, puedan seguir tus mismos pasos al depositar esa confianza en ti. ¿Te plantea esto algún tipo de responsabilidad?
R: En lo que escribo no, en lo que publico como acabamos de comentar, tengo que tener un poco más de cuidado. Sí es cierto que hace poco saqué un cancionero llamado Cantinela, un libro con la letra de las cien canciones y con las diferentes historias de cada una que me llevaron a su creación. Me encantó revisar tantos años atrás, desde la primera canción, y ver que sigo manteniendo la evolución en mi pensamiento pero no hay nada de lo que me arrepienta en el sector musical. Al contrario, todo es como un discurso que he ido progresando con el tiempo y lo considero en su conjunto como un camino. Esto me aporta mucha tranquilidad. Además, la concepción que tengo de las canciones es que son meros puntos de vista. Y yo no intento imponer el mío frente a los demás. Es mi visión y mi forma de hacerme entender, de sentir sobre ese aspecto en concreto. Si a alguien le ayuda, si consigue conectar con la letra y le hace bien, le refugia de algo malo, por mi parte perfecto. Pero no considero que tengan que ser un modelo a seguir simplemente porque solo soy una persona que escribe lo que se le pasa por la cabeza.

P: Escribes cuanto quieres, pero ¿tus canciones a la hora de publicarlas sufren algún tipo de censura o bien pasan por un filtro?
R: Para nada. Yo no me censuro jamás. Basta que me digan que no puedo hablar de algo en concreto para que me entren más ganas de hacerlo. De todas formas, siempre busco la forma elegante de contarlo. Entonces claro, cuando lo ejecuto de tal manera, dirán: “joder es que encima el jodido lo escribe bien.” Me parece un punto muy estimulante. Pero precisamente, jamás me he censurado y no creo que lo haga nunca. ‘Ostras’, creo que nos perderíamos tantas cosas increíbles con la autocensura. Tantas cosas desecharíamos que podrían ayudar a formar parte del arte porque la persona que lo fuera a crear, construir, cantar, escribir, esculpir, fotografiar, se autocensure. Se estaría limitando a sí mismo y a su libertad de expresión y yo jamás me sentiré parte de esa idea.
P: Tienes una trayectoria muy heterogénea. Ahora, formas parte del gran elenco de participantes del Benidorm Fest, con el objetivo de representar a España en Eurovisión. ¿Por qué ahora decide un cantante tan poco convencional ir a este festival? ¿Qué te ha llevado a esta decisión?
R: Me parece una forma muy bonita de disfrutar de la música en vivo, de mostrar mi manera de concebirla y también es una forma de creer en este festival que me encantará ir viendo como va creciendo y progresando con el transcurso de los años. También considero que va a ser un buen indicativo y una buena representación de la música que se hace en España, al igual que se hace en Italia en San Remo. De hecho lo que ocurre ahora allí en San Remo, es que hay mucha gente que luego no ve Eurovisión y no es malo, pero es así. Por eso confío en el Benidorm Fest, pues considero que tarde o temprano se va a convertir en un escaparate para descubrir a muchos artistas y grupos. Por eso quería formar parte. Quería jugar con la música, me parecía muy estimulante. También, desde hacía años es fácil observar cómo está modificándose la polarización de Eurovisión y que la mayoría de canciones que quedan en los ‘tops’ más altos, son canciones que conviven muy bien fuera del ecosistema de Eurovisión. Son canciones que por sí solas son temazos. Es por eso por lo que me apetece, me picó el gusanillo y quise ver qué pasaba.
P: ¿Qué te parece este nuevo formato llevado a cabo por RTVE para elegir el representante eurovisivo de España?
R: Me parece que el mismo lema del encuentro lo dice todo: ‘El festival que tú quieres’. Está acogiendo a artistas con grandes diferencias entre sí y que afortunadamente les está yendo muy bien en sus giras y carreras. Y creo que esa es la clave, el no ir con ningún tipo de pretensión con esto de Eurovisión, si no el mostrar lo bueno que emerge en el país, la diferencia, la mistura, la amalgama de sonoridades y de formas de entender la música. Aprovecho para agradecer la incansable labor de Eva y María, porque en muy poco tiempo me parece que han hecho alquimia.

P: Eres considerado como uno de los claros favoritos en Benidorm. De ser así y conseguir el pase a Europa, vas a escalar un peldaño más, exponiéndote internacionalmente. Esta experiencia la viviste también muy joven en el mundial de la batallas de gallos. ¿Tuviste en algún momento miedo? Miedo de no saber a lo que te exponías, no ser consciente de a donde ibas a llegar y de la repercusión que ello podía conllevar en ti.
R: Miedo lo que se dice miedo nunca. Solo tuve una vez ganas de dejarlo, eso lo he contado ya en alguna canción. Sin embargo, a partir de ahí, cambié el chip y empecé a jugar con la música y desde entonces sigo haciéndolo. Cada vez todo me parece más una simulación. Así que yo me dejo llevar. Que yo pudiera participar en la Red Bull a nivel nacional y clasificarme como el mejor y que tuviese como consecuencia, que representar a España en el mundial y también ganase, me parece una locura. Y aún más, ahora con esto del festival, mi vida profesional me parece una simulación. Entonces no me queda otra que celebrarlo y gozarlo, pero porque realmente tengo muy poco que perder pues siento que estoy ganando por todos lados y es una pasada que jamás pude haber imaginado. Muchas veces no llego a asimilar ni a tener conciencia de lo que me ocurre hasta que no me siento a hablar con mi gente más cercana.
P: ¿Recuerdas cuando empezó todo este progreso? O por lo menos, el día en el que fuiste consciente de que todo parecía comenzar.
R: Ocurrió viendo un documental que hablaba del rap en español y empezaron a mostrar todo el crecimiento del rap en España además de cómo se concebía la música española en otros países. El reportaje continuó en México, cuando visitaron una tienda icónica del país, un ‘templo’ de la música para mí. Estuvieron comentando los grandes éxitos y ahí fue cuando entró en escena el dependiente de la tienda con la frase de: “Ahorita mismo lo que escuchan los chamacos es este grupo”. Para mi increíble sorpresa, sacó la maqueta del grupo del que yo formaba parte: A3Bandas. Entonces claro, cuando nosotros vemos que algo grabado en nuestra casa donde grabábamos CD’s a diestro y siniestro para más tarde regalárselo a los que veíamos por la calle con más ‘pintas’ de rapero, tuviese tal relevancia, imagínate lo anonadados que nos pudimos quedar. Encima, con la aparición de Internet, empezamos subir nuestra música a la nube y ver el éxito que tenía nuestra maqueta en otros países como México, sin ir más lejos, ahí dije: “vale, aquí pasa algo”. Yo creo que cuando haces un trabajo bien hecho, se abre una puerta, la pasas, haces otro y así sucesivamente. Y claro, yo he tenido mucha suerte, pero como digo en muchas ocasiones, esta suerte se tiene que trabajar, se ha de labrar porque al final yo he hecho muchas cosas. Ya con el mero hecho de abrir la gala de los Goya, ahora esto del festival, lo del Wizink del otro día … Lo que te he comentado antes, me rindo a ello y lo celebro siempre que puedo.
P: Queda apenas una semana para el Festival. ¿Cómo lo estás viviendo?
R: Tengo muchas ganas. Sobre todo de mostrar mi verdad y mi música. Considero que con todo el trabajo que hemos hecho con Javier Pageo en la escenografía, vamos a conseguir lo que pretendíamos transmitir. Y lo concibo con muchas ganas de comprobar si logramos conectar con la gente de la misma manera en la que lo hacemos nosotros.
«Lo mejor ni ha pasado ni está por venir, está pasando»
P: De ir a Eurovisión finalmente, puesto que eres uno de los claros candidatos, ¿habéis comenzado ya a por lo menos ir ideando el formato y la puesta en escena?
R: Estamos preparando una cosa que no queremos adelantar. Hemos preferido no pecar de ambiciosos y hacer una cosa que se mantenga en el festival de Eurovisión, en el caso de hacerme con la victoria en España. Creo que es el componente central. Aún no pienso en Eurovisión evidentemente. Estamos centrados en Benidorm y queríamos mostrar esto. Principalmente para vivir, experimentar y disfrutar de la música en vivo y poder presentar algo de calidad. Como es lógico, habrá gente que conecte y habrá la que no lo haga. Pero queremos dejar clara nuestra manera de entender y sentir la actuación.
P: El formato del Festival de Eurovisión ha sido y es siempre muy criticado y cuestionado, sobre todo por nuestro país, al situarnos cada edición en los últimos puestos. Creo que todos nos hemos planteado alguna vez la honradez del formato. Cabe destacar que en 2008, nos representó el humorista David Fernández, internacionalmente conocido como el Chiquilicuatre, con ‘Baila Chiki Chiki’. Incluso como el mismo diario ABC publicó en su titular: “El día que España «se rió de todo el mundo» en Eurovisión”. ¿Cuál es tu opinión de todo esto ya que tienes la puerta de Europa muy cerca?
R: Poniendo atención a las propuestas de los últimos años, creo que está ganando gente potente. Por ejemplo, yo sigo a Måneskin desde hace varios años y que te voy a decir de ellos, son unas máquinas. Gente como Barbara Pravi o Mahmood. Es lo que decía antes, son canciones que conviven ya muy bien fuera del plano eurovisivo. Entonces, yo creo que ahí todo ha cambiado. También, considero que con el surgir de la Generación Z que tienen este gusto multicultural y multifestival, que escuchan de todo e incluso consumen más música que los propios artistas, nos hace perfeccionar una serie de valores y así se está viviendo una transición que puede convertirse en algo muy arraigado a la cultura española. Me gusta poder formar parte de este movimiento que puede ser sensible, el ser el elegido a representar a todo este conjunto.
P: Si consigues ir a Eurovisión y más tras este resurgir del movimiento del que hablas, ¿aspirarías a hacer una gira internacional tras este proceso?
R: Si tengo la suerte de ir a Eurovisión, ya estamos hablando de realizar una gira europea. Porque para mi sorpresa, el ver que hay mucha gente que también está valorando incluso fuera de España la canción, aunque sea cantar ‘Calle de la Lollería’ diez veces para mí es todo un honor. Pero sí, es una posibilidad de la que ya se está hablando.
P: En todas tus canciones predomina la letra, la lírica. ¿Te has planteado que tus canciones pueden llegar a convertirse en un medio con el que se pueda conocer un poquito más el idioma y la cultura de nuestro país?
R: Mira, ya con la suerte de poder ir a Europa y por el simple hecho de que la gente sepa lo que significa la palabra ‘llorar’ en todos los idiomas me parece impresionante. Es una forma de dar el valor personal de cada uno a la emoción y en su propia letra. Me parece bestial.
P: Aparte de Benidorm y ojalá Europa, ¿tienes algún otro proyecto totalmente diferente como vienes acostumbrándonos?
R: Sí. A medio-largo plazo me gustaría escribir un musical, no para cantar yo o bueno, aún no lo sé. También me está empezando a picar el gusanillo de la parte actoral. Ahora en marzo publico el siguiente poemario. También estoy inmerso en la siguiente novela, aunque no sé si podrá ver la luz este año. Tengo muchos proyectos en mente y muchas ganas de seguir superándome a mí mismo y de todo lo que consideraba posible. Creo que es lo que deberíamos hacer todos: vivir y dejarnos fluir.
«Que nunca me haga mayor y si lo soy, que nunca se calle el niño que hay en mi interior»


