La editorial Barrett presenta su catálogo a ciegas
Durante este año, Barret publicará sus ochos libros en anónimo, sin saber quién lo ha escrito. Un juego que presta más atención al texto que al autor, una propuesta de libertad y diversión.
El catálogo a ciegas
Pregunta: ¿De dónde sale la idea de hacer un catálogo a ciegas? ¿Nos podéis explicar un poco más en qué consiste?
Zacarías Lara Peláez (ZLP): Se me ocurrió cuando estaba de vacaciones, en un momento en el que tenía más tiempo libre y podía pensar y divagar. Se me ocurrió la idea de que estaría guay publicar libros, no solo durante un año, sino todos los libros, en anónimo, que no se supiera quién estuviera detrás, quién lo ha escrito. Tuve esa idea ahí.
Manuel Burraco Gaitán (MBG): Y tú mismo dijiste «vaya tontería».
ZLP: Sí, yo mismo dije «¿quién va a querer que no salga su nombre?«. Lo descarté y al año siguiente, un año y medio después, habíamos ido a ver la proyección de un documental y Manolete y yo nos habíamos quedado afuera porque ya la habíamos visto. Entonces dije «pues una vez se me ocurrió una idea» para ver qué decía. Y dijo «ah, qué guapo, tenemos que hacerlo».
MBG: Fue curioso. Porque estaría guay que, por ejemplo, una vez al año dijera Pérez-Reverte de publicar su próximo libro en una editorial pequeñísima y así que el sector editorial tampoco dependa tanto de tener a todos los grandes escritores en su catálogo. Le empezamos a dar vueltas y cuando Belén salió del teatro le dijimos «tenemos una idea para celebrar nuestro cumpleaños». Pensando que Belén nos iba a decir que no porque es la más sensata de los tres.
Belén García Vélez (BGV): Y dije que sí. Yo creo que, al final, nosotras soñamos rápido en general. Creo que nos viene alguna idea y bien rápido estamos proyectando y poniéndole toda la ilusión a cualquier cosa que nos surge. Creo que con esta, en cuanto la planteamos, ya empezamos a soñar bien alto.
MBG: Queríamos hacer algo por el cumple, por los 10 años, una fiesta o alguna cosa, y esto nos parecía muy guay. Como la fiesta la hacemos todos los años, pensamos en hacer otro tipo de juego.
BGV: Así surgió la idea. La idea es que vamos a dejar atrás todas las colecciones que hacemos, las retomaremos en 2027, y los ocho libros que publicamos este año estarán publicados bajo el anonimato. No aparecerá, bajo ningún concepto, el nombre de la persona que escribe la obra. Está siendo un experimento, podría decirse. Para todas.
Por el anonimato
P: ¿Qué queréis reivindicar con este anonimato, tanto para los autores como para el público?
MBG: En principio parte de hacer un juego. De darle más libertad, pero al final también de hacer una gamberrada. Que estas ocho personas se divirtieran, que salieran un poco de sus esquemas editoriales o de escritura. De hecho, dábamos la opción de publicar textos que tuvieran guardados, pero todas han decidido hacer un proyecto desde cero.
El primer libro del catálogo, por ejemplo, es un poemario, una cosa que nosotros no hemos publicado nunca. De ahí viene también un poco el juego, que han surgido este tipo de proyectos más chulos y más raros que jamás hubiéramos publicado de otra forma.
BGV: Yo creo que al final, aunque esto lo hagamos con ilusión y con idea de celebrar el cumpleaños de alguna forma, también surge un poco del cansancio. Más bien de la monotonía del trabajo. Esa monotonía la tenemos nosotras a nivel editorial, pero también la tienen el resto de personas a nivel de autoría. En general de cómo funciona el sistema del libro.
Queriendo salir de ese cansancio, al final inevitablemente cuestionas cómo se hacen las cosas. Por ejemplo, nosotras mismas decíamos que las campañas promocionales son agotadoras. Y si son agotadoras para nosotras, imagínate para las autoras. Con esto te alejas completamente de lo que es una campaña promocional, por lo menos para la parte de ellas.
A nosotras nos obliga a reinventarnos, a hacer algo diferente, pero a ellas les dejamos participar como quieran. O incluso para el formato, aunque es cierto que nosotras no tenemos una estructura muy fija porque hacemos lo que nos da la gana, pero lo mismo, queríamos reinventarnos y pensar algo completamente nuevo para esta colección.
Con esta combinación entre el juego, la fiesta y el cansancio han ido surgiendo también unas reivindicaciones, que a lo mejor no eran el eje principal, pero que eran inevitables.
MBG: Respecto a las listas de los mejores libros del año, nos cuestionábamos si estos libros, que alguna de estas personas aparecen cada año en estas listas, este año lo harán. Si se atreverá algún periodista o algún jurado a incluirlas o no, o a criticarlo.
También está el tema del sector del libro. Hay un poder grande de algunos grupos, de algunas editoriales, de algunas agencias literarias, que parece que deciden qué es bueno y qué es malo.
Era saltarnos todos esos pasos. Decir esto no va a pasar por vuestras manos, esto no lo vais a controlar.
BGV: También es una crítica a nosotras mismas como lectoras. Todo el mundo peca y, al igual que se juzga por su cubierta, también se juzga por quién lo ha escrito. A priori, incluso sin tener ni idea y sin haber leído nada de esa persona, hemos creado una imagen preconcebida de lo que escribe y, en este caso, hemos decidido alejarnos de todo eso.
La imagen de la cubierta sigue estando porque creo que es algo característico de Barrett, pero al texto te vas a enfrentar sin nada más. De hecho, la primera sinopsis es cortísima, es una aventura. Es un catálogo a ciegas y vamos también a leer a ciegas, a ver qué nos encontramos aquí. Puede gustarte o lo puedes odiar. Y a lo mejor estás odiando a tu autora favorita, quién sabe. Es divertido.
ZLP: Hay autores que no sienten esa presión, pero la presión que se está creando últimamente, sobre todo en redes, esas personas que son superhaters, de odiar y que le cogen manía a una autora.
En este caso se pueden salir de eso y pueden sentir que no te están juzgando por quién eres, sino por lo que has escrito.
En anónimo
P: ¿Cómo elegisteis estos ocho autores?
BGV: Eso fue muy chulo. Me parece muy irónico porque al final nosotras mismas hemos jugado con lo que estamos criticando. Hicimos una pequeña lluvia de ideas de autoras que creíamos que nos podían molar, que nos gustaba lo que hacían. Ha sido de las partes del trabajo que más ilusión nos ha hecho, el enviar los primeros mensajes.
MBG: Cuando enviamos los primeros mensajes no sabíamos cómo iban a reaccionar. No sabíamos si iban a decir estáis locos o que, y ahí se acaba la idea. De hecho, en los primeros mails nos fueron rechazando porque no tenían tiempo, pero sí nos decían que les parecía una idea genial y que les encantaría participar.
Cuando la primera persona dijo que sí, era como ya tenemos que tirar para adelante con esto. Ya hay un sí. Ya tenemos que hacerlo. También la selección se basa mucho en todo esto de que la gente va a especular.
Hemos hecho una porra donde participarán las librerías. Dan sus ocho apuestas del año y luego vamos a regalar 1000€ a la que más acierten. Hay muchas que tiran a «esta gente ha sacado a Juan del Val, a Pérez-Reverte». Ahí está un poco también la historia.
Solo podemos decir que es verdad que las ocho personas son autoras y autores que ya han publicado.
Había gente que nos decía que no porque escriben un libro cada dos años y meterse en esto les hacía mucha ilusión, pero no podían. Había otro caso que también era curioso, que decía que le encantaba la idea, que le parecía genial y punky y divertida, pero que su nombre le hacía tener dinero para pagar durante un año su alquiler en Madrid. Por su nombre, sin que nadie hubiera leído el libro.
BGV: De hecho, a medida que íbamos encontrándonos las respuestas, nos íbamos planteando de cuáles eran las bases en el sentido de una colección completamente horizontal. Todo el mundo parte de las mismas condiciones, todo el mundo cobra lo mismo, pero tampoco pretendíamos invisibilizar.
Con todo el trabajo que se ha hecho para que los nombres sean, sobre todo en el ámbito femenino, que aparezca el nombre de la autora.
Nuestra intención no era de «te quitamos el nombre», sino jugar a este juego. De hecho, nosotras hemos dado la opción de que, una vez que pase un año de la publicación del libro, si quieren decir que el libro es suyo, lo pueden decir. Simplemente jugamos al juego durante un año y la obra es suya, o sea que total libertad al respecto.
Nos planteábamos muchas incógnitas. Por ejemplo, si era una traducción, si también poníamos el nombre de la traductora en anónimo porque sino ya sabes de qué idioma viene traducida la obra y ya estamos dando pistas. Se nos han ido planteando diferentes cuestiones que hemos ido resolviendo y que también nosotros hemos ido aprendiendo un montón al respecto.
MBG: A raíz de un libro se llama Plagie de Valeria Mata, que va sobre la autoría, dice que la obra es colectiva. Que el copyright surge para sacar pasta de lo que tú haces, pero que al final la obra viene derivada de lo que has escuchado. De lo que has vivido y de lo que has copiado. Viene bien también plantear este tema: ¿La obra es de alguien?
Pseudónimos y secretismo
P: ¿Cómo ha sido la forma de trabajar? ¿Ha sido diferente a si tienes un autor con el que se va a saber que va a ser su nombre o ha sido diferente?
BGV: Nosotras hablamos de todas las personas con un pseudónimo, que para nosotras tiene sentido, pero que si a ti te lo dijéramos, no tendrías ni idea de por dónde vamos. Porque es muy común que, en cualquier conversación, ya sea desayunando o que estemos con otras personas, queramos hablar de ese libro por lo que sea. Eso lo primero: el estar nosotras concentradas de no decir el nombre real de la persona.
Incluso para las notas que ponemos en las mismas historias. Si después el texto se lo pasábamos a otra persona, teníamos que tener cuidado de que apareciera sin nombre. Ya todo lo que es el mantener el anonimato ha sido una diferencia abismal.
Después, por ejemplo, en cuanto a distribuidoras, librerías, cómo se plantea este libro, a nivel interno cómo se registra… Todas estas cuestiones han sido novedosas para nosotros porque nunca habíamos publicado un texto anónimo.
A nivel de promoción, pues claro. Aquí estamos haciendo una entrevista, a tope nosotras, ilusionadas. Pero incluso la forma de plantear la cubierta porque ya no es solo por el anonimato, sino que es una colección nueva, cápsula de 2026.
MBG: Hay que tener cuidado también aquí porque la gente que está trabajando con nosotras tampoco tiene idea de quiénes son. Cuando hablamos también con estas otras personas tratamos de cuidar muchas cosas. Por ejemplo, cuando enviamos el texto a la correctora, tenemos que eliminar cualquier nota que tenga el nombre, es como un trabajito casi de psicópatas.
BGV: Ya va a salir el primero el viernes 20, Idealista. Aparece «Escrito por …», dentro es poesía, pero va añadiendo imágenes, capturas de pantalla, fanzines… En toda la colección vamos a jugar con el concepto de máscara metafórica, para que los libros de alguna forma también vayan con ese juegos del catálogo a ciegas. En este caso, la máscara en la sobrecubierta.
ZLP: El Masksinger de los libros [risas].
Experimentar con los géneros
P: Por ejemplo, Idealista es poesía, pero ¿hay más variedad de géneros o en general es novela?
MBG: Nos han salido cosas muy raras. Este es poesía, luego hay una novela, otro que es una especie de ensayo raro, hay un cuaderno de campo, una especie de teatro… Otro, que sale en diciembre, que es una macarrada bien gorda. No sabría decirte qué, no sé si es un insulto o qué es.
BGV: Eso también está siendo divertido para nosotras: a la hora de tener que editarlo. También nosotras vamos a ciegas con los textos. Nos habían contado un poco por dónde querían tirar, pero es también interesante porque nosotras también nos estamos enfrentando a esos textos por primera vez. Te pueden gustar o no te pueden gustar. Está siendo guay.
La identidad Barrett
P: ¿Qué dice este proyecto sobre vuestra identidad? ¿Cómo os representa?
MBG: Creo que nos representa bien. Nos gusta divertirnos, pasarlo bien. Para mí lo que es fundamental de esta iniciativa es que nos divirtamos, que hagamos gamberradas, que inventemos cosas nuevas. Desde que éramos pequeños nos ha gustado un poco salirnos de ese ambiente tan elitista quizá, que es el mundo del libro.
Asumiendo alguna crítica de que para hacer las cosas bien hay que ser serio, de lo que estamos completamente en contra.
Desde el principio nos hemos disfrazado, hemos contratado actores que se han hecho pasar por nosotros, hemos hecho ese tipo de cosas. Es un resumen de nosotros.
BGV: Es hacer las cosas como nos da la gana. Es arriesgado también, es tiramos un poco a la piscina. Pero yo creo también que tener esa posibilidad, no posibilidad económica, sino de lo voy a hacer porque lo quiero hacer así.
MBG: Hay años pasados que hemos tenido jefes y ahora no. Aunque estás condicionado por gente con la que trabajas por supuesto, pero nos podemos permitir hacer un poco más lo que nos da la gana.
BGV: Hay muchas formas de hacer las cosas, y esta es la nuestra.
Ideas rompedoras
P: Cuando acabe este año y publiquéis estos ocho libros, ¿tenéis pensado, si va bien, seguir el siguiente año o al menos hacer un libro en anónimo al año? ¿O decís «hasta aquí y ya no más»?
BGV: No me he planteado, estamos a ver cómo va eso. Pero me parece muy interesante eso que dices.
MBG: Estamos mirando ya los libros para 2027 y en un principio es seguir normal.
ZLP: Se nos ocurrirá alguna otra idea diferente en algún momento, también rompedora.
MBG: Decimos ahora de coña, bueno de coña no, en serio. Queremos ganar el Premio nacional a la Mejor Labor Editorial. Y queremos dedicárselo a editoriales como Fulgencio o Pepitas que lo hace mucho mejor que nosotros. Coger esos 30.000€ y fundírnoslos cuando cumplamos 20 años [risas].
BGV: Es cierto que tampoco queremos parecer pesados. Imagínate, ya todo el año de anónimo y ahora todos los años un libro en anónimo. Nosotras mismas nos aburrimos muy rápido de las cosas. Ya un año entero vamos a terminar del anonimato cansadísimas, entonces repetirlo yo creo que no.
MBG: Es una experiencia que está guay. Creo que también lo tenemos que ver con el paso del tiempo. De qué chulo eso que hicimos, qué repercusión tuvo.
BGV: Todos los años, al principio del año, hacemos un retiro de trabajo, que es darle una vuelta a cómo ha ido ese año. Estamos todo un fin de semana trabajando a tope y hacemos mucha autocrítica.
Nosotras mismas hacemos un balance de qué ha ido bien el año anterior y qué queremos para el año siguiente. No a nivel económico, sino a nivel de nuestras expectativas, de cómo ha salido el trabajo.
Este año ya hemos hecho una reunión de qué esperamos de este o qué creemos que va a pasar y el año que viene haremos un balance y cerramos carpetazo. Lo interesante y el juego va a ser que, cuando pase un año de la publicación de los libros, si alguien quiere decir que el libro es suyo.
Eso sí que va a ser como muy divertido. Pero en principio nadie quiere y a nosotros nos parece bien porque forma parte de juego. Aunque si alguien durante este año se lo piensa y da un giro de los acontecimientos, yo creo que va a ser muy divertido.
MBG: O que de repente la gente tenga muy claro quién lo ha escrito.
Un juego para los lectores
P: ¿Cómo esperáis la acogida de estos libros, el feedback de los lectores?
MBG: De momento está siendo guay. La gente que está comentando en redes y parece que les está gustando, en librerías también. Hemos decido que haya ocho librerías de España que van a amadrinar cada uno de los libros y concretamente con esa librería y con ese libro haremos algún evento especial durante el año. Alguna presentación del catálogo, una fiesta de cumpleaños… A medida que lo vamos contando, que va llegando el libro a la gente y lo está empezando a ver, la gente está animada.
BGV: También hay un montón de libros que no son anónimos, pero que son de autoras que no son conocidas y la gente se enfrenta exactamente igual al libro.
Que la experiencia lectora no tiene que ser distinta a cualquier libro que te encuentras en la librería que no sabes quién lo ha escrito.
La gente está muy expectante con el juego de a ver si adivino quién es.
MBG: Para nosotros lo importante no es adivinar quién es, pero entendemos que la gente quiera jugar.
BGV: Sí que nos lo estamos pasando bien con esto porque en la porra de las librerías nosotros podemos ver qué están contestando. La porra también es una porra a ciegas porque están contestando sin haber leído ningún libro.
De hecho, nosotras la publicamos en enero y se cierra en marzo. O sea que igual tienen la oportunidad de leer los dos primeros, pero no más. Es a ciegas de quién creen que nosotras seleccionaríamos. Está siendo más divertido todavía.


