La autora estadounidense Layne Fargo construye una historia intensa inspirada en el clásico Cumbres Borrascosas, basada en el competitivo mundo del patinaje artístico, donde el éxito tiene un precio y el amor puede convertirse en el mayor enemigo.
Brillar o romperse
En Los favoritos, Layne Fargo traslada al lector al exigente universo del patinaje artístico de élite, un mundo donde la perfección no es una meta, sino una obligación. Desde las primeras páginas, la novela deja claro que no se trata solo de una historia deportiva, sino de un relato sobre ambición, obsesión y relaciones marcadas por la presión constante.
La trama gira en torno a una pareja de patinadores que, desde jóvenes, fueron considerados promesas indiscutibles del hielo. Su conexión dentro y fuera de la pista los convierte en el centro de todas las miradas: son carismáticos, talentosos y magnéticos. Son, en definitiva, los favoritos. Sin embargo, el mismo foco que los impulsa hacia la cima también alimenta tensiones internas, rivalidades y decisiones que marcarán su destino.
La novela alterna el presente con recuerdos del pasado, reconstruyendo poco a poco cómo se forjó la pareja, cómo crecieron juntos y cómo la presión del éxito fue moldeando —y desgastando— su relación.
Personajes que viven al límite
Uno de los grandes aciertos de la novela es la construcción de sus protagonistas. Ambos son personajes complejos, ambiciosos y profundamente humanos. No encajan en el molde clásico de héroes admirables: cometen errores, toman decisiones cuestionables y, en ocasiones, priorizan el triunfo por encima de todo.
Ella destaca por su determinación feroz. Desde pequeña ha entendido que el talento no basta y que cada salto, cada pirueta, es una oportunidad para demostrar que merece estar en lo más alto. Su disciplina roza la obsesión, y su identidad está completamente ligada al patinaje. Sin el hielo, parece no saber quién es.
Él, por su parte, combina carisma y vulnerabilidad. También vive por y para la competición, pero su manera de gestionar la presión es distinta. La tensión entre ambos no solo nace del amor, sino de la competencia silenciosa que se instala cuando dos personas persiguen el mismo sueño.
A su alrededor, entrenadores, jueces y familiares completan el retrato de un entorno donde el éxito es colectivo, pero el fracaso siempre parece individual. La novela muestra cómo cada figura influye en las decisiones de los protagonistas, reforzando la idea de que el deporte de élite no deja espacio para la debilidad.
Más que una historia romántica
Aunque la relación sentimental ocupa un lugar central, Los favoritos va mucho más allá del romance. Layne Fargo explora la obsesión por la perfección, la construcción de la imagen pública y la presión mediática que rodea a quienes destacan desde jóvenes.
El hielo se convierte en metáfora constante: frío, hermoso y peligroso. Un espacio donde todo parece ligero y armonioso, pero donde un mínimo error puede acabar en caída. Esa dualidad define también la relación de los protagonistas, marcada por la admiración mutua y por una rivalidad que nunca desaparece del todo.
La autora consigue que el lector sienta la intensidad de las competiciones, la tensión antes de salir a la pista y el peso de las puntuaciones. Las descripciones de los programas de patinaje están llenas de movimiento y energía, casi cinematográficas, lo que aporta dinamismo a la narración.
Ambición, poder y sacrificio
Uno de los temas más potentes de la novela es la ambición. ¿Hasta dónde se puede llegar para alcanzar el éxito? ¿Qué se está dispuesto a sacrificar? Fargo plantea estas preguntas sin ofrecer respuestas sencillas.
Los protagonistas han construido su identidad alrededor de ser los mejores. Pero cuando el triunfo se convierte en la única meta, todo lo demás —amistades, estabilidad emocional, incluso el amor— queda en segundo plano. La novela muestra cómo la línea entre la pasión y la obsesión es extremadamente fina.
También hay una reflexión interesante sobre la narrativa pública. El título, Los favoritos, no solo hace referencia a su posición en las competiciones, sino también a la forma en que el público y los medios construyen historias a su alrededor. La imagen de pareja perfecta puede sostenerse durante años, incluso cuando la realidad es mucho más compleja.
Opinión crítica
Layne Fargo firma una novela intensa, absorbente y emocionalmente potente. Su mayor fortaleza es la tensión constante que atraviesa toda la historia. Incluso en los momentos más íntimos, el lector percibe que algo puede romperse en cualquier instante.
El ritmo está bien equilibrado, combinando escenas de competición con momentos más introspectivos. La estructura fragmentada, que reconstruye el pasado desde el presente, mantiene el interés y añade profundidad a los personajes.
En algunos pasajes, la intensidad emocional puede resultar abrumadora, ya que casi todos los conflictos se viven al límite. Sin embargo, esa exageración encaja con el mundo que retrata: un entorno donde todo se magnifica y donde las emociones nunca son moderadas.
Una historia que deja huella
Los favoritos es una novela sobre el brillo y la caída, sobre lo que ocurre cuando dos personas que se aman también compiten por el mismo espacio. Layne Fargo construye un relato que atrapa tanto por su ambientación como por la complejidad de sus personajes.
Más allá del patinaje artístico, la historia habla del precio de los sueños y de la fragilidad de las relaciones cuando todo gira en torno al éxito. Porque ser el favorito implica expectativas, presión y una responsabilidad constante de no fallar.
Con esta novela, Fargo demuestra que detrás de cada actuación perfecta hay horas de sacrificio y emociones contenidas. Y que, a veces, lo más difícil no es alcanzar la cima, sino mantenerse en ella sin perderse por el camino.
Una lectura intensa, elegante y llena de tensión que confirma que, en el hielo y en la vida, el equilibrio es siempre provisional.


