Madrid se viste de gala con looks que representan la identidad española durante los días 11 y 12 de abril en el corazón de Gran Vía
El emblemático Casino Gran Vía de Madrid acogía este 11 y 12 de abril una nueva edición de la Pasarela Española. Bajo el patrocinio de LimeLife by Alcone, responsable de los looks de maquillaje de las jornadas, el evento desplegó un programa que arrancó el sábado 11 con nombres potentes como Toni Fernández, Masago y Laura Márquez. Sin embargo, ha sido el domingo 12 el que ha dejado una huella emocional imborrable en los asistentes.
Un viaje por la identidad y la historia
La jornada del Domingo comenzó con la frescura de Moda de Nata, que presentó una propuesta con conjuntos con encaje en tonos azul cielo y blanco, evocando así pureza. Tras ellos, Alexandra Ferrer redefinió el romanticismo nupcial con vestidos de novia donde las flores cosidas se convertían en protagonistas en muchos de los vestidos, complementadas por la joyería de Pedraza Joyas y Selma Mortada.

La identidad cultural fue el hilo conductor de la mañana. Ana Barrios deslumbró con piezas de joyería que rinden homenaje a sus raíces venezolanas, aportando una riqueza exótica al evento. Por su parte, Tradiciones Isabela realizó un ejercicio de nostalgia y maestría artesanal, presentando mantones y diseños inspirados en la España de 1890. Con flecos y cortes clásicos, la firma logró transportar al público a distintas épocas de nuestra historia textil.
Manuel de la Vega: El triunfo de la vida sobre la pasarela
El clímax del evento llegó de la mano de Manuel de la Vega. El diseñador, que ya ha pisado escenarios de la talla de los Grammy, presentó una colección que es, ante todo, un testimonio de supervivencia. Marcado por la experiencia personal del cáncer —que sufrieron tanto él como su madre—, De la Vega utilizó la moda como un lenguaje de resiliencia.

Bajo el lema «Corazón Carne Viva», su desfile fue una explosión de color y «españolía». Como muestra de ello destacó el espectacular diseño lucido por la presentadora del desfile. Este también fue usado por la cantante Rozalén en los Latin Grammys, y cuenta con más de 9.000 piedras. Manuel uso el simbolismo con su «vestido desnudo», una pieza conceptual que representaba visualmente cómo la célula cancerígena afecta al cuerpo humano.
Networking y futuro en el sector
Más allá de los desfiles, el ambiente estuvo marcado por la música en vivo del Dúo Muma, los cuales representaron temas como «tacones rojos».
Para finalizar, Manuel de la Vega tras recibir un premio dio un consejo a los diseñadores emergentes que le dio Tom Ford: «lo más importante son los contactos y el networking para que logren dar el salto internacional».

La Pasarela Española 2026 cierra sus puertas habiendo demostrado que Madrid sigue siendo el epicentro de una moda que no solo se ve, sino que también se siente. El Casino Gran Vía no solo albergó estilo, sino que fue testigo de cómo el diseño puede ser la herramienta para la concienciación.


