Miles de personas convirtieron el Recinto Ferial Miguel Ríos en una pista de baile sin descanso al ritmo de Cali y el Dandee, Juan Magán o Baby Rasta & Gringo
Por unas horas, Madrid viajó en el tiempo. Sonaron los himnos que marcaron una generación, se corearon estribillos que siguen vivos pese al paso de los años, y el electrolatino volvió a ser el rey de la fiesta. El I Love Reggaeton Festival, celebrado este sábado 7 de junio en el Recinto Ferial Miguel Ríos de Rivas Vaciamadrid, fue mucho más que un concierto: fue un homenaje colectivo a una época que nunca se fue del todo.
Desde primera hora de la tarde, miles de personas comenzaron a llenar el recinto. El ambiente era festivo, vibrante y, sobre todo, nostálgico por la huella que dejó el electrolatino a toda una generación. Artistas como Xriz, expresaron que «el electrolatino no esta muerto» y que «los artistas de aquella época vienen con proyectos muy interesantes».
Un cartel repleto de himnos
Antes y después de Ivy Queen, el escenario vivió momentos de auténtica euforia. Juan Magán, uno de los grandes impulsores del electrolatino, convirtió el festival en una discoteca al aire libre. Temas como Bailando por ahí, Te voy a esperar o He llorado hicieron que nadie se quedara quieto.
Baby Rasta & Gringo trajeron el reggaetón más underground, con esa energía de los 2000 que sigue encendiendo pistas de baile. Guaynaa, por su parte, puso el punto moderno con Rebota, mientras que artistas como Andy Rivera, Cali & El Dandee, Joey Montana o Henry Méndez completaron un cartel que repasó todas las etapas del género urbano.
El festival no solo vivió de los artistas en directo. Entre actuación y actuación, los DJs mantuvieron el ritmo alto, encadenando temazos de Don Omar, Wisin & Yandel, Daddy Yankee o Plan B, que hicieron que el reggaetón clásico sonara más actual que nunca.

La puesta en escena fue sencilla pero eficaz: buen sonido, luces vibrantes y una conexión directa entre artistas y público que convirtió cada actuación en una fiesta coral.
Más que nostalgia: un fenómeno cultural
El I Love Reggaeton Festival demostró que el reggaetón no es solo música para bailar, sino una banda sonora emocional para toda una generación. Muchos de los asistentes crecieron con estas canciones y las han mantenido vivas en sus playlists, sus coches y sus noches de fiesta.
Lo que se vivió en Rivas fue la confirmación de que el reggaetón tiene historia, tiene peso y tiene una comunidad que no solo lo escucha: lo celebra. El festival continuará su gira por toda España pasando por ciudades como Marbella o Murcia.

