Mora desató la euforia en un Príncipe Felipe abarrotado con un repaso a todas sus etapas musicales antes de las Fiestas del Pilar
La capital aragonesa ha vivido una de esas noches que quedarán marcadas en la memoria. Antes de que arranquen las fiestas de la ciudad, Mora aterrizó en el Pabellón Príncipe Felipe con su gira Lo Mismo De La Otra Vez.
Un ambiente brutal desde primeras horas de la tarde, la cita en Zaragoza se convirtió en un encuentro especial. El público aguardó con entusiasmo hasta que, pasadas las nueve de la noche, se apagaron las luces y la mítica puerta de su álbum se abrió para dar paso a una auténtica celebración de su trayectoria.

El arranque: un repaso a las raíces
Desde los primeros compases quedó claro que Mora quería ofrecer un recorrido por su evolución musical. La apertura con su introducción, Bandida y Aurora levantó de inmediato al público. El eco marcaba el inicio de un viaje que no solo miraba al presente, también a los primeros éxitos.
La puesta en escena, sobria pero cargada de intención, permitía que la música fuese la auténtica protagonista. Con apenas un par de músicos acompañándole, Mora demostró que no necesitaba mucho para llenar el escenario.
El primer bloque del repertorio se cerró y entrábamos a Paraíso, con un giro inesperado de Modelito, un gran éxito de su carrera. Los asistentes eran conscientes de lo que estaban viendo ya que era un repaso a diferentes etapas condensadas en una sola noche.

La consolidación de un sonido
Uno de los momentos más esperados llegó con el universo de Microdosis, el disco que terminó de consolidar a Mora como un artista de referencia. Canciones como Bad Trip:(, 2010 y Playa Privada se escucharon con fuera, dejando claro el impacto que tuvo y sigue teniendo.
La interpretación de Escalofríos y La Inocente se convirtió en un punto muy alto de la noche. Todo ello era el reflejo de un vínculo construido a través de letras y melodías que unían a una generación joven de toda una ciudad.
El bloque se completó con colaboraciones que ya son parte de la banda sonora del género urbano. Polaris Remix o Una Vez, reafirmaron la capacidad que tenía el artista para moverse entre registros y rodearse de referentes mundiales.

Himnos para terminar y despedida a lo grande
La recta final del concierto estuvo marcada por algunos de los mayores éxitos de su carrera reciente. 512, Volando Remix y Tuyo provocaron un estallido en el Príncipe Felipe, con miles de gargantas coreando una detrás de otra.
Uno de los instantes más especiales llegó con el tema de IA, durante el cual Mora decidió acercarse al público y saludar a los asistentes en las primeras filas. Ese gesto sencillo que refuerza la conexión con todos sus seguidores.
El cierre con Detrás De Tu Alma puso el broche a una noche mágica. El tono íntimo de la canción contrastaba con la euforia anterior, generando un final emotivo que equilibraba el espectáculo.

La actuación de Mora en Zaragoza fue la noche perfecta. Un público excepcional con una capital aragonesa que vivió una jornada que confirma la música urbana como protagonista indiscutible del panorama actual.
Ahora, con el recuerdo de una noche de diez, Zaragoza se prepara de lleno para sus míticas fiestas. Mora, por su parte, continúa con una gira que lo seguirá acercando a su público en distintas ciudades, demostrando que su historia está lejos de terminar.


