El desierto aragonés albergó durante 22 horas ininterrumpidas la trigésimo tercera edición del evento
Desde lejos una torre iluminada gigante roba las miradas de todos los coches que cruzan la autovía A-2 en Fraga, Huesca. Polvo, desierto, un día muy largo, 120 artistas y mas de 60.000 personas acudieron a una rave de grandes dimensiones el pasado sábado. Así fue Monegros Desert Festival, un cita emblemática de la música electrónica que este año ha registrado el récord absoluto de asistencia de su trayectoria.
Bailar en el desierto
La propuesta artística se articuló a través de diez escenarios temáticos que dieron cobijo a 120 actuaciones englobadas en los diversos subgéneros de la música de baile electrónica. Nombres como Amelie Lens, Joseph Capriati, Paco Osuna, Indira Paganotto o Fatima Hajji, hicieron bailar a los miles de asistentes que acudieron al evento.
Este año sobresalió sin lugar a dudas el espacio aire libre de Outworld. El escenario fue un hito técnico de esta edición. Juan Arnau, CEO del festival, ya adelantó en el pasado durante una entrevista el gran trabajo que hubo para preparar el lugar junto al DJ alemán Klangkuenstler. Sin duda fue lo que mas resaltó dentro de las 22 horas de duración de esta edición de Monegros. El sonido fue idóneo junto a unas visuales magnificas que, junto al entorno, recordaba a otros grandes festivales de la misma temática como el Burning Man. Dentro de Outworld, destacó el trabajado y emotivo set del DJ alemán Klangkuenstler que envolvió al público asistente.
Cabe destacar el closing especial de la mano del DJ español Hector Oaks que fue otro de los grandes momentos que nos dejo el festival. Su clásico tema La línea de la vida sonó en los últimos minutos del cierre emocionando varios asistentes en el lugar. Asimismo, acabo cerrando con un remix de está última canción con el mítico sencillo de Player – Three. Este set será recordado debido a que, tras un largo y duro día en el desierto, la gente pudo seguir bailando hasta las 12 de la mañana con su música. Durante las mismas horas, por otro lado, el británico Richie Hawtin comandó el otro cierre en el espacio Techno Cathedral.
Música electrónica para todos
Otros escenarios también resaltaron dentro de lo amplio que era el recinto del festival. Industry City fue comandando principalmente por el sonido 240/km con un sonido rápido que convertía a los asistentes en maquinas de baile. Figuras como Adrian Mills, Cloudy o Andres Campo pasaron por la cabina del lugar. También destacaron otros escenarios como Elrow con su clásico sonido de tech-House o Unreal con sonidos mas fuertes. Sin duda, los asistentes podían elegir en todo momento el genero de música electrónica mas adecuado para su experiencia.

Datos, logística e infraestructura efímera
El montaje de esta edición exigió un despliegue organizativo de grandes proporciones para sostener una mini-ciudad provisional en un entorno caracterizado por su aridez y complejas condiciones meteorológicas. La operativa movilizó a unos 4.500 trabajadores directos, habilitó medio kilómetro lineal de barras de dispensación. Además, contó una flota integrada por más de 450 autobuses oficiales para el traslado del público desde diversos puntos geográficos. Asimismo, cabe destacar que tras varias ediciones de festival, los atascos a la salida y entrada del recinto siguen dando quebraderos de cabeza a más de uno.
A lo largo de la jornada, la explanada desértica próxima al municipio oscense de Fraga acogió un flujo masivo de espectadores marcados por una notable proyección internacional. Según los datos facilitados por la promotora, alrededor de 24.000 personas, procedían del extranjero, representando a 97 nacionalidades distintas.
En el plano socioeconómico, las estimaciones preliminares manejan una repercusión directa e indirecta situada entre los 15 y los 25 millones de euros en la comarca del Bajo Cinca y zonas limítrofes como Lérida. El sector hostelero comarcal tuvo una alta ocupación durante todo el fin de semana.
Por otro lado, según las autoridades, el operativo para el festival concluyó con la recuperación de 89 teléfonos móviles sustraídos y la detención de cinco personas. Destacó el descenso de las incidencias relacionadas con robos y consumo de alcohol y drogas respecto a ediciones anteriores. No obstante, se observó un creciente consumo de drogas respecto al alcohol en esta edición. Apenas un 1% de las pruebas de alcoholemia dieron positivo frente a cerca del 40% en los test de drogas.
Una edición para el recuerdo
Con todo el cuerpo lleno de polvo y tras un día muy largo, Monegros Desert Festival se consolida como uno de los festivales mas grandes de música electrónica a nivel europeo. «El objetivo al retomar el proyecto en 2020 era consolidar un evento experiencial de gran escala en mitad del desierto, y en esta edición hemos alcanzado esa meta propuesta», declaró Juan Arnau Jr., portavoz y cofundador de la firma promotora.


