La artista presenta una versión acústica de Mis 36, una canción que conecta con uno de los momentos clave de sus comienzos musicales.
Hay encuentros que duran apenas unos minutos, pero terminan dejando una huella que permanece durante años. Es el caso de Emma García, conocida artísticamente como La Patrona, y Pablo Alborán. La madrileña ha decidido ahora recuperar una de las canciones del artista que más ha influido en su trayectoria y convertirla en un homenaje íntimo y personal: una versión acústica de Mis 36.
La nueva interpretación, grabada en Prisma Studios y acompañada a la guitarra por Mena Labib, muestra una faceta más cercana de Emma García. Con una producción centrada en la voz, la artista se acerca a la canción desde una perspectiva más madura y emocional, dejando en segundo plano los elementos habituales del pop urbano.
El encuentro que marcó sus inicios
La historia que une a Emma con Pablo comenzó cuando ella apenas tenía 19 años. Después de presentarse al casting de Operación Triunfo y no ser seleccionada, acudió posteriormente a lo que pensaba que era otra prueba para cantar. Allí coincidió con Pablo Alborán, que llegó a escucharla y se mostró sorprendido por el talento y la potencia vocal de aquella chica.
Aquel “no” en ese concurso televisivo acabó convirtiéndose, paradójicamente, en una oportunidad inesperada. Y aquel encuentro con el artista malagueño se transformó en uno de los recuerdos que Emma conserva de sus primeros pasos en la música. Desde entonces, el cantante se ha convertido en una referencia para ella, tanto por su sensibilidad como por su manera de interpretar y transmitir.
Ahora, varios años después, Emma regresa desde otro lugar. Mis 36 adquiere una nueva versión con su voz: menos producción, más intimidad y una interpretación que busca conectar directamente con quien la escucha.
Un homenaje que cierra un círculo
Dicha canción, además, ya ha tenido un primer contacto con el público. Emma García y Mena Labib la interpretaron en directo en The Music Station, una experiencia que permitió comprobar la conexión que genera esta propuesta en un escenario.
Más allá de ser un nuevo cover, Mis 36 representa para Emma García una forma de cerrar un círculo. La canción conecta a la artista actual con la joven de 19 años que comenzaba a buscar su camino en la música y que, de manera inesperada, tuvo la oportunidad de encontrarse con uno de sus referentes.
La publicación de esta versión llega mientras La Patrona continúa consolidando su carrera dentro del pop urbano. Sus canciones transitan por el amor, el desamor y el empoderamiento femenino, mientras sus actuaciones en festivales, showcases y eventos de la industria contribuyen a ampliar una trayectoria todavía en crecimiento.
Con Mis 36, Emma García recupera una parte de su propia historia y demuestra que algunas influencias no desaparecen con el paso del tiempo: evolucionan junto al artista que las recibió.


