Netflix estrena este thriller psicológico cargado de simbolismo y secretos encerrados en la mente de una mujer que controla todo lo que sucede en una casa dominada por la inteligencia artificial
La historia se desenvuelve en una casa que se convierte en el centro de la acción. Su atmósfera encierra a los personajes en una prisión laberíntica: pasillos oscuros; habitaciones luminosas, pero aisladas; Los recuerdos de la vida de Cassandra serán la pesadilla de los nuevos inquilinos en la villa.
La casa se convierte en el personaje principal
El diseño de producción es un completo acierto. La iluminación es sutil. Predomina, sobre todo, la luz natural que proviene del exterior a través de las cortinas, aunque la mayoría de los días sean nublados. El espacio está dominado por Cassandra, que es el robot que controla todos y cada uno de los rincones de la casa. El baño, las habitaciones, las puertas, el fuego, la cocina… No se le escapa ni un solo lugar y, por como la diseñaron, no existe posibilidad de apagarla.

La inquietud que genera la banda sonora y la estética visual
El sonido es el elemento crucial para la creación de un ambiente tan misterioso. La banda sonora juega con la psicología de la audiencia, intercalando silencios en momentos estratégicos para mantener la esencia enigmática. Esto, además, provoca que el espectador pueda comprender que los protagonistas están aislados y que se encuentran en peligro constante. Visualmente, como la mayoría de los días son lluviosos, en la paleta de colores destacan los fríos. La cámara siempre se mantiene cerca de los protagonistas, por lo que, aunque no sea verbalmente, se puede descifrar sin ningún problema cuales son los sentimientos o las preocupaciones de cada uno de ellos.
La originalidad de la temática
Cassandra no se limita únicamente a ser un thriller psicológico, sino que además apuesta por una temática inusual. La mente de una humana encerrada en el cuerpo metálico de un robot. Las heridas del pasado de Cassandra convertirán en terrorífica la experiencia en el lugar de sus nuevos habitantes. La casa, muy lejos de ser un refugio, se convierte en un espejo de las emociones de la persona que la maneja.

El punto débil de la miniserie
A pesar de la originalidad de su propuesta temática, Cassandra tiene un talón de Aquiles: la previsibilidad de su trama. Aunque el éxito de la miniserie por su realización y desarrollo es indiscutible, la historia no acaba de manera sorprendente en relación a las expectativas que el espectador puede crearse a medida que va aproximándose el desenlace. Aquellos espectadores acostumbrados a los thrillers psicológicos pueden considerar la narrativa algo predecible, ya que la mayoría de los giros argumentales son sencillos de anticipar.
Los protagonistas
Lavinia Wilson da vida a Cassandra, que es el robot que controla la casa y que recibe a la nueva familia. Michael Klammer interpreta a David, que es el padre de familia y nuevo habitante de la villa. Mina Tander interpreta a Samira, que es la mujer de David y que sufre, la primera, los episodios de venganza del robot. Joshua Kantara y María Tölle interpretan a Fynn y a Juno, los hijos de David y Samira.

¿Por qué ver Cassandra?
Este thriller te animará a reflexionar sobre la posibilidad de la persistencia de la vida después de la muerte. Los traumas, las pesadillas, los deseos, las heridas y el alma de una mujer enferma de cáncer reencarnados en un robot que convierte todos esos defectos y virtudes humanas en inmortales.
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