El musical más esperado de la temporada ya esta en Madrid
Wicked ha llegado por primera vez a España y nos ha dejado a todos con la boca abierta. No solo sorprende lo bien traducidas que están las canciones en comparación con las originales, sino que además mantienen el sentido y la emoción que la trama pretende transmitir.
Con la maravillosa actuación de Cristina Picos como Elphaba y Cristina Llorente como Glinda, el público puede disfrutar de una complicidad única entre ambas intérpretes, algo fundamental para dar vida a estos dos personajes tan complejos. Porque, al final, detrás del odio y la venganza siempre se esconde el amor. Es realmente emocionante cuando se nota que los actores han trabajado como un auténtico elenco, ya que esas sensaciones se transmiten directamente al público, haciéndolo partícipe de la historia.
Tanto los bailarines como los actores principales han sabido plasmar la esencia del musical en un espacio relativamente reducido como es el Teatro Nuevo Alcalá. Aun así, han logrado mantener intacta la magia que define a Wicked.

La escenografía
El escenario te invita a adentrarte en un mundo mágico lleno de flores, esmeraldas y animales parlantes. La escenografía está llena de simbolismos muy interesantes: por un lado, la academia, un lugar decorado con flores de tonos rosados que reflejan el entorno donde Glinda se siente más cómoda, donde domina la historia y ejerce su “poder”. Por otro lado, la Ciudad Esmeralda, bañada en tonos verdes, representa el espacio donde Elphaba cree pertenecer y donde inicialmente se siente más segura. Entre ambos mundos se encuentran espacios más neutros, como las aulas, donde predominan los tonos marrones —color que resulta de mezclar el verde y el rosa—, simbolizando la unión entre la popularidad de Glinda y el intelecto de Elphaba.
La rapidez con la que el escenario se transforma entre lugares como la academia o la Ciudad de Oz hace que la obra no pierda ritmo en ningún momento. A ello contribuye la gran preparación y los sólidos conocimientos de los actores de teatro musical sobre los tiempos escénicos y la coordinación en grupo.
El vestuario
El vestuario es otro de los elementos más visuales e impactantes del espectáculo. Refleja a la perfección la personalidad de cada personaje, no solo de las protagonistas, sino también de los secundarios, que aportan riqueza y coherencia al conjunto visual. Cada prenda, cada color y cada textura están cuidadosamente diseñados para reforzar la identidad de quienes habitan este universo mágico.

En conjunto, Wicked se presenta como una obra inolvidable, llena de magia, emoción y talento, que demuestra que el teatro musical en España está a la altura de las grandes producciones internacionales. Esta adaptación no solo respeta el espíritu original de Broadway, sino que además lo reinterpreta con una sensibilidad propia, más cercana al público español. Es una experiencia que combina lo visual y lo emocional, invitando a reflexionar sobre la amistad, la diferencia y el poder de ser uno mismo.
Salir del teatro tras ver Wicked es hacerlo con el corazón lleno de asombro y admiración. La puesta en escena, las voces, la escenografía y el mensaje forman un todo que trasciende el espectáculo y deja una huella en quienes lo presencian. Porque más allá de los efectos, los colores y las canciones, lo que realmente perdura es la historia de dos mujeres que se atreven a romper con lo establecido y a creer en sí mismas. Y eso, sin duda, es la verdadera magia de Wicked.


