Esta edición inédita de Siruela transporta al lector a la época medieval de las leyendas artúricas, donde los animales hablan y el rey de los bretones reside en la mítica isla de Avalón
Esta obra conocida en su versión original como La Faula, no debe pasar desapercibida por su naturaleza fantástica e imaginativa. Realmente, es un duro mensaje de naturaleza política que transmite la preocupación del autor sobre la pérdida de los valores caballerescos y que además, expone cómo debe ser un buen monarca según el mismo.
Una nueva visión
Esta edición en castellano aproxima al lector la literatura medieval del siglo XIV a la vez que es un buen ejemplo para conocer los últimos vestigios de narrativa artúrica en la Península Ibérica. Se trata de una fábula originalmente escrita en verso en occitano con leves rasgos del catalán.
Su traductor Anton Maria Espadaler ha optado por la prosa para poder expresar mejor la narración de Torroella. Además, ha cambiado completamente el título, el original (La Faula) ha sido reemplazado por Viaje a Avalón. El traductor expone que el título en castellano enfatiza el encuentro entre el protagonista y el Rey Arturo, que es realmente el tema central de la obra.
Como es típico de las fábulas, en ellas se busca enseñar o reprender al lector a través de una historieta corta que normalmente incluye animales que hablan o criaturas místicas como hadas. El protagonista de la fábula de Guillem de Torroella es él mismo, nunca antes se había narrado un encuentro con el rey Arturo en primera persona.
La estructura y el simbolismo
La fábula se divide en tres partes: en la primera, el protagonista viaja a lomos de una ballena desde Mallorca a Avalón; en la segunda, se describe la isla paradisíaca con todo lujo de detalles; y en la tercera, se narra el encuentro del caballero con el rey Arturo y Morgana.
El punto álgido de la narración es la conversación final. En esta, un abatido Arturo le transmite a Guillem su preocupación sobre los valores de la sociedad actual. Le hace saber que los poderosos están cegados por la avaricia y le pide que recuerde los valores caballerescos de la lealtad, el honor y la justicia.
A lo largo de la narración, aparecen animales como el papagayo o la ballena, que ejercen de guías para el protagonista. El papel de la ballena es básicamente el de transportar a Guillem desde las costas de Mallorca hasta Avalón. El papagayo es el animal más relevante, ya que es un símbolo del propio rey Arturo y es el hilo conductor de la fábula. Le indica al protagonista que una aventura artúrica va a iniciarse y le guía a través de su aventura.
Arturo, de pagano a cristiano
Durante toda la narración el autor hace uso del «elemento añadido», teoría literaria acuñada por del escritor y filósofo español Dámaso Alonso. Esta teoría alega que, en la Edad Media, la divinización de lo profano dio lugar a una nueva producción literaria y que la evolución de esta sigue en curso.
Es decir, la literatura medieval no experimentó un resurgimiento, sino una evolución. No hay separación entre la poesía de Garcilaso de la Vega y la de San Juan de la Cruz. Muchos versos de Garcilaso fueron reutilizados por el clérigo español, el cual los elevaba al terreno espiritual y les otorgaba un significado religioso.

Así mismo, es un recurso que la literatura artúrica ha asimilado naturalmente durante su larga trayectoria. Ya que al principio la leyenda del rey Arturo bebía de la tradición pagana e incluía muchos elementos mágicos relacionados con la naturaleza. Con el tiempo y la expansión del cristianismo, la leyenda se fue cristianizando y asimilando conceptos propios de esta. De esta forma, Dios se instauró como elemento imprescindible en las narraciones artúricas, sobre todo en la producción artúrica en lenguas romances.
Una lectura versátil
Esta fábula puede ser una lectura divertida y amena para compartir con niños. También tiene la función de documento histórico que puede ayudar a los expertos a entender el contexto en el que se encontraba la sociedad mallorquina del siglo XIV. En ambos casos, es una lectura muy recomendada y dejo a manos del lector descubrir qué faceta de Viaje a Avalón le atrae más.


