¿Puede la cultura y la palabra ganar una guerra?
Ambientada en el Siglo de Oro español, Soldadescas cuanta la historia de Las Rodaderas, un grupo de cinco mujeres que acompañan a los soldados del ejército español en cualquier batalla que se les ponga delante.
Elena Cánovas, la directora de la obra y de la compañía Yeses, ha querido poner sobre el escenario, a través de la dramaturgia de Julieta Soria, su propio “no a la guerra” con Soldadescas. La representación no habla de ninguna guerra actual, sin embargo, sus reivindicaciones nos recuerdan a las protestas que hacemos ahora. La principal diferencia de esta obra se encuentra en las personas que tienen que conseguir finalizarla.

Putin, Zelenski, Netanyahu o Trump son los nombres de las personas que están haciendo un esfuerzo por llegar a un consenso y terminar con las dos guerras que más nos interesan a los occidentales. Porque no hay que olvidar que, según el Instituto para la Economía y la Paz, hay 56 conflictos armados activos en todo el mundo actualmente. Por otro lado, Ana, Almendruca, Elvira, Catalina y Teresa son los nombres que esta obra utiliza para terminar con la batalla armada de su historia. La diferencia, de género.
Las mujeres juegan un papel fundamental en la obra. Cada una tiene un carácter y una personalidad distinta, pero todas tienen la obligación de acabar con la guerra ya que los soldados han desaparecido. Ellas no quieren utilizar las armas, ellas quieren, a través del arte y la oratoria alcanzar la paz.
Los dos hombres de esta obra, el capitán Spínola y el pintor Velázquez, representan a dos prototipos de hombre. El capitán Spínola, el jefe del ejército al que ha abandonado y que no quiere tomar como soldados a mujeres. Y, Velázquez, que se presenta como un hombre culto que reconoce y ayuda a Las Rodaderas a terminar con la guerra a través del teatro. Estos dos temas principales se entremezclan con subtramas de las propias mujeres.

Además, añaden otro elemento que introduce información de la mejor manera posible: a través de canciones. En este caso Juan Cañas, el encargado de realizar la música de Soldadescas, ha sabido realizar una música que no solo se ajustaba al contexto de la época, sino que también animaba y daba ritmo a las escenas. Aunque eso no es de extrañas teniendo en cuenta la gran trayectoria que tiene este actor y músico haciendo obras del Siglo de Oro con la compañía Ron Lalá.
A grandes rasgos, la historia de Soldadescas nos demuestra que la mejor manera de terminar con la guerra es a través de la cultura y el diálogo. También, resalta la figura de la mujer en los conflictos bélicos, ensalzando sus labores en el frente de batalla junto con los soldados. Además, demuestra que las mujeres resolvemos problemas, no los provocamos. Todo ello con ayuda de los hombres que las apoyan y apuestan por brillar a su lado.
Sobre la compañía Yeses
La compañía Teatro Yeses fue fundada en 1985 en la cárcel de mujeres de Yeserías, en Madrid, por Elena Cánovas, funcionaria de prisiones y licenciada en dirección escénica por la RESAD. Su objetivo inicial fue crear una herramienta de reinserción social a través del teatro, ofreciendo a las internas la posibilidad de expresarse, adquirir confianza y desarrollar habilidades personales mediante la práctica escénica.
Desde sus comienzos, Teatro Yeses ha combinado a internas en prisión con actrices profesionales, y ha llegado a representar sus obras dentro y fuera del ámbito penitenciario. A lo largo de los años, ha recibido diversos reconocimientos por su contribución a la cultura y por su enfoque innovador en la rehabilitación social a través del arte dramático.

