El equipo asturiano en el panteón mundial del hockey sobre patines
El Gijón Solimar (Telecable Hockey Club por motivos de patrocinio), es un club de hockey sobre patines cuyo equipo femenino de categoría absoluta presume de un palmarés en el que se cuentan cuatro Ligas de España (OK Ligas), cinco Copas de la Reina, dos Supercopas de España y seis Copas de Europa.
Aunque ya llevan años acumulando méritos deportivos, la temporada 2022-2023 ha sido especialmente buena para su conjunto femenino, lo ganó todo: la Copa de la Reina, la OK Liga, la Copa de Europa y la Supercopa de España. Sin embargo, siguen sin ser tantos los gijoneses y asturianos (ya ni hablar del resto de españoles) conscientes de que su tierra cuenta con uno de los mejores equipos de hockey sobre patines femenino del mundo.
El Club Patín Gijón Solimar se funda en 1995, en el barrio gijonés de La Calzada. Cuenta la exjugadora María Guillem que todo empezó en el Colegio Público El Llano, donde Fernando Sierra (fundador, ex entrenador y director deportivo del club) comenzó a impartir clases extraescolares de patinaje. De allí salió la primera generación de jugadoras del Solimar, que siete años después, en la temporada 2002-2003 obtendría su primer liga astur-gallega (aún no existía una liga nacional de hockey sobre patines femenino por aquel entonces). “Fue en Gijón, en la pista de La Algodonera, todas nuestras familias y amigos estaban viéndonos jugar desde la calle porque no entraba un alfiler y no había gradas”, recuerda Guillem.
Unos años más tarde, en 2007, el Comité Europeo de Hockey sobre Patines organiza la primera Copa de Europa femenina y el Solimar se convierte en el primer club en levantarla. “Fue un sueño, no se puede describir”, asegura Guillem, “no éramos conscientes de todo lo que iba a suponer, lo disfrutamos como niñas porque no sabíamos si se iba a volver a repetir”. Pero sí que se repitió, otras cinco veces más hasta el momento: en 2009, 2010, 2012, 2018 y 2023.
Competir en el hockey sobre patines
Natasha Tasha Lee, exjugadora y actual entrenadora del Gijón Solimar afirma que “Cataluña es la cuna del hockey sobre patines”. Aunque se inició en el club asturiano, Tasha fichó en 2009 por el Club Patí Voltregà, otro de los grandes equipos del hockey nacional, y no regresó al Solimar hasta 2018.
Señala que el crecimiento que ha vivido este deporte en España durante la última década ha sido muy notable, en especial en lo referente a su expansión por todo el país. Hace unos años, sólo eran capaces de competir a alto nivel los equipos catalanes, con mucha tradición, y algún conjunto asturiano, madrileño o gallego. Ahora, el interés por el hockey sobre patines parece que comienza a permear en nuevas regiones, con especial incidencia en País Vasco.
Sigue tratándose de un deporte minoritario, pero cada año que pasa crece más. Un crecimiento que tiene aún más valor cuando se atiende a su corta historia: en la categoría femenina hasta 2007 no se organizó la primera Copa de Europa y, en España, hasta 2008 no se constituyó una liga nacional. Más allá de nuestras fronteras, el hockey sobre patines está extendido por países como Portugal, Francia, Italia, Argentina, Chile o Brasil. No obstante, la selección femenina con más títulos internacionales es la española, algo que también resulta bastante desconocido. En el conjunto nacional hay presentes tres jugadoras del Solimar.
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— Telecable Hockey Club (@gijonhc) December 10, 2023
Una de estas tres jugadoras es Sara Roces. “Empecé a patinar con tres años. Mis hermanos se apuntaron a hockey y yo me acabé apuntando porque los iba a ver a ellos”, recordaba desde Barcelona, en la concentración de la Selección previa a la celebración del Europeo de 2023, que se disputó en Olot (Girona) hace unas semanas, entre los días 4 y 9 de diciembre, y que tuvo como campeonas a las españolas.
A sus 21 años, Sara ya tiene un palmarés en el que se cuentan dos Europeos con la Selección y dos Copas de Europa, dos Copas de la Reina, dos OK Ligas y dos Supercopas de España con el Solimar. Entró a jugar en el conjunto gijonés con 15 años, como refuerzo para el equipo senior. No esperaba contar con demasiados minutos, pero dos lesiones entre las titulares le obligaron a tomar un papel mucho más relevante. Ahora es una de las imprescindibles.
“El debut con la Selección, la final de la Copa de la Reina de 2019 (en la que marcó cuatro goles), el MVP en la Eurocopa que ganamos en 2021…”, son muchos los momentos que se le vienen a la cabeza cuando se le pregunta por el que más le ha marcado en el ámbito deportivo, también algunos de los que dejan regusto amargo, “igual que este último año lo ganamos todo, el anterior hicimos una temporada espectacular, llegamos a todas las finales y las perdimos todas, eso también marca. Estás ahí, no acabas de conseguir lo que crees que mereces y en el momento te frustras, no ves el valor que tiene lo que has logrado. Luego te das cuenta de que, aunque no te den la copa, el trabajo está hecho”.
Para la jugadora, uno de los puntos determinantes a la hora de que un conjunto tenga éxito es que la junta directiva del club apueste por él. “Nosotras tenemos la suerte de que en el Gijón lo hacen y lo harán muchos años más, siempre que puedan económicamente”. Pero lo más importante para que un equipo funcione, afirma sin ninguna duda, es que quienes lo forman sean: más amigas que compañeras. Cree que sin los lazos de amistad que han ido formando en el Solimar, lo conseguido la temporada pasada habría sido imposible.
Con respecto a las metas deportivas para 2023-2024, Sara se muestra optimista. “Tenemos muy buen ambiente, mantenemos la esencia del año pasado y yo creo que las ganas y la ambición son las mismas. Es complicado, pero el objetivo es volver a ganar las cuatro copas. Las sensaciones son muy buenas”.
🔚 ¡La OK Liga Iberdrola baja la persiana este 2023 con la décima jornada!
¡@hcpalau y @gijonhc lideran la tabla clasificatoria! 🔝
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— RFEPatinaje (@FedPatinaje) December 24, 2023
La gestión del club y los problemas económicos
Cuenta el actual presidente del Solimar, José Luis Souto, que él llegó al club porque sus hijos comenzaron a jugar al hockey y a partir de ahí se empezó a interesar por ello. “No sé ni cuanto hace desde que entré a la junta directiva”, admite, “un montón, más de 10 años”. Como presidente lleva desde 2017, cuando el anterior tuvo que retirarse al haber cubierto ya el límite de 12 años en el cargo. Según cuenta, fue el único que se presentó al puesto, «es lo que pasa con este tipo de deportes minoritarios. Implica mucho curro, mucha dedicación, pero alguien tenía que estar y me tocó a mí”, explica Souto, quien también ejerce de docente en cursos de formación de Administración y Gestión.
A la pregunta de qué es lo más complicado de gestionar en un club como el Solimar, su presidente responde sin dudarlo: “el dinero”. “Dependemos como en un 30 % de las subvenciones del Principado y del Ayuntamiento de Gijón”, afirma, y señala que estas ayudas no siempre llegan cuando deberían, “todavía estamos pendientes de cobrar pagos de la temporada pasada, podemos sobrevivir porque el banco nos concede créditos, nada más”. Con respecto a las subvenciones del Principado, también destaca que en 2007 descendieron más de un 50 %, justo cuando el Solimar ganaba su primera Copa de Europa e iniciaba uno de sus mejores periodos deportivos. “Fue cuando la crisis, pero se quedaron estancados ahí desde entonces. Después de que nos juntásemos varios clubes de distintos ámbitos para reclamárselo, esta temporada parece que se han comprometido a aumentar las cuantías de nuevo”.
Según Souto, la Administración es una de las “patas” que sostienen económicamente al club. Otra pata son los patrocinadores: el principal (Telecable), otros pocos medianos y muchos pequeños. En menor medida, otras actividades como la venta de lotería o de rifas y la cuota que pagan los deportistas de los equipos base (el Solimar cuenta con cerca de 150 inscritos), también ayudan al club a salir a flote. “Cada vez hay más niños y niñas, especialmente niñas, que quieren apuntarse a entrenar a hockey, pero nosotros desde hace ya dos años tenemos un problema de espacio. En Gijón sólo se puede practicar este deporte en la pista en la que tenemos a la base y en el pabellón en el que juegan nuestros equipos senior masculino y femenino; de modo que estamos bastante saturados”.
Cualquiera podría pensar que este año 2023, después de haber ganado todo lo que se podía ganar, el Solimar vería sus éxitos en el plano deportivo correspondidos con una cierta mejora en el económico. Pero no ha sido así. De forma directa, el club no se ha visto beneficiado en casi nada, aunque, como apunta Souto “sí es cierto que las administraciones se ven un poco más obligadas a prestarte apoyo. Esta temporada el Principado se ha ofrecido a ayudarnos a pagar el viaje que tenemos que hacer hasta Argentina para disputar la Copa Intercontinental y el Ayuntamiento de Gijón se ha comprometido a aumentar el aforo de nuestro pabellón, que actualmente es de 280 personas. Vete a saber si esto hubiera ocurrido si no hubiésemos ganado todos los títulos que ganamos la última temporada”.
Hexacampeonas de Europa sin profesionalizar
“Lunes, miércoles y jueves: gym, una hora y media o dos. Lunes, martes, jueves y viernes: hora y media de pista. Más el partido del sábado y una hora o media hora de vídeo, para analizar la táctica”. Es el tiempo que le dedican las jugadoras del Solimar al hockey en condiciones normales.
Sara, al igual que el resto de sus compañeras, no puede vivir de ello, de modo que compagina su actividad deportiva con los estudios de ingeniería civil. “Debe de haber un equipo en toda la liga, dos como mucho (el Fraga y el Vila-sana), en el que las jugadoras puedan sostenerse sólo con su sueldo. Nosotras, aún así, tenemos suerte, el club nos aporta y con eso pues… vivir no, pero es una ayuda”. Asegura que se nota que la cuestión salarial es prioritaria para el Solimar y afirma que, a pesar de la complicada situación económica del club, el pago que reciben las deportistas va mejorando.
A este respecto, el presidente del club, Souto, recordaba que hasta hacía tres años su equipo era de los únicos que pagaban una nómina a sus jugadoras. “Ahora, probablemente estemos de la mitad para abajo”, admite. Aunque la mayoría de deportistas siguen sin estar profesionalizadas por completo, el pago de un salario se ha ido convirtiendo en la norma en un mundo en el que, hasta no hace mucho, lo habitual era competir al máximo nivel sin recibir ningún tipo de retribución, por pequeña que fuese.
Silencio mediático
Cuando uno conoce la historia del Solimar y, en especial, su palmarés, no le deja de resultar curioso (y un tanto indignante), el poco interés mediático que despierta el equipo. “Las cadenas regionales dan los resultados y poco más. A mí todavía me falta por ver a un periodista en el pabellón, tomando notas de algún partido”, critica Souto. “Y cuando te llaman para la radio, si tienes los tres últimos minutos da gracias”.
Jornada 🔟 de OK Liga.
Final del partido con victoria 🆚 @CHMataro por 2️⃣-4️⃣.
✔️ @PiqueroMarta
✔️ @nurialmeida9
✔️ ✔️ Ana Catarina#MiEquipoMiGente pic.twitter.com/61kX1X3bZC— Telecable Hockey Club (@gijonhc) December 23, 2023
El presidente del club señala al desconocimiento de los periodistas y al hecho de que el hockey sobre patines sea un deporte minoritario como causas de este silencio mediático en el que viven. Pero no se queda ahí: “Mira, ya no te digo un equipo de fútbol o algo así. Si llega a conseguir esto que ha conseguido el Solimar un equipo de hockey masculino, cambiaría muchísimo la historia. De cara al público se dice lo que hay que decir, pero luego te encuentras a muchos que quitan méritos al deporte femenino y caen en comparaciones simplistas con su versión masculina”.
El Futuro del hockey sobre patines en España
“Creciendo y mejorando”, así ve Souto el futuro del hockey sobre patines femenino. Afirma que cuando se habla de hockey femenino en España, la imagen global es mucho más positiva que hace unos años. “Se acelera a pasos agigantados. Hay algo más de visibilidad y mucha más competencia, antes la liga era cosa de dos o tres equipos, ahora cualquiera puede ganar”. Pese a todo, el presidente del Solimar recuerda que, si acercamos la vista y nos centramos en las circunstancias concretas de los clubes. Se puede dar el caso de que una de esas “patas” que sostienen a estos económicamente se rompa y que equipos “que estaban muy arriba”, de pronto desaparezcan, “eso es un riesgo que está ahí siempre, es así y andamos todos en una situación parecida”, advierte.
Por su parte, Sara Roces asegura que, en Asturias, mientras que el hockey masculino pierde calidad con los años, el crecimiento del femenino es notable. “En el equipo en el que yo empecé (Patinalón de Langreo) éramos tres chicas y teníamos que jugar en equipos mixtos. Ahora hay un montón de equipos femeninos”, afirma, “y en otras comunidades parece que pasa lo mismo. En España, el futuro del hockey sobre patines va a ser femenino”.


