El español sobrepasa a un concentrado Djokovic y gana su primera final en Melbourne por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5
Carlos Alcaraz ha completado en esta mañana de domingo su mejor partido hasta la fecha en tierras australianas. El español ha derrotado con convicción a Novak Djokovic para sumar el único trofeo de Grand Slam que no figuraba en su vitrina. Es la mejor manera de dar inicio a un 2026 que promete muchos éxitos para el murciano.
Una final muy esperada
Novak Djokovic llegaba a este encuentro con extraordinarias sensaciones. El serbio derrotó a Jannik Sinner, vigente campeón del torneo, en semifinales, lo que disipó las dudas sobre su nivel. Carlos Alcaraz, por su parte, lo hacía tras haber firmado uno de los mejores encuentros de su carrera dos días antes. El español se sobrepuso a sus calambres para derrotar a Alexander Zverev en un encuentro de más de cinco horas de duración.
Tras su última final de Grand Slam en Wimbledon en 2024, la aparición de Djokovic para derrocar a la hegemonía Sinner-Alcaraz suponía un soplo de aire fresco. En adición, el serbio llegaba como el máximo ganador de la historia del Open de Australia con diez títulos en su palmarés. Si le sumamos a un Alcaraz que arribaba como número uno del mundo a su primera final, tenemos un partido para la historia.
Un encuentro disputado
Tras haber derrocado a Sinner, Djokovic demostró tener posibilidades reales de ganar su vigesimoquinto título de Grand Slam. Así lo dejó claro, comenzando a un ritmo que ni siquiera Alcaraz podía seguir. Dominando con su derecha y con un tacto muy conseguido en la dejada, Djokovic rompió el saque de Alcaraz dos veces en el primer set y se apuntó el primer asalto por 6-2.
El murciano subió una marcha, dándose cuenta del gran nivel que estaba mostrando su rival. Gracias a su talento y su mejora en el juego de fondo, consiguió romperle el servicio a Novak en dos ocasiones y mantener el suyo en el segundo set. Alcaraz cerró con soltura y empató la contienda llevándose la segunda manga por 6-2, construyendo un buen momento para los siguientes asaltos.

El cierre de Alcaraz
Tras haber ganado el segundo set, Alcaraz mantuvo velocidad de crucero a pesar de los intentos de Djokovic por quebrarle. El murciano rompió con calidad al comienzo y al final del tercer asalto para poner tierra de por medio. La magia del español, con dejadas, derechas y puntos de maratón, dejó atónitos a los miles de espectadores que poblaban la Rod Laver Arena. Finalmente, el español ganó la tercera manga por 6-3, tras un último juego apasionante.
El cuarto y último set se presentaba como una batalla física implacable. Con el reloj superando las dos horas de encuentro, sería el asalto clave para definir el encuentro. Ambos tenistas comenzaron con solidez en sus servicios, aunque el español tuvo hasta seis bolas de rotura en el segundo juego. Las defensas prevalecieron al llegar al 4-4, resultado clave. Finalmente, Alcaraz le rompió el servicio a Djokovic para poner el 7-5 que lo cerraría.
El récord más para el murciano
Esta victoria supone algo más que un major para el español. Con su primer gran éxito en el Open de Australia, Alcaraz se ha convertido en el sexto tenista masculino en sumar el Grand Slam en su carrera, es decir, ganar los cuatro títulos más importantes del calendario. Se une a una lista de nombres legendarios que incluye a Rod Laver, Andre Agassi, Roger Federer, Rafael Nadal y el propio Novak Djokovic.
Si vamos más allá, Carlos es, tras esta victoria, el tenista más joven en lograr esta hazaña. Lo ha hecho con 22 años y 272 días, superando a su ídolo Rafa Nadal, quien lo hiciera en 2010 con 24 años y 102 días. El murciano sigue sumando récords de precocidad y se cuela de lleno en la lista de los mejores de la historia sin haber cumplido los 23 años de edad.

