La selección española firma un partido discreto que asegura su pase a la fase eliminatoria en un encuentro bronco y agresivo de los uruguayos
Tercer partido de los de Luis de la Fuente en este Mundial 2026, segunda victoria y cero goles encajados en toda la fase de grupos. Con este ya son 34 encuentros invictos para La Roja en los 90 minutos reglamentarios. Sin ir más lejos, las últimas veces que España ha sido eliminada de torneos oficiales, ha sido siempre en penaltis. Así fue en la Eurocopa 2021 contra Italia, en el Mundial 2022 contra Marruecos o en la final de la Nations League 2025 contra Portugal.
Pese a no haber desplegado un juego muy vistoso, lo que demostró la selección española fue que, incluso en partidos más tortuosos, donde el rival propone un bloque bajo y busca choques físicos, puede ganar. Uruguay venía de empatar contra Arabia Saudí y Cabo Verde, por lo que neceistaba una victoria si quería pasar a dieciseisavos. La exigencia de los de Bielsa era máxima. No solo por ser una selección histórica con un peso muy grande sobre la camiseta. Además, los uruguayos traían expectativas de superar el mundial 2022 donde quedaron eliminados también fase de grupos. En principio, el grupo no reflejaba un nivel muy alto. Con lo que no contaban ni los charrúas ni el mundo del fútbol es que Cabo Verde propusiese un fútbol tan sólido, empatando en el partido contra España, Uruguay y Arabia Saudí.
La primera parte, el gol y poco más
Con todo sobre la mesa, el partido comenzó con una Uruguay con todo en juego y una España que aún estaba aclimatándose a la ciudad de Guadalajara, en México. Durante los primeros compases del encuentro, el conjunto capitaneado por Federico Valverde propuso con cierto peligro, con alguna arrancada peligrosa de Maximiliano Araujo, que no perturbaron la portería de Unai Simón. Con el pasar de los minutos, los uruguayos dejaron de proponer y aplicaron un bloque bajo. Una situación cómoda para ambas selecciones, ya que a España no le quemó la pelota en ningún momento.

De esta forma, los primeros 35 minutos de partido fueron muy pausados, con alguna acción individual de Lamine Yamal, aunque que no desempeñó ningún peligro para los charrúas. Casi pareciera que los de Bielsa no tuviesen la necesidad de marcar. Sin embargo, Llorente le aplicó a una jugada, en principio no muy diferente a las demás, una marcha más y encontró dentro del área a su compañero colchonero Baena que casi de espaldas se sacó un disparo que Muslera no fue capaz de blocar. Minuto 42, uno a cero para España, mientras Oyarzabal estaba fuera del campo por indicaciones del árbitro. La primera parte finalizó tras ocho minutos de añadido, con una Uruguay muy pobre que decidió encerrarse y sufrió por los errores individuales de su portero.
La segunda parte, lo peor de los charrúas
La segunda mitad comenzó con el mismo tono, pero con un cambio bastante señalado. Muslera había sido sustituido por Sergio Rochet. Bielsa, que según sus propias declaraciones, quería aumentar el valor ofensivo del once, decidió sacar a Valverde del campo para meter a otro nueve. El jugador del Real Madrid salió del campo claramente enfadado por el cambio y sus compañeros tuvieron que calmarle para que se sentase en el banquillo. A partir de entonces y en mayor medida que la primera parte, los jugadores uruguayos decidieron empezar a entrar agresivamente a cada disputa de balón. De esta forma, el árbitro se convirtió en el protagonista del encuentro por las numerosas increpaciones de los españoles hacia sus decisiones.

Luis de la Fuente, por su lado, decidió meter al campo a Olmo, Fabián, Nico y Ferrán para darle aire a sus jugadores y poner piernas frescas en el terreno de juego. Sin embargo, no consiguió más que un tiro al larguero de Ferrán, pues cada vez que un español controlaba el balón y miraba hacía la portería de Rochet, Canobbio o Nicolás de la Cruz se imponían mediante acciones limítrofes con la roja. Por ello, tras patadas a la altura de la rodilla, planchazos y desentenderse del balón, el árbitro sacó roja a Canobbio, que no mantuvo la compostura y decidió increpar sensiblemente al colegiado por su decisión.
España, primeras de grupo y a por el Mundial
El partido llegó al final y tuvo de todo menos un juego continuado. Salvo una acción en la que Uruguay pidió penalti, que no se pitó ni se revisó, la selección sudamericana no fue capaz de acercarse a la portería de Unai. En cuanto al nivel de España, Lamine, Oyarzabal y Pedri, entre otros, hicieron un partido muy discreto. No obstante, España ha pasado primera de grupo y ya espera a la que clasifique segunda del Grupo J, seguramente a Austria.
El juego tan físico de los charrúas ha lesionado a Nico Williams y a Yeremi Pino, sufirendo este último una fractura en la clavicula. Tras el encuentro muchos han señalado a Bielsa como el gran culpable de la derrota y la eliminación, incluso los jugadores de Uruguay, supuestamente. El técnico llegó a perder los nervios en las entrevistas a pie de campo. Mientras, España se siente favorita, aunque tiene mucho que mejorar. Comienza la segunda parte de este Mundial, la fase eliminatoria y, a un partido, todo es posible.


