Ayer, la selección femenina de fútbol se alzó con la Copa del Mundo en Sydney, Australia. Sin embargo, no todo fue fiesta y celebración; durante la entrega de medallas Rubiales protagonizó un incidente que hizo saltar las alarmas.
Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, demostró un comportamiento demasiado cercano y «cariñoso» con todas las jugadoras que pasaron a recoger sus medallas, algo que no se vio en la felicitación a los nacionales masculinos cuando ganaron la Nations League el pasado 18 de junio.
Cuando le tocó el turno a Jenni Hermoso fue donde saltaron todas las alarmas. El presidente de la RFEF demostró una gran efusividad con la jugadora y tras un abrazo le agarró de la cabeza y le dio un beso en la boca, para la sorpresa de todos los espectadores.
Ya en el vestuario, la delantera española estaba en un directo de Instagram cuando sus compañeras de equipo se enteraron de lo ocurrido, a lo que Hermoso respondió: «Pero no me ha gustado, (…) pero qué hago yo, mírame a mí», en un tono de chanza debido al ambiente festivo y de celebración tras la victoria.
La incomodidad de la jugadora del Pachucas se volvió a demostrar más tarde cuando Luis Rubiales bajó al vestuario y, entre risas, «invitó a todas a su boda con Jenni Hermoso en Ibiza» y que se terminó de confirmar con una foto de los dos en la que ella separa completamente su cadera de Rubiales en señal de incomodidad.
Sin embargo, este no fue el único comportamiento inapropiado del presidente de la RFEF. Tras la ceremonia de entrega de medallas, ya en el césped, a Olga Carmona, goleadora de la final, le cedieron una cámara GoPro para que llevase al público al centro de la celebración; mientras estaba celebrando con sus compañeras, Luis Rubiales le espetó un beso en la mejilla frente a la incomodidad de la sevillana.
Aquí no se acabaron las polémicas que protagonizó Luis Rubiales en la final de ayer. Todavía en el palco, junto a la Reina y la Infanta de España, el cabeza de la RFEF se agarró los testículos como parte de su efusiva celebración por la victoria, gesto que tampoco ha pasado desapercibido por los televidentes nacionales e internacionales.
La prensa extranjera y las redes sociales pronto se hicieron eco de los sucesos. En plataformas como Twitter fueron muchos los que pedían la dimisión del presidente de la federación. Muchos otros veían imposible que las acciones de Rubiales fueran a tener consecuencias debido a los precedentes con el resto de escándalos.
Mientras tanto, en varios medios nacionales compararon este hecho con el beso que protagonizaron Iker Casillas y Sara Carbonero en 2010, lo que también se les ha afeado en redes debido a la diferencia de las situaciones y la banalización que han hecho del suceso.
Hoy, el presidente de la RFEF ha publicado un vídeo pidiendo disculpas y asumiendo su error por los hechos que sucedieron en la celebración.
Rubiales: «Seguramente me he equivocado, lo tengo que reconocer» pic.twitter.com/OcF2wUWqRh
— El HuffPost (@ElHuffPost) August 21, 2023
Además, ha querido también entonar el mea culpa por las palabras que profirió en el programa El Partidazo de Juanma Castaño. Situaciones como esta están reguladas en el Protocolo de actuación frente a la violencia sexual de la Real Federación Española de Fútbol, en el que se recoge que está considerado como «situaciones, actitudes y comportamientos relacionados con la violencia sexual» el proferir un beso a la fuerza.


