Blanca sigue en Honduras, Gorka confirma la versión de Marieta y Ángel da explicaciones en plató
El programa lidera su franja de emisión con un impresionante 17,9% de share y 1.555.000 espectadores, rozando los 4.300.000 de contactos. Sigue incombustible con el paso del tiempo y se mantiene como la gran apuesta de los domingos.
El destino de Blanca
La olímpica descubrió al final de la gala del pasado jueves que su paso por Honduras no había terminado. Después de la expulsión disciplinaria de Ángel Cristo, la organización del programa decidió rellenar su hueco con una especie de Playa Limbo express. Blanca fue enviada a una isla separada, dónde tendrá que pasar inadvertida por el resto de concursantes hasta el jueves. Será en ese día donde todo se decidirá, porque recibirá al expulsado y se batirá en duelo con televoto para decidir quien se queda y vuelve al grupo. Tuvo una importante misión, camuflarse y robar a sus compañeros de Corinto. También se anunció la visita de Manuel, marido de Blanca, y se reencontrarán el martes.

Gorka confirma la versión de Marieta
Después del revuelo generado en las últimas semanas con el posible beso entre Marieta y Gorka, el superviviente confirmó ante todos sus compañeros que hubieron besos, pero no en la boca, y que existió un acercamiento y actitudes cariñosas. Esta confesión viene luego de semanas negando absolutamente todo. El concursante alegó que tenía miedo por la posible reacción de su pareja fuera, que por cierto ayer puso rumbo a Honduras. Marieta se alegró de que ahora ambas versiones coincidiesen, y de que la audiencia supiese que ella no mintió.
Unas olimpiadas muy deseadas
La primera prueba consistió en un juego de duelos, dónde debían batirse en una especie de Rin y quitarle un pañuelo al contrincante, mientras ambos estaban con los ojos tapados. Los ganadores fueron Pedro, Kiko, Aurah y Gorka. En el segundo reto los supervivientes tuvieron que agarrarse a un cilindro para evitar que una cuerda se soltase y un cubo cayese sobre ellos, quedando eliminados. Aurah y Gorka fueron los finalistas, que se enfrentaron en una prueba de apnea. El vasco fue el ganador de la recompensa, que consistió en una ansiada ducha con agua dulce y jabones que compartió con Torres, así como un banquete de frutas.

Ángel, demasiado cambiado
El hijo de Bárbara Rey pasó por plató después de su expulsión disciplinaria por saltarse el perímetro y recorrer toda la isla de punta a punta, poniendo en grave peligro su seguridad y la del equipo. Llegó con una actitud muy diferente a la que ha mantenido durante todo el concurso. Frente a ese Ángel desafiante y que elevaba el tono rápido, nos encontramos ante uno cabizbajo, con tono casi dulce y «arrepentido» por sus errores. Incluso Sandra Barneda quedó perpleja ante este cambio, y expresó que no sabía si esto lo estaba haciendo de manera genuina o por limpiar su imagen.
Respecto a los comentarios machistas que dijo a Aurah, alegó que fueron errores y despistes, a lo que sumó que el tiene madre y hermana y que ha sido cuidado por mujeres, y que por lo tanto no es posible que sea machista. Ante estas palabras me gustaría pararme y darme una licencia personal para explicar que el machismo no es ningún despiste, sino que es una actitud. Actitud que además Ángel ha mantenido durante toda el concurso, diciendo cosas fuera de lugar en diversas ocasiones. En añadido, tener madre o hermana no te hace menos machista, de hecho, todos los machistas a lo largo de la historia han tenido madres, pero eso no les exculpa de serlo. Dicho lo cual, estaremos atentos para descubrir si esta nueva cara de Ángel es la definitiva, o simplemente un mero trámite planeado para limpiar su imagen.


